Gehard Cartay Ramírez: La elección de alcaldes

Gehard Cartay Ramírez: La elección de alcaldes

 

La elección de alcaldes es una de las más importantes y no se entiende, en verdad, cómo es posible que algunos partidos opositores la hayan minimizado.

La argumentación para que no participen en este proceso es muy pobre. Alegan que no hay condiciones electorales para que esta elección sea pulcra y transparente. Eso es verdad, nadie lo duda. Pero lo que no se entiende es por qué no se usó esa misma argumentación cuando tales partidos participaron en las pasadas elecciones de gobernadores. La salsa que es buena para el pavo también lo es para la pava, decía Luis Herrera Campíns.

Con esta actitud han demostrado una incoherencia que puede resultar suicida. Porque eso de decirle a la gente cuándo debe votar y cuándo no, es muy peligroso. Y sobre todo cuando esos mismos partidos han venido participando en las últimas elecciones, sean nacionales, regionales o locales. Pero ahora llaman a la abstención y no presentan candidatos, alegando lo ya señalado. Sin embargo, paradójicamente, se preparan para participar en las venideras elecciones presidenciales, bajo el supuesto de que entonces mejorarán las condiciones electorales.

Todo ello pone de manifiesto una absoluta y total incoherencia. Eso de votar hoy y mañana no, constituye un grave error y le hace daño a cualquier candidato opositor que participe en eventos electorales. Pero, en el caso presente, pone también de manifiesto lo que parecería un absoluto desinterés de esos partidos abstencionistas por los problemas locales y frente a la elección de quienes son, sin duda alguna, los funcionarios más cercanos a la gente: los alcaldes.

Vamos a estar claros: el sistema electoral chavomadurista es perverso, tramposo y está diseñado para favorecer al régimen. Por si fuera poco, la actual directiva del CNE está allí para cometer todo tipo de trapacerías y fraudes. Ha sido así desde el año 2000, pues todos sabemos que aquí la última elección limpia fue la de diciembre de 1998.

Pero fue con ese CNE que ganamos la mayoría absoluta de la Asamblea Nacional en diciembre de 2015. ¿Qué pasó entonces? A mi modo de ver, el régimen se confió en aquella oportunidad y no activó oportunamente sus mecanismos fraudulentos. Pero no sólo eso. También en aquella ocasión la gente salió a votar masivamente y la oposición estuvo atenta, vigilando las mesas y el desarrollo del proceso.

Eso no ocurrió en las elecciones de gobernadores este año. Por desgracia, la fraudulenta elección de una supuesta Asamblea Constituyente -en la que no participó la oposición- desmoralizó a muchos opositores, como si nadie supiera lo que íba a pasar. Este elemento influyó decisivamente en las elecciones de gobernadores del 15 de octubre, así como una agresiva campaña abstencionista promovida por sectores del régimen y también por ciertos opositores, todo lo cual ahuyentó a potenciales electores proclives a los candidatos de la MUD. Por si fuera poco, algunos de estos y sus equipos no se prepararon para cobrar la victoria y se descuidaron frente a un adversario comprobadamente tramposo.

Conclusión: votar masivamente dificulta el fraude electoral y así está comprobado suficientemente. Y no participar, al menos como lo han planteado los partidos que ahora se abstienen, significa una miserable oportunidad perdida para la lucha permanente de motivación, movilización y ataque constante contra el régimen. Porque abstenerse significa desmotivar, desmovilizar y quedarse de brazos cruzados en un momento en que no podemos darle tregua al chavomadurismo.

Precisamente a causa de esta situación parecería que en este proceso de elección de alcaldes se está produciendo un movimiento transversal, con vecinos organizados y los partidos actuantes, que podría dar algunas sorpresas interesantes. Hay municipios muy importantes donde esta tendencia pareciera estar cobrando una fuerza impresionante, que ojalá sea capaz de derrotar al fraude chavomadurista.

Ese movimiento lo potencia el interés sincero de algunas fuerzas vecinales para no entregar al régimen sus alcaldías (pues saben que estas pasarían a ser inútiles en todo sentido) y elegir a los candidatos verdaderamente comprometidos con la solución de los problemas de sus municipios. Esperemos que la mayoría de los electores los apoyen y se imponga así un precedente que obligará a los partidos a ponderar mejor los asuntos locales en el futuro.

Vale la pena entonces votar este domingo próximo para elegir los mejores y reivindicar el importante papel que pueden cumplir las alcaldías en la solución de los problemas locales.

   @gehardcartay

El Blog de Gehard Cartay Ramírez

 

 

 

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