Médicos de Bolívar reiteran alarma sanitaria por aumento de muertes y contagios de paludismo

Médicos de Bolívar reiteran alarma sanitaria por aumento de muertes y contagios de paludismo

Un joven se encuentra en el piso afuera de un centro de salud mientras espera recibir tratamiento para la malaria, en San Félix, Venezuela, el 3 de noviembre de 2017. Foto tomada el 3 de noviembre de 2017. REUTERS / William Urdaneta
Un joven acostado en el piso a las afueras de un centro de salud mientras espera recibir tratamiento para la malaria, en San Félix, Venezuela REUTERS / William Urdaneta

 

La malaria sigue matando personas en el estado Bolívar, producto del descontrol epidemiológico del Ministerio de Salud, encargado de su tratamiento y prevención. Médicos de la entidad se pronunciaron este viernes para recordar que en los últimos tres años ha disminuido la inversión en malariología en Venezuela, lo que se vincula con la duplicación de casos y muertes confirmadas por paludismo por plasmodium vivax, falciparum y mixto entre 2015 y 2017, publica Correo del Caroní.

El endocrinólogo y profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente (UDO) en Ciudad Bolívar, Marcos Lima, sustenta sus declaraciones en las cifras reveladas por el informe que publicó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en noviembre de 2017, en el que se reconoce la emergencia humanitaria respecto de la epidemia de paludismo, comparable solo con Yemen, Sudán y Nigeria, del continente africano.





La tendencia progresiva de contagios se mantiene. El internista René Machuca, especialista del ambulatorio Las Manoas de San Félix, principal centro de atención de la malaria en Caroní, reveló que en los primeros 12 días de 2018 hay 600 casos nuevos de paludismo y ya se contabilizan ocho muertes, solo en Ciudad Guayana.

Retroceso epidemiológico

Históricamente, el estado Bolívar ha sido el estado que concentra la mayor cantidad de casos de malaria. La tendencia se comenzó a revertir en 2016, cuando 14 entidades de Venezuela presentaron contagios confirmados, producto del auge minero en el sur bolivarense.

El incremento de casos y muertes no es casual. Lima recordó que desde 2014 han disminuido las fumigaciones, entregas de mosquiteros e inversión general del Estado en malariología. Cuando en 2014 los rociamientos abarcaron 40 por ciento de las zonas álgidas venezolanas, en 2016 se ubicó en 1 por ciento. Lo mismo ocurrió con la entrega de mosquiteros, en proporciones similares.

La inversión en este departamento fue de 10 millones de dólares en 2015 y en 2016 descendió a 2,2 millones de dólares. Este es el contexto en el que se cocinó la epidemia actual de malaria, por la que casi a diario protestan pacientes de Ciudad Guayana, Ciudad Bolívar, Upata y El Callao, a causa de la precaria atención médica.

En 2015 ya se notaba un alza en Bolívar, con 106.853 casos confirmados por el Ministerio de Salud en su boletín epidemiológico. La última cifra oficial del despacho fue en 2016, y reveló 177.619 casos en la entidad.

De acuerdo con la OMS, en 2017 Bolívar concentró 244.354 casos confirmados de malaria, un aumento alarmante de 137 por ciento versus el año anterior.

Las muertes también se incrementaron. En 2017 murieron 239 personas a causa de la malaria en toda Venezuela, y solo en Bolívar ocurrieron 102 muertes. Lima considera que debe haber un subregistro importante, por lo intrincada e inaccesibles que son varias zonas mineras al sur del estado Bolívar, en donde es más frecuente la enfermedad.

Las muertes verificadas en 2016 fueron 100. Es decir, en un año se duplicaron los decesos por una enfermedad que está erradicada de todo el primer mundo.

En 2017, de las 239 defunciones, 102 fallecieron por infección de plasmodium falciparum, 78 por plasmodium vivax y 59 por parasitosis mixtas.

Recomendaciones

Desde el año pasado la distribución de medicamentos antimaláricos está en manos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Lima consideró que este es uno de los factores que ha influido en el manejo errático del tratamiento, que a menudo escasea en los ambulatorios de todo el estado Bolívar y genera protestas. “Solamente los profesionales de la salud tienen conocimiento y experticia para distribuirlo de manera eficiente”.

Alertó a la población a no automedicarse con infusiones de plantas, como han hecho en comunidades rurales ante la falta de fármacos como Cloroquina, Primaquina y Conviar. “No hay ningún estudio científico contundente que demuestre que eso pueda generar curación de la malaria. Hay un comercio ilegal con esto y también con tratamientos de radiación. Hay que estar alertas”, explicó Lima.

El secretario del Colegio de Médicos de Ciudad Guayana, Hugo Lezama, reforzó el llamado de Lima a las autoridades, exigiendo que tomen acciones pertinentes frente a la epidemia de paludismo que creció ante sus ojos, causada por el olvido de planes de prevención y por el descuido de inversión en la materia.