Berlusconi, una vida marcada por mujeres, meteduras de pata y líos judiciales

Berlusconi, una vida marcada por mujeres, meteduras de pata y líos judiciales

Foto: EFE/Giorgio Onorati
Foto: EFE/Giorgio Onorati

 

A Silvio Berlusconi nada lo doblega, ni su reputación de ‘viejo verde’, ni sus meteduras de pata, ni sus incontables líos judiciales, reseñó AFP.

Silvio, las mujeres y el ‘bunga bunga’





Dos matrimonios, una novia muy joven y muchas amigas. Silvio es seguramente un seductor. “Soy una persona alegre, amo la vida y a las mujeres”, suele confesar.

Padre de dos hijos con su primera esposa, Carla Dall’Oglio, y de tres con la segunda, Veronica Lario, desde 2011 convive con la joven Francesca Pascale, de 32 años, quien al parecer ha logrado apaciguar su espíritu mujeriego.

Acorralado por la justicia por sus escándalos sexuales, el exprimer ministro fue procesado por prostitución de menores durante sus veladas al ritmo de “bunga bunga” con una joven menor de edad, mejor conocida como “Ruby roba corazones”, juicio por el que fue absuelto.

Frase célebre: “Un sondeo dice que el 33% de las jóvenes italianas les encantaría acostarse conmigo. El resto dice: ‘¿Otra vez?'”.

Silvio y sus metidas de patas

‘Il Cavaliere’ es famoso por sus mentiras y por caer en la tentación de decir lo que no se debe decir. Sus metidas de patas son históricas, sobre todo cuando lamó en 2008 al primer presidente negro de Estados Unidos, Barack Obama, “joven, guapo e incluso bronceado”, al referirse a su color de piel.

Pocos años antes, en 2005, aseguró a la prensa que su amigo Vladimir Putin, de sólo 52 años, era “un verdadero anticomunista” y que había vivido “el asedio de Stalingrado” (1942-1943), a pesar de que aún no había nacido, y de que había sido por décadas, hasta el 1991, un importante miembro del Partido Comunista Soviético.

En marzo de 2006 aseguró que la China de Mao “no se comía a los niños crudos, sino que los hervían para fertilizar los campos”.

Sin olvidar una ocasión, en 2009, durante la cual sugirió a una estudiante que se quejaba de la falta de oportunidades de buscar un millonario para casarse.

En abril de ese mismo año, invitó a los sobrevivientes del devastador terremoto de L’Aquila, hospedados en carpas, que “lo vivieran como si fuera un fin de semana de camping”.

En una conversación sobre la líder alemana Angela Merkel la describió como una mujer “con un culazo mantecoso”.

En noviembre de 2010, criticado por uno de los múltiples escándalos sexuales que protagonizaba, dijo que era “mejor tener la pasión por las mujeres bellas que ser gay”.

Frase célebre: “Nunca he metido la pata, ni una vez siquiera, todas mis meteduras de pata son invención de los periódicos”.

Silvio y la justicia

“He gastado 770 millones de euros para pagar a los 105 abogados que me han defendido”, confesó recientemente Berlusconi al referirse a los numerosos líos judiciales, que han marcado sus 25 años de vida política.

Acusado de evasión fiscal, de prostitución de menores, de financiación ilegal de partidos políticos, de corrupción, el magnate ha encarado más de 30 procesos judiciales, la mayoría de ellos han sufrido prescripciones, amnistías, o simplemente los cargos que se le imputaban han desaparecido del código penal gracias a leyes adoptadas a su medida.

En 2013, la Corte de casación confirmó una sentencia de cuatro años de prisión (incluidos tres amnistiados) por evasión fiscal. Cumplió la sentencia prestando servicio social, aunque sigue inhabilitado para ejercer cargos públicos hasta 2019.

Actualmente está siendo juzgado por sobornar testigos, tras haber pagado millones de euros a varias participantes a sus fiestas al ritmo de “bunga-bunga”. Asegura que sólo había querido ser generoso con mujeres jóvenes con poca reputación.

Frase célebre: “Yo soy el Jesucristo de la política. Soy una víctima paciente, me sacrifico por todos”.