Navidad con presos políticos, por José Luis Centeno

thumbnailjoseluiscentenoIncalculable el daño emocional y psicológico que la violencia judicial,ejercida por “un sistema de radical sometimiento del Poder Judicial a un proyecto político, dirigido desde el ejecutivo y de inspiración marxista-leninista”, causa a lo largo del año, pero especialmente en la época decembrina, a cientos de presos políticos y sus familiares.Demasiado daño para quedarse en silencio u olvidarse que las herramientas usadas actualmente por chavistas son más sofisticadas y dañinas por su refinado, lento y sistemático proceso de “utilización de la justicia penal para sacar del juego dirigentes políticos con arraigo popular”.

“En ningún momento debe haber daño físico innecesario, ni maltratos”,“Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”. Delito que no prescribe. No obstante, es un hecho público, notorio y comunicacional que el régimen utilizala cárcel como método de tortura, cuya gravedad hace pasar por debajo de la mesa levantando falsas expectativas de excarcelaciones en complicidad con líderes opositores para quienes es un logro negociar la libertad de quienes nunca debieron estar encarcelados, dando lugar a confrontaciones de utilería entre quienes usurpan la representación de los presos políticos, incluso para ir a sentarse en República Dominicana a hablar en nombre de ellos.

Condiciones “infrahumanas” de reclusión, aislamiento e incomunicación, requisas violentas, quitarles la visita familiar, aplicarles trato discriminatorio, amenazas de muerte, sanciones disciplinarias ocastigos severos, revocatorias de medida por parte de los custodios sin orden judicial, mantenerlos presos a pesar de cumplir condena o tener orden de excarcelación, son algunas expresiones del trato cruel e inhumano alos presos políticos, torturas que sistemáticamente les aplican, violaciones flagrantes de derechos humanos,el gobierno, consciente de ello, con sus cómplices de la oposición lanza potes de humo para tapar denuncias sobre esos atropellos, sin poder ocultar ni negar que día a díalos presos políticos son objeto detorturas y amedrentamiento.

Una forma refinada de tortura es el limbo judicialen que se encuentran cientos de presos políticos, más que resultado delretardo procesal es fruto de la perversión judicial que deja al preso políticosin audiencia preliminar, sin apertura de juicio, sin sentencia judicial absolutoria o condenatoria, sin derecho a la defensa, tan sólo viendo cómo transcurre el tiempo sin que se hagan efectivos los recursos ejercidos, pero aparte de detenerlo arbitrariamente, de mantenerlo privado de libertad inconstitucional e ilegalmente, lo desaparecen. Desaparecer a un detenido después de secuestrarlo es un crimen. La Constitución dice “Se prohíbe a la autoridad pública la desaparición forzada de personas”.Para mayor escarnio, le rapan el pelo y lo visten con uniforme carcelario, como a un criminal, encerrado bajo altas temperaturas en una celda, con los derechos más que vulnerados, inexistiendo.

Así las cosas, en esta navidad, como en tantas otras, en contra de un clamor general, encontramos a los presos políticos torturados, sin condena o excedidos en el cumplimiento de la misma, sin remedio para los males jurídicos que los aquejan ni atención médica, cuando es restricción inadmisible del derecho a la salud, a la vida, privar de asistencia médica a presuntos opositores de un gobierno que agonizan en una cárcel. Los familiares, sus abogados, piden medidas humanitarias no acordadas, declaradas improcedentes. Si la intención es matarlos, van por buen camino reduciendola perspectiva de vida alos presos políticos,jugando con la salud de ellos con la clara intencionalidad de que pierdan la vida. Los de la MUD, tanto como los del régimen y corrompidos defensores de derechos humanos,son una vergüenza por dejar morir a los presos políticos, negociando su beneficio personal justo en navidad.

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