Copei en su 72 aniversario: Si no se abre ruta electoral confiable Venezuela estallará de hambre

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El Partido Socialcristiano Copei al conmemorar este 13 de enero su 72 aniversario, confiesa que no tiene nada que celebrar. Los socialcristianos acudieron a la embajada de Chile para visitar a su presidente Roberto Enríquez quien tiene más de nueve meses asilado en esa misión diplomática. Considerando

Nota de prensa

Que estamos atravesando una de las más dolorosas crisis en nuestra vida republicana: hiperinflación, destrucción del ingreso de los trabajadores, parálisis del sector productivo, desnutrición, aumento de la mortalidad, reaparición de enfermedades y una conflagración política que es menester resolver en el marco de los canales constitucionales y democráticos que garanticen el respeto a la soberanía popular y la convivencia tolerante y respetuosa de los actores políticos independientemente de lo profundos que puedan ser sus antagonismos.

Considerando

Que la enorme cantidad de presos políticos, exiliados y perseguidos son una expresión lamentable de autoritarismo y violación a los derechos humanos.

Considerando

Que este 13 de enero, nos vemos forzados a conmemorar por tercer año consecutivo nuestro aniversario sometidos a una incomprensible intervención judicial.

Considerando

Que nuestro Presidente Roberto Enríquez se encuentra asilado en la Embajada de Chile durante más de nueve mes, sin razón alguna que justifique tal persecución.

Considerando

Que el compañero Eduardo Vethencourt se encuentra recluido en la Cárcel Fénix del Estado Lara durante más de nueve meses presentando gravísimos problemas de salud.

Resuelve:

1. Iniciar el rescate del ideario socialcristiano que hace 72 años puso la piedra fundacional de nuestro Partido Copei para convocar a la Unidad Popular, la unidad de todos los venezolanos para iniciar un proceso de reconciliación nacional, sincero, sin maniobras ni exclusiones subalternas, que rescate los valores de la venezolanidad, los principios cristianos del respeto a la dignidad de la persona humana, el bien común y el amor como fuerza motriz para superar el odio en cada una de sus formas.

2. Hacer un llamado enérgico y entusiasta al pueblo venezolano a no rendirse, a no perder la esperanza y aglutinar las fuerzas populares para revertir la abstención, lograr condiciones justas de participación electoral para derrotar al gobierno y así lograr los cambios políticos necesarios para reactivar la economía venezolana y sacar al pueblo de la traumática crisis espiritual y de carestía que está sufriendo.

3. Exigir al gobierno venezolano misericordia y sensibilidad con las angustias y padecimientos populares. Aferrarse al poder político sobre la agonía de nuestras madres, padres y niños; sobre el temor y la desesperación de nuestro noble pueblo sencillo y bueno, no tiene ningún sentido. La alternabilidad es una regla de oro propia de la democracia si así se desprende de la voluntad del pueblo. Los políticos debemos aprender a convivir estando en el gobierno o en la oposición, acatando el dictamen soberano del pueblo.

4. Exigir a nuestros compañeros de la Unidad grandeza, desprendimiento y magnanimidad; agotar todos los esfuerzos de deliberación para definir una dirección política con atinado sentido estratégico, agotando todos los esfuerzos del consenso necesario para generar el mayor nivel de armonía, camaradería y confianza. Sin grandeza, solidaridad y juego limpio nunca recuperaremos la confianza del pueblo.

¡Venezuela saldrá adelante! ¡Dios bendiga a Venezuela!