José Luis Monroy: La difícil paciencia, nadie me sacará de mi país

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Hola que tal mi gente, La paciencia es a veces lo único que tenemos, lo único que nos queda… lo único que procede, lo único que puede llegar a equilibrar la balanza, lo único que nos puede permitir acceder a ese lugar al que queremos y al que hemos elegido llegar.

La paciencia no es para todos… ya que se necesita un alto grado de certeza, de claridad, de seguridad, de temple, de fuerza interna, de calma… porque aunque la vida se sienta a veces tan rápida, hay cosas en ella que requieren de tiempo para desarrollarse, para madurar, para alcanzar ese punto al que necesitamos llegar o que otros lleguen… con la idea firme de que se cumplan nuestros objetivos.

La paciencia es esa capacidad que se posee para atravesar una determinada situación sin perder la calma. La paciencia es la facultad de aprender a aguardar por alguien o algo sin perturbarse a causa de  la espera, y por sobre todas las cosas la paciencia es  esa capacidad extraordinaria que nos permite llevar a cabo diferentes planes o tareas sin permitir, a la vez, que la ansiedad arruine el objetivo. La paciencia es una especie de paz consciente de aquel que sabe claramente lo que espera o incluso lo que  pueda venir después.

Por eso la paciencia no tiene nada que ver con la pasividad, ya que el que es paciente no es un ser pasivo, sino activo de forma permanente, porque es indudable que se requiere de un compromiso firme ante lo que se desea en la vida para… perseverar. El paciente lo sabe bien, y sabe que eso que desea es y siempre será mayor y mucho más importante, que la serie de obstáculos que  pudieran presentársele, mucho más importante también que las voces que  pudieran juzgarle en su aparente necedad, que las circunstancias, que los tiempos e incluso aún más fuerte que la  aparente ausencia de comprobación de que su instinto es más certero.

Por eso la paciencia no es para todos, es sólo para aquellos que intuyen y ven más allá de lo que los demás ven, seguramente porque en su interior han  logrado conectar la idea, la razón y la emoción de aquello que desean, por eso  su calma… por eso  su perseverancia… por eso  su ilusión.

La paciencia es… nada menos que el pilar fundamental para el desarrollo personal desde cualquier ángulo de vista, es el pilar fundamental del cambio, de la evolución. La paciencia es el arduo empeño a la no renuncia… a la no renuncia a ser lo mejor que se pueda llegar a ser y  alcanzar aquello que se desea y se está convencido  de merecer.

La paciencia se elige cuando se elige lo que se desea, cuando se elige lo que se quiere, cuando se decide sobre nuestra propia vida y sus alcances. La paciencia es parte de la victoria, es parte del merecimiento, es parte del  éxito, y contrariamente a lo que otros digan, la paciencia existe… no importa el carácter o el temperamento que se tenga, la paciencia siempre surge cuando se tiene la plena  seguridad de saber lo que se quiere.

Los grandes proyectos así como las grandes personas no se crean de repente, se van creando y formando a través de la paciencia para saber esperar, mientras se avanza.

El que es paciente espera, pero no desespera y cuando espera sólo lo hace  con el  fin de que  llegue el momento correcto para actuar, el paciente nunca actúa de forma impulsiva, el paciente sabe bien que para obtener lo que desea se necesita de gran pericia y de un plan concreto; el paciente debe tener la capacidad analítica para  poder prever sus avances y sus obstáculos; por eso… y sólo por eso, mientras el mundo desespera… él insiste.

Es quizá en la insistencia del que es paciente donde terminan por verse reflejados todos sus éxitos. No cabe duda que la paciencia es y será fundamental para todas aquellas cosas que valen la pena en la vida, porque siempre a los grandes cambios les antecede a su desenlace, la paciencia. La paciencia es el primordial elemento  que se requiere para poder lograr… lo que deseamos y lo que esperamos si así lo  hemos elegido.

Por eso si le invade la impaciencia, replantéese si la ilusión por alcanzar su objetivo o su deseo ha dejado de ser un motivante para seguir, ya que quizá eso que deseaba ha dejado también de ser su prioridad. Recuerde que la paciencia se nutre de certezas y de  claridad mental. Si tiene dudas la paciencia no le servirá para nada.

Apresúrese lentamente… pareciese la voz consciente e inconsciente de la gente paciente, porque eso es lo que tienen de admirable la seguridad, la tenacidad y la certeza con la que viven todos los días, esa calma con la que se avanzan sin jamás detenerse.

Créame, no he visto ni vivido grandes transformaciones de la noche a la mañana, la mayoría de los grandes proyectos requieren tiempo, esfuerzo y paciencia para concluirse, y más aun tratándose del pais, y aunque es verdad que todos podemos tomar una decisión de forma rápida y ejecutarla sin reparos, también es verdad que todos podemos elegir con claridad y a veces hasta en forma inmediata, pero decidir y elegir qué hacer es sólo el primer paso para proceder, después habrán de venir otras decisiones y otras elecciones complementarias para que algo cambie. Le hará falta un proyecto, un objetivo bien definido, desde luego, un plan lógico a seguir y, sobre todo… paciencia para poder disfrutar finalmente de eso que tanto ha esperado, sé que este momento que vive nuestro país es duro y pocos son los pacientes,  cuando se tiene paciencia  es porque hay certeza de que algo bueno viene, también sé que a muchos les parecerá ridículo esto cuando millones se van y no aguantan, bueno solo se decir que como yo sé lo que viene, aquí aguardaré amigos, nadie me sacara de mi país, ni esbirros, ni la situación,  no critico al que se apresura, solo sé que la victoria está cerca, y por eso esperare.

#ElLiderEresTu

@joseluismonroy