Marcos Lima: Dieta habitual de niños venezolanos se basa en yuca y teteros de agua de maíz

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Cada vez es más evidente la desnutrición en Venezuela, y fundamentalmente en la población infantil que habita los sectores populares, donde en muchos hogares ya se come cada dos días, afirmó el médico endocrinólogo y coordinador del Programa “Nutriendo Nuestro Futuro”, Marcos Lima Martínez.

Nota de prensa

Esta aseveración la realizó el especialista en la parroquia Marhuanta de Ciudad Bolívar durante la entrega de suplementos nutricionales compuestos por macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasas), así como vitaminas y minerales necesarios para un óptimo crecimiento.
Lima Martínez, además, señaló que de acuerdo a estudios de Cáritas de Venezuela, realizados entre Abril y Agosto del 2017, la desnutrición infantil aumentó de 54 a 68%, afectando principalmente a los niños menores de 5 años que residen en los sectores populares.

Dijo que estas investigaciones apuntan a que un 33% de la población infantil presenta alteraciones en el crecimiento y, más alarmante aún que entre 5 a 6 niños murieron cada semana por causas relacionadas con desnutrición.

Asimismo, señaló el reciente informe de la UNICEF emitido en Enero del 2018 donde destaca la existencia de “signos evidentes de un incremento en la tasa de desnutrición infantil en Venezuela, como consecuencia de la inestabilidad política, económica y social que afronta el país”.
Para Lima estas cifras son preocupantes, y más cuando la respuesta del gobierno no ha sido la adecuada, porque lejos de reconocer el problema, sigue ocultándolo mediante la opacidad en el manejo de estos índices.

Teteros de agua de maíz

Advirtió que en los últimos meses la alimentación habitual de la población está basada en el consumo de yuca (u otros tubérculos y hortalizas) o masa de maíz, y los teteros para los niños solo con agua de maíz o crema de arroz.

Explicó que la dieta de los venezolanos se basa a predominio de harinas -por eso existe un aumento, también, en la incidencia de diabetes-, frente a una ingesta muy deficiente de proteínas, desde pollo, huevos y pescado, que prácticamente era la alimentación de la población de bajos recursos en Venezuela.

El especialista aseveró que se observa una severa malnutrición proteica, debido al consumo de solo carbohidratos y grasas, que son los alimentos que tienen a mayor disposición la población.

Acotó que ha ocurrido que sumado a la malnutrición proteica “se tiene una disminución acentuada en la ingesta de cualquier tipo de alimento”, y señaló como en los sectores populares o barrios venezolanos una familia de cinco o siete niños “en el mejor de los casos come una vez al día o cada dos días, y come muy mal”.

Continúa Nutriendo Nuestro Futuro

El programa Nutriendo Nuestro Futuro llegó a la Parroquia Marhuanta, donde se prestó asistencia a unos 32 niños que presentaban bajo peso, y evidentes signos de desnutrición.

Lima destacó el apoyo del sector privado y comercio para el suministro de suplementos nutricionales, y la ayuda del Padre Lino Diamott, párroco de la Iglesia las Mercedes en el sector Marhuanta.

Continuaremos abocados a prestar ayuda a los niños más vulnerables que habitan en los sectores populares de Ciudad Bolívar, dijo.
Agregó que este programa en menos de un año ha logrado atender más de mil infantes, muchos en situación de precariedad, solo en Ciudad Bolívar.