En el 23, en el 23, por Humberto Martí Espina

thumbnailHumbertoMartiEspinaA 60 años del derrocamiento del general Marcos Pérez Jiménez y hasta 1998, Venezuela fue un país libre y democrático, donde usted iba al banco y compraba los dólares que quisiera, si ibas a desayunarte, con cinco bolívares te comías dos arepas, y te tomabas un cuartico de leche, por solo poner un ejemplo.

Los supermercados nunca dejaron de estar repletos de mercancías, y se multiplicaban por toda las ciudades del país los centros comerciales, y el que emprendía un negocio, le iba bien, y muy bien también.

El desarrollo del bajo Caroní en Guayana se hizo con la construcción de cuatro represas: Macagua I, Gurí, Macagua 2, y Caruachi, llevando energía eléctrica hasta la ciudad de Boa Vista en el norte de Brasil, de la cual todavía disfrutan.

En el peor gobierno de AD o Copei, se construyeron como mínimo ochenta mil viviendas por año, hasta cien mil; el país se pacifico, la izquierda democrática fundo sus propios partidos y hasta gobernaron con Caldera.

Los venezolanos disfrutamos de las bondades del incremento de los precios del petróleo, se crearon las becas del mariscal Ayacucho, y miles de venezolanos pudieron estudiar en el exterior una carrera o especialización.

En Bolívar se construyó el emporio industrial mas grande de Latinoamérica, y las ampliaciones de Sidor, y la creación de nuevas empresas, prometían una Venezuela grande y prospera.

Empresas como Pdvsa y CVG-Edelca gozaban de prestigio internacional, y muchas mas, como también muchas empresas extranjeras invertían en Venezuela con confianza, y el que era pobre, lo era porque quería, porque las oportunidades sobraban.

La producción agrícola y pecuaria abastecía en un sesenta por ciento la demanda nacional, e institutos como el IVIC, con científicos como Jacinto Convit, inventaban para el bien de la humanidad.

En el campo de la cultura José Antonio Abreu crea el sistema nacional de orquestas sinfónicas de mucho prestigio internacional, e ideas como el ministerio de la Inteligencia, fue apreciado a nivel internacional como una idea brillante, porque de haberse desarrollado hoy no estaríamos viviendo la destrucción del país.

La lista es muy larga para seguir enumerando la cantidad de beneficios y creciendo como país que nos llevó a ser la democracia más sólida y apreciada de Latinoamérica.

Hoy a 60 años del 23 de enero de 1958, los venezolanos nos mantenemos firmes y con la esperanza de que vamos a salir de la oscuridad y destrucción del país por un grupo de extremistas seudo comunistas traidores a la Patria, ayudados por una invasión cubana solapada, y que han saqueado el tesoro nacional.