No al arco minero, por Manuel Nuñez

No al arco minero, por Manuel Nuñez

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El Estado Bolívar con una superficie de 240.528 Km cuadrado es el más grande e importante del país. Cuenta con el 80% de las aguas continentales, el 70% de los bosques, las únicas reservas de hierro y bauxita, además de oro, diamante y coltan. El 70% de la energía que demanda el país es producto del aprovechamiento hidroeléctrico del Caroní, esta la única planta procesadora de bauxita, la siderúrgica más grande, plantas de briquetas, ferrocilicio, ánodos de carbono y dos productoras de aluminio. En su mayoría los yacimientos minerales se les ubican en zonas de moderada a gran fragilidad.

Es por ello que se han promulgado mas de 18 decretos abarcando una superficie de 16.000.000 Has. Consideradas como áreas bajo régimen de administración especial (A.B.R.A.E). El 24 de Febrero del 2016 por decreto presidencial n° 2.248 se dio a conocer como Arco Minero al Sur del Orinoco una superficie de 111.846,86Km cuadrado, el 12% del territorio nacional, incluyendo la parte nor-este del Estado Amazonas. Este decreto es un acto de irresponsabilidad no solo del Presidente sino también de los Ministros de la Defensa, Eco-socialismo y aguas y el de Minería y Desarrollo Ecológico. Estos tres individuos sabían y han debido decirle al Presidente que al Sur del Estado Bolívar durante muchos años se viene realizando una actividad minera que si bien es cierto al comienzo era artesanal, con el tiempo se convirtió en depredadora, de gran impacto, destruyendo miles de Has de bosques y suelos rivereños, alterando el curso y lecho de los ríos, contaminando con mercurio las aguas, generando millones de toneladas de sedimentos que en el futuro acortaron la vida útil de los desarrollos hidroeléctricos. Estos efectos en su mayoría son irreversibles.





Los mineros actúan con mucha libertad, la vigilancia y control es esporádica, limitada y permisiva, no cumplen con el ordenamiento legal vigente. El Estado no sabe cuántas minas activas hay, cuantas tienen concesiones, cuantas cuentan con los estudios de impacto ambiental y prospección, no sabe la cantidad de oro y diamante que producen, pero se supone que más del 80% sale del país sin pagar ningún tributo. Las condiciones de trabajo son inhumanas, tan es así que la edad promedio de vida de estos obreros disminuye.

Los mineros van dejando a su paso gran cantidad de aguas estancadas, medio ideal para la proliferación del insecto transmisor de la malaria, enfermedad que había sido erradicada en el año 1.962; pero según datos aportados por el Dr. Orihuela Epidemiólogo, Profesor Universitario y Ex ministro de Sanidad en el año 2.015 se confirmaron 140.000 casos 240.000 en el año 2.016 y más de 400.000 en el año 2.017, con el agravante de no contar el Estado con insumos suficientes para su cura y prevención. Los enfermos están muriendo en los hospitales. Los pueblos cabecera de municipios mineros, no perciben beneficios que les permitan mejorar sus centros de salud, escuelas, electricidad, agua potable y recolección de las servidas. Solo proliferan la inseguridad, consumo de alcohol, prostitución y drogas. En los últimos años se han organizado bandas armadas ilegales, que conforman grupos conocidos como “sindicatos”, los cuales crean terror, cobran vacuna a todo el que ingresa a las minas en busca de trabajo o a prestar algún servicio, ofrecen una supuesta “seguridad”. Tienen su base de operaciones en las claritas y Km 88, su presencia es del conocimiento de los organismos de seguridad civiles y militares. Su existencia fue negada en forma vehemente por Rángel Gómez, a tal punto que se llego a decir que los protegía. Su reconocimiento oficial se produce cuando fueron asesinadas unas 20 personas en una mina cercana a Tumeremo por integrantes de esos grupos armados. En la actualidad continúan operando en los últimos tres meses del 2017 se produjeron tres enfrentamientos con militares dejando un saldo de más de 30 muertos. También hay en la zona corrupción en la cual están presuntamente involucrados funcionarios públicos y de los otros. En vez de promulgar tan cuestionado decreto, ha debido ordenar que el Estado Bolívar, por su ubicación estratégica y la magnitud de sus recursos, fuera manejado como una zona de seguridad y defensa nacional.

Esto no impide que se explote, pero debe hacerse con criterios Ecológicos, Sustentables, cumpliendo el ordenamiento legal, vigente y con estricta vigilancia y control. Lo contrario sería como querer apagar un incendio con gasolina. Usted lo justifica diciendo que su objetivo principal es recuperar y reimpulsar la economía del País. Si esto no lo pudieron lograr en 17 años de ingresos súper millonarios que producía una industria petrolera con más de 100 años de experiencia acumulada, llego a ser una de las mejores del mundo, con unos campos de producción y refinación de fácil acceso, cerca de importantes ciudades y pueblos, con una infraestructura contralora, pero a pesar de todas estas bondades la destruyeron, la quebraron; olvídese Presidente que lo hará con el producto del arco minero. Las inversiones que se realicen allí necesitan varios años de estudios, evaluación, planificación y construcción de la infraestructura industrial para generar beneficios, quiere decir que esto es a mediano y largo plazo y usted necesita el dinero hoy.

De allí que su decreto es producto de su desesperación por mantenerse en el poder como lo ha venido haciendo durante todo su mandato a base del despilfarro de grandes cantidades de dinero en muchos casos inauditables como la construcción de obras que no generan empleos ni beneficios económicos, dando regalías, creando misiones que no resuelven problemas como la “chamba juvenil”, jugando con el hambre del pueblo, con las bolsas CLAP cuya distribución es cada vez mas tardía, su contenido se ha reducido a menos del 50% y cada vez son menos las familias que la reciben. Cree que con los reiterados y pírricos aumentos salariales va a mejorar el poder adquisitivo de los empleados públicos y privados, de los jubilados y pensionados. Estos aumentos son inflacionarios, cada vez que los anuncia la gente tiembla, están convencidos que al día siguiente los precios de los alimentos, bienes y servicios aumentaran el 50%, 100% y en algunos casos más.

Los 700.000 Bs mensuales que recibirán las “barrigonas” serán invertidos en comida, los controles prenatal, parto y post natal tienen que darlo los hospitales públicos. Lamentablemente la mayoría de estos centros no cuentan con los insumos necesarios para prestarlos. Si la “barrigona” encuentra un hospital que la ingrese tendrá que llevar sabanas, jeringas, sueros, antibióticos, el alimento especial para el neonato, etc. Cuando recupere los millones robados a P.D.V.S.A, con los que financia misiones improductivos, los bonos post-electorales, el día de reyes, recuperación de las empresas básicas, etc., puede iniciar la recuperación de los hospitales y la economía nacional. No continúe regalando el pescado, enseñe a pescar. Hay pruebas suficientes para afirmar que su decreto se realizara en forma desordenada. Usted autorizo al banco central a comprar oro, no importa la tecnología que usen para su explotación, si no cumplen con el ordenamiento legal vigente, la ley orgánica del trabajo, si destruyen grandes áreas de frágiles Ecosistemas, si son la causa de la reaparición de la malaria, si hay corrupción, bandas armadas irregulares, etc. Esto es convalidado por los ministros de la Defensa, Eco-socialismo y Aguas y el de la Minería y Desarrollo Ecológico, se les ve en las cadenas de televisión muy sonrientes y aplaudiendo cada vez que Usted hace anuncios sobre el arco minero, no les importa que sean contraproducentes, les interesa conservar el cargo que les permite gozar de prevendas y obtener las riquezas que les da el ser Ministros. Nosotros, los Venezolanos que queremos lo mejor para nuestro país, garantizar el bienestar de las actuales y futuras generaciones, estamos en el deber patriótico de decir NO al Arco Minero.