Quedarse en Venezuela, por @joseluismonroy

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En la adversidad sale a la luz la virtud.

Hola que tal mi gente, seguimos ahí, todos lo sentimos… después de esa gran impresión, han venido otras. Difícilmente hemos dejado de estremecernos porque después de moverse la gente, se movió Venezuela… a otro ritmo con otra fuerza, con otra virtud, otra magnitud y otra potencia… sin diferencia de ningún tipo, así… simplemente con un único objetivo: La libertad . Cada persona como pudo, con lo que pudo y con todo. Nadie ha fallado, todos han sacado lo mejor de sí mismo, en los tiempos de salir a la calle, han estado allí, cuando se le pidió que fueran el 16, de julio del año pasado, más de 7 millones de personas le dijeron no a la opresión. Y estas fueron las preguntas por lo que la gente se movió.

¿Rechaza y desconoce la realización de una Constituyente propuesta por Nicolás Maduro sin la aprobación previa del pueblo venezolano?

¿Demanda a la Fuerza Armada Nacional y a todo funcionario público obedecer y defender la Constitución del año 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional?

¿Aprueba que se proceda a la renovación de los poderes públicos de acuerdo a lo establecido a la Constitución, y a la realización de elecciones libres y transparentes así como la conformación de un gobierno de unión nacional para restituir el orden constitucional?

Ese día ud estuvo allí, claro que luego ese mandato fue traicionado pero siempre allí, porque eso es a lo que nos induce la adversidad: a sacar lo
mejor.

Que nadie dude de que en este país somos mayoría los que amamos a Venezuela, que nadie dude de que, efectivamente, somos capaces, valientes, aguerridos, solidarios, sensibles, inteligentes, respetuosos y buenas personas… que nadie dude de la fuerza que tenemos, ni de la esperanza que nos sostiene, que nadie dude nunca del orgullo de ser Venezolano.

Que nadie dude y que nadie olvide lo que ha hecho y lo que es capaz de hacer, porque hoy ha sido la adversidad la que nos ha unido, nos ha sacado a las calles, nos ha hecho colaborar hombro a hombro con lo desconocido, nos ha hecho incansables, imperturbables, inquebrantables… que nadie lo dude y, sobre todo, que nadie lo olvide.

Por eso, hoy le invito a eso a no dudar y a no olvidar quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Si hemos podido en la dificultad, ¿cuánto más podremos hacer juntos cuando lleguen los tiempos de calma?
Que se quede en cada uno lo que somos capaces de hacer cuando rompemos todas nuestras limitantes, cuando dejamos de juzgar, de detenernos, cuando nos mueve el bien y la necesidad de los otros, cuándo queremos luchar por la vida… cuando queremos rescatar a Venezuela.

Imagine todo lo que podríamos hacer por Venezuela si nos mantuviésemos así de unidos y organizados, si todos tuviésemos un objetivo común, claro y preciso y en beneficio de todos nosotros, si hemos superado en donaciones las necesidades para las personas que no consiguen medicinas, si nuestras manos llegan a personas que ni siquiera nunca hemos visto, si aprendimos a callar y a valorar el silencio con sólo un puño en alto…

Imagine qué podríamos hacer por la pobreza, por la educación, por la salud. Imagine la Venezuela que quiere y lo tendrá sólo no dude y no olvide de lo que es capaz de hacer por usted mismo y por su gente.

Ahora viene lo más complejo… reponerse de las pérdidas, levantarse, reinventarse, reconstruirse y volver a lo cotidiano, ahora viene la práctica de lo aprendido, las lecciones que nos hemos dado los unos a los otros… ahora viene el qué habremos de hacer con esta parte de nosotros que ya no volverá a ser la misma, ahora viene el para qué seguir siendo lo mejor que podamos ser.
Que no sea la adversidad únicamente la que nos una y nos mantenga firmes y decididos a dar lo mejor, que no sea la falsedad de algunos ni las mentiras de tantos otros, que no sean los oportunistas, o los mal intencionados, que no sea la violencia o la insatisfacción, que no sea la desidia, la pereza o la falta de carácter; que no sean los intereses o la ambición sólo de algunos, ni la falta de ética o de criterio, que no sea la magnitud de los discursos vacíos, ni el desencanto de las promesas incumplidas, que no sean las minorías quienes nos impidan mantenernos en este estado de orgullo, de pasión y de fortaleza, porque hoy ya sabemos quiénes somos y qué podemos hacer juntos.

Hoy querido hermano yo te digo hay que quedarse en Venezuela porque aquí veremos la gloria de Dios.
Y, sin lugar a dudas… somos mayoría los que amamos a Venezuela y amamos ser venezolanos. Como siempre, usted elige.

#ElLiderEresTu @joseluismonroy