El destrozo del país empezó por la salud (I), por José Amalio Graterol Jatar

 

José Amalio Graterol Jatar @paraguanamalio
José Amalio Graterol Jatar @paraguanamalio

 

En la renuncia del presidente de la sociedad de médicos del  Universitario de Carcas explicó que “el Hospital Universitario de Caracas no escapa de la crisis y desde hace más de 6 meses se encuentra en paro técnico. Una institución hospitalaria que tiene más de dos años sin servicio de Rayos X, más de 8 meses sin laboratorios de ningún tipo y donde se les pide a los pacientes que compren todo tipo de insumos para poderlos operar”.

Y agregó que: “Los trabajadores, desde los porteros hasta los médicos especialistas, están pasando hambre, ya que cobran menos de un dólar por quincena y esto los está llevando a renunciar masivamente. En lo que va de año más de 1000 trabajadores han renunciado”.

Frente a los  problemas se le suma “la actitud indolente de las autoridades”, pues según lo plasmado en la carta, los mismos tienen más de un año “negándose a reunirse con representantes de nuestra sociedad”.

La situación de ese Hospital emblemático, formador de miles de médicos e importante sostén del sistema de salud de Venezuela, revela de forma grotesca el desprecio que este régimen siente por la ciencia y la vida de los venezolanos.

El “iluminado comandante” catalogo a la medicina cubana como la mejor del mundo y se empeño en desplazar nuestros médicos para ser sustituidos por unos “profesionales” de los cuales no se individualiza ninguno, sino bajo el remoquete de “médicos cubanos”

Los estudios de medicina en el país son reconocidos nacional e internacionalmente por la formación de excelentes profesionales tanto desde su egreso como médicos generales como luego de su especialización dentro y fuera del país. Son 6 años de carrera, siete si se cuenta el Curso Básico, un año de practica rural, según el artículo 8 de la Ley de Ejercicio de la Medicina a los que hay que añadir 3 o más años en la realización de la especialización, aunque algunas de ellas requieren hasta 5 años. En algunos casos hay que agregar de 1 a 3 años para la sub-especialización. De tal manera que se invierte más de 7 a 15 años en la formación para ser médico y/o especialista. Todo ello se arrojo por la borda y se trajeron a Venezuela “miles de médicos cubanos” certificados no por centros educativos, sino por Hugo Chávez y Fidel Castro, obviando la formación de los mismos y en abierta violación a las leyes y la ética, transformando el sagrado acto médico, en un vulgar proselitismo político.

Barrio Adentro resultó el mayor fracaso en materia de salud de la historia de la humanidad. Con una multimillonaria inversión en dólares que no estaba dirigida a los venezolanos, sino al mantenimiento de la tiranía de Fidel Castro, una escabrosidad política para llenar las arcas cubanas.

La mezquina y antinacional política de salud ha traído trágicas consecuencias que están a la vista  y sufridas por todos.

La situación crítica de los hospitales por ausencia de insumos, paralización de los Servicios básicos como Laboratorio, Rayos X, Rehabilitación, Enfermería. Ausencia de insumos y medicinas requeridos para la atención de los pacientes. Bajos salarios, inseguridad hospitalaria a lo que se agrega que la ineficiencia gubernamental tratan de ocultarla culpando a los médicos y enfermeras venezolanos y se deshacen en loas a los cubanos.

La Inseguridad y violencia que se vive permanentemente, la ausencia de adecuado funcionamiento de los servicios básicos y la percepción de una falta de futuro en su desarrollo profesional y en el de sus hijos, para los profesionales de la salud. La muerte de los pacientes y el aumento de padecimientos de los venezolanos no captan la atención del gobierno que sigue derrochando recursos a favor de la satrapía cubana, sacrificando  a los venezolanos.

La situación es tan grave que según datos aportados por la Federación de médicos  más de 22.000 médicos de todas las especialidades han abandonado el país en busca de mejores condiciones y con el agravante de que 40% de los recién graduados aspiran hacerlo. Lo absurdo de esto es que mientras el gobierno desprecia a los médicos venezolanos, en todas partes del mundo la diáspora médica es bienvenida por sus conocimientos y entrega en su trabajo.

Mencionar los notables médicos venezolanos de todos los tiempos y exponer los avances que había logrado nuestra nación, requiere otros artículos para que los venezolanos recordemos lo grande que ha sido y es nuestro gremio médico que debería ser orgullo nacional y no objeto de humillación y persecución.

El desmantelamiento del servicio de salid en Venezuela es una tragedia humanitaria y el objeto fue favorecer a los cubanos. La mentira de la supremacía médica cubana ha quedado al descubierto ante el mundo, millones de connacionales huyen entre otras razones por la calamidad en la salud y de ello no solo es muestra la evidente catástrofe, sino los hechos individuales: a Fidel Castro le llevaron médicos alemanes y españoles unas verdaderas eminencias, para prolongarle la vida y con Hugo Chávez, los médicos cubanos que ni siquiera se sabe su nombre, mostraron su incapacidad e indolencia, lo dejaron morir en medio de la desidia cubana y el cuchicheo político, todavía las causas de su muerte se desconocen y no existe acta de defunción. Estoy seguro que nuestros profesionales, sin aspavientos, serenamente y cumpliendo el juramento hipocrático le hubieran prolongado la vida. Los nuestros hacen del acto médico algo sagrado a lo cual se entregan y no una jerigonza política sin sentido humano.

@paraguanamalio