Tres cuestiones previas al sorteo del Mundial Rusia 2018

Tres cuestiones previas al sorteo del Mundial Rusia 2018

 Miembros de la federación inglesa de fútbol asisten a un seminario de equipos en Moscú (Rusia), hoy 30 de noviembre de 2017. El Palacio del Kremlin acoge este viernes, el esperado sorteo del Mundial de Rusia 2018 en el que España parte como la mayor amenaza para los cabezas de serie, al verse relegada al segundo bombo. EFE/ Sergei Chirikov
Miembros de la federación inglesa de fútbol asisten a un seminario de equipos en Moscú (Rusia), hoy 30 de noviembre de 2017. El Palacio del Kremlin acoge este viernes, el esperado sorteo del Mundial de Rusia 2018 en el que España parte como la mayor amenaza para los cabezas de serie, al verse relegada al segundo bombo. EFE/ Sergei Chirikov

 

Tres cuestiones previas al sorteo de la fase final del Mundial de Rusia 2018, que se celebrará mañana en el Palacio del Kremlin.

1 – ¿Por qué España (6ª del mundo) no es cabeza de serie y sí lo son Polonia (7ª) y Francia (9º)





Por primera vez desde Estados Unidos 1994, la selección española no será cabeza de serie en un sorteo del Mundial, pese a ocupar actualmente la sexta posición y haber siete puestos para los mejores (el octavo es de Rusia como país organizador). El motivo no es su mala actuación en Brasil 2014, cuando llegó como campeona y se fue tras la primera fase, pues desde el mundial brasileño se acordó que sólo se tendría en cuenta la clasificación FIFA.

Lo que penalizó a España es la decisión de la Comisión Organizadora de Competiciones de fijar como referencia el ránking FIFA publicado el 17 de octubre, cuando concluyeron las fases de clasificación, al margen de las repescas. En ese momento, el conjunto de Julen Lopetegui era octavo, por detrás de Polonia (6ª) y Francia (7ª). De hecho, Polonia no jugó amistosos (que puntúan menos y bajan en el coeficiente del ránking) hasta que se aseguró una plaza entre los siete primeros.

2 – ¿Qué ventajas tiene ser cabeza de serie?

Aparentemente ninguna más allá de evitar en la ronda inicial a las que se supone que son las mejores selecciones del momento.

Hasta Francia’98, los cabezas de serie jugaban dos de sus tres primeros partidos en una sede, lo que las selecciones más potentes aprovechaban para establecer allí su campamento base ahorrándose desplazamientos, pero en el torneo francés se decidió que todas pasasen por tres sedes.

En Rusia 2018, se da además la circunstancia de que el segundo bombo cuenta con tres campeonas del mundo (Uruguay, España e Inglaterra) y selecciones que pueden complicar a cualquiera (Colombia, México o Croacia), por lo que no queda tan clara la ventaja de figurar en el primer bombo.

Históricamente, sin embargo, tan sólo en una ocasión se ha proclamado campeona del mundo una selección que no era cabeza de serie; Alemania en el Mundial de Suiza 1954.

Para aquella edición, se decidió que hubiese dos cabezas de serie por grupo, pero estos se establecieron antes de la fase de clasificación.

España iba a ser cabeza de serie, pero tras empatar la eliminatoria ante Turquía (victoria por 4-1 en el Bernabéu, derrota por 1-0 en Estambul y 2-2 en el desempate en Roma) no acudió al Mundial porque la clasificación se decidió por sorteo. El niño italiano Franco Gemma sacó el papel de Turquía y ésta pasó a ser cabeza de serie, en un grupo en el que estaba Alemania, sorprendente campeona final en lo que se conoció como “el milagro de Berna”.

3 – ¿Será un sorteo puro?

No. La FIFA establece una serie de condicionantes.

El primero es que Rusia, como país anfitrión, irá a la casilla A-1, con lo que ya sabe que jugará el partido inaugural, en el estadio Luzhniki de Moscú, el próximo 14 de junio; en San Petersburgo, cinco días después; y en Samara, el 25 de junio.

Además, no podrá haber más de una selección por confederación en cada grupo, salvo en el caso de Europa que tiene 14 equipos (13+Rusia), que podrá tener un máximo de dos selecciones en el mismo grupo.

La presencia en el bombo 2 de Colombia, Perú y Uruguay, que no pueden enfrentarse a Brasil y Argentina, aumentan las opciones españolas de que su rival más fuerte sea uno de los dos gigantes sudamericanos.

Si España es encuadrada con una selección europea del primer bombo (Rusia, Alemania, Portugal, Bélgica, Polonia o Francia) eludirá a Dinamarca o Islandia, del bombo 3, y a Serbia, el rival más complicado del bombo 4.

La distribución de las selecciones bajo estos parámetros se controlará con un software creado por Barcelogic, una empresa de la Universidad Politécnica de Cataluña, que resolverá en tiempo real las situaciones problemáticas que se pueden dar sobre el total de 5’5 billones de posibles opciones en los bombos. EFE