La cuidad industrial de desploma, por Aarón Rodríguez

Aarón Rodríguez. Foto Archivo
Aarón Rodríguez. Foto Archivo
No cabe duda de que nuestro estado lamentablemente se ha convertido en un estado de desidia en condiciones precarias, el estado pujante, pr0ductor e industrial de Venezuela, hoy en día se encuentra en ruinas, principalmente la crisis económica que se agudiza día a día que profundiza Nicolás Maduro con su gobierno, ha hecho que los venezolanos diariamente nos encontremos con el salario pulverizado en nuestros bolsillos sin si quiera poder hacer un mercado, porque no nos alcanza el salario mínimo ni para un fin de semana.
Actualmente, entre los  problemas que se encuentran latentes en Carabobo, los que la gente manifiesta con mayor preocupación en nuestros recorridos, está presente  el problema del agua, Hidrocentro no está bombeando agua a las casas de los carabobeños desde hace algunas semanas, otra circunstancia que afecta directamente la vida cotidiana de nuestra gente es la problemática en el sector transporte, únicamente el 8% del transporte en Carabobo se encuentra activo, las personas se deben trasladar en camiones como si fuesen ganado para poder llegar a sus trabajo, lamentablemente tardan horas en llegar a su destino, debido a que no consiguen la manera de montarse en un autobús, en las horas pico las colas son bárbaras, aproximadamente de 3 a 4 horas.
Asimismo, el tema de los apagones en Carabobo se ha vuelto más recurrente, en una semana se va la luz hasta 2 y 3 veces, lo cual no sólo afecta la calidad de vida de  nuestra gente, sino que daña los artefactos electrónicos que hoy en día  resultan imposible adquirir. Estos no son problemas nuevos, desde hace más de 10 años hemos visto como el estado ha decaído, sin embargo en los últimos 5 años se ha profundizado de una manera más notoria, cada vez el problema se agrava rápidamente, los carabobeños estamos siendo víctimas de una mala gestión, de la corrupción por parte de personas que sólo cuidan sus intereses personales  sin pesar que dejan  crisis, hambre, miseria y hambre a los venezolanos. De igual manera, el problema del efectivo, los venezolanos no disponen de efectivo, servicios como transportes púbicos únicamente aceptan efectivo como método de pago,  otro factor que se suma a  la ausencia de empleados en las empresas.
Esta problemática afecta la estructura de cualquier sociedad, los trabajadores llegan tarde a sus empleos,  los niños llegan tarde al colegio, en tema de salud por  la falta de agua da como resultado menor salubridad y propagación de bacterias que traen consigo enfermedades que pueden llegar a ser mortales, en este aspecto, tantas situaciones precarias en una sociedad sólo desencadenan un sinfín de problemas que más temprano que tarde podría traer consecuencias irreversibles. El responsable de la denigrante situación que vivimos es evidentemente  el Gobierno Nacional, con su modelo económico rentista con un control cambiario donde se beneficia solamente a un pequeño sector que recibe dólares a taza preferencial, lo cual es una situación irreal, sin duda alguna esto causa un impacto en la economía debido a que se aprueban los recursos pero el dinero desaparece y no se ve reflejado en lo que en teoría era su fin, como el mantenimiento de las plantas de tratamientos, control de epidemias, sector transporte entre los miles de problemas que debe sobrellevar día tras día en venezolano
En relación a esto, es impostergable modificar el modelo económico para superar la crisis que vivimos en Venezuela, para nosotros es fundamental que haya una apertura al canal humanitario, eso pudiese ayudar a superar la crisis de salud o el tema de la alimentación, pero sin duda alguna la solución real del problema es el cambio del modelo económico que nos ha traído a esta crisis y que ha llevado a Venezuela  a ser uno de los países más pobres de América Latina, sin embargo no debemos perder la fe, entre tanta adversidad es donde se logran grandes objetivos, donde se dejan huellas, es por eso que no nos cansamos de luchar hasta lograr construir el país que todos soñamos y que sin duda merecemos.
Aarón Rodríguez Moro – @RodrigueAaron