La corrupción se los tragó, por Ismael García

thumbnailismaelgarciaViendo la guerra interna del régimen de Nicolás Maduro, cuál mafia o cártel por el control del poder, es la crónica de lo que hemos venido denunciando a lo largo de nuestra gestión como diputados a la Asamblea Nacional. Es decir, en nada se diferencian los cabecillas de estos grupos delictivos, con el accionar de los grandes capos y jefes de cárteles, quienes no les importa llevarse lo que sea por delante, con tal de mantener el protagonismo de estas operaciones, y llevarse la mejor tajada.

El tiempo lamentablemente nos ha dado la razón en función de la grave corrupción reinante en todos los estratos de poder del régimen, y no sólo desangraron a Petróleos de Venezuela, donde Rafael Ramírez, en su condición de presidente, y Roberto Rincón, entre otros produjeron un desfalcó de 11 mil 500 Millones de Dólares;  sino que donde uno mete la nariz, el tufo de este flagelo está en todas partes, y aunque desde Nicolás Maduro y los jerarcas de su desgobierno, digan desconocer las andanzas de sus funcionarios que dirigen altas responsabilidades, todos sabemos que en la principal empresa petrolera del país, no se mueve una paja sin consultar a la junta directiva, y estos a su vez, informan al presidente de la República. Así que eso es un cuento de camino que nadie cree, porque para llevar a cabo operaciones de desfalco tan millonarias, hace falta el consentimiento o la complicidad por acción u omisión de la cabeza del régimen.

No obstante, las denuncias de corrupción, no pueden quedarse entre los ejecutores de la misma, sino hay que ir hasta el fondo y hasta el responsable mayor de esta tragedia que ha causado al país, hambre, miseria y muerte, porque todo el dinero que estaba destinado para tales fines, se los robaron y pusieron como garantía de su pillaje, la vida de un pueblo en su conjunto, que hoy muere de hambre y a mengua. Situación ésta que aprovecho para emplazar al señor Tarek William Saab, que si es cierto que hay una lucha sincera contra la corrupción, más allá de las rueda de prensa, debe llegar hasta el fondo en cada caso, porque según el profesor Héctor Navarro, ministro de confianza del fallecido presidente Hugo Chávez, denunció que el desfalco en Venezuela ronda en los 300 mil Millones de Dólares. Esperemos que su consigna de lucha no sea para apoyar una u otra banda del gobierno, para beneficio de una cúpula, sino que sus acciones sean en función del país y del saneamiento que debe hacerse.

Todos sabemos la grave crisis existente en el alto nivel de este gobierno. Rafael Ramírez, ha hecho señalamientos públicos muy graves, y no sólo dijo que era uno de los  cuatro hombres de confianza de Hugo  Chávez, sino que éste  sabía  todo lo que hacia y lo que ocurría en PDVSA. Asimismo, ya la gente no habla de Samark López, el supuesto testaferro de Tareck El Aissami, con quien cosechó una inmensa fortuna, con el manejo de los CLAP, y producto de negociaciones ilícitas que desfalcaron a la nación.

Qué pasó con los 27 Mil 500 Millones de dólares que se cogieron altos funcionarios del gobierno, donde el general Rafael Marco Torres fue acusado directamente.  No ha habido respuesta en este desfalco que se produjo a la nación, donde los recursos  para paliar la crisis económica entre 2010 y 2014, importando alimentos y medicinas, se los robaron. Qué pasó con los responsable del caso Pudreval; qué pasó con las grandes fortunas que hoy reposan en paraísos fiscales; qué pasó con las muchas denuncias en materia de corrupción llevadas a las instituciones que deberían impartir justicia en Venezuela.

Pues bien, más temprano que tarde, en Venezuela va a haber justicia, y los nombres de estos capos saldrán a la luz y serán enjuiciados, porque como reza el dicho popular, el amor, la tos y el dinero no se pueden ocultar por mucho tiempo; y estos pillos sin lugar a dudas, desfalcaron nuestro país, y nos les importó la crisis humanitaria en la que nos sumergieron, donde el 78% de la población está calidad de pobreza extrema y ya 6 millones de venezolanos comen de la basura, esto sin contar la cantidad de pérdidas humanas registradas por la falta de comida y alto grado de desnutrición.

La corrupción se tragó la falsa revolución y puso sobre el tapete de la verdad, el verdadero objetivo de quienes hoy desgobiernan a Venezuela, y que usaron las necesidades del pueblo como estandarte político, pero como todo estafador, esa fue una maniobra para lograr los propósitos más perversos y nauseabundos y llenar los bolsillos de plata mal habida a cambio del dolor de nuestro pueblo.

 

Ismael García

Diputado a la Asamblea Nacional

Unidad Democrática

@ismaelprogreso