Necesidad de Conducción Política, por @freddyamarcano

thumbnailfreddymarcano

Lo obvio suele pasar por debajo de la mesa, ignorado y olvidado. Por ello quiero recordarles que la herramienta más importante de la política es su propia conducción. Como en cualquier ámbito de la vida humana, si no hay conducción no hay punto de llegada o meta. Los hechos, eventos o acontecimientos no ocurren por generación espontánea, al azar. Por el contrario, cuentan con la intención y la voluntad humana para cobrar sentido, provocar consecuencias y alcanzar un puesto en la historia.

Frente a un régimen que no le queda más remedio que tenerla, los que nos oponemos a este modelo hemos carecido de una convincente, real e incesante conducción política. Una cosa es el azar y otra el deliberado esfuerzo por afrontarlo. Decir conducción implica exponer ideas, estructuración, organización, táctica, estrategia, discusión, difusión, solución a los problemas técnicos (electorales, propagandísticos, etc.) y, sobre todo, en una misma acera, decir colegiación, pues, la política es un ejercicio de entendimiento para trabajar las diferencias o discrepancias y, por supuesto, fortalecer las coincidencias que puedan hacer todo el proceso sustentable.

Hoy más que nunca necesitamos que se ponga en práctica esa conducción política y aceptar que no depende solamente de un individuo, sino de un conjunto de personas que engranan y se engranan en el espectro de la sociedad. Debemos conocer y caracterizar al régimen para así saber hacia dónde pretende llevarnos, porque cada día que pasa está más al margen de la legalidad y de espalda a los intereses ciudadanos. Solo se dedica a invertir los pocos recursos que quedan de la mono-producción petrolera al control y al cierre de todas las ventanas democráticas.

De algo si estamos claros. Durante estos 20 años, el régimen ha estudiado minuciosamente cada una de las organizaciones políticas y sus dirigentes, así como también a los políticos que hacen vida en nuestro país. El objetivo es conocer sus defectos y debilidades para fortalecer estas últimas y lograr de manera exitosa el desprestigio y descontento en la población hacia esa clase política que, en el fondo, tiene entre sus principales deberes la defensa del sistema democrático. No hay democracia sin verdadera política.

Nuevos retos enfrentaremos este año. Retos decisivos para el país. La clase política no tiene más opción que reinventarse y cambiar estrategias para recuperar la credibilidad y la confianza del pueblo. Debe abandonar las apetencias personales y demostrar que si somos capaces de unirnos. No es momento de mirar al pasado para encontrar un culpable de lo que nos sucede. Por el contrario, es momento deplantarnos en firme en el presente para conseguir el cambio que, en resumidas cuentas, es lo que necesitamos. Ese cambio solo puede lograrse demostrando que somos capaces de conducir el país hacia el bienestar y la prosperidad. Recordemos siempre las palabras de Nelson Mandela “los verdaderos líderes deben estar dispuestos a sacrificar todo por la libertad de su pueblo”.

@freddyamarcano