Rafael Piña Pérez: Son 19 años de destrucción de la economía y la democracia

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El sr. Nicolás Maduro está manejando la fase terminal del socialismo del siglo XXI  o neocomunismo, en el fondo es lo mismo que el sistema totalitario que han vivido con otras modalidades los países que formaron parte de la extinta Unión Soviética, Europa Oriental, China, Vietnam, Cuba, etc. Este neo comunismo Castro Chavista Madurista, igualmente ha destruido en 19 años desde 1999 La economía y la democracia como pasó en los países antes citados. El comunismo en cualquier de sus experiencias ha fracasado en su intento de superar al capitalismo. No lo superó, por el contrario, regresó sus sociedades a unos estadios de empobrecimiento con represión, sin libertades para ejercer los derechos humanos en información, opinión, la vida misma, nombramientos de cargos de elección popular, protestas pacíficas, derecho a la defensa en juicios, concentración de los poderes públicos, etc. En el comunismo, se instaura una nomenklatura dominante que es una minoría que sojuzga a la mayoría, haciendo dependiente a la sociedad del Estado y no al revés como en toda sociedad democrática. Esta modalidad de comunismo que se ha venido instaurando en Venezuela, muchos la denominamos neocomunismo por ser la última versión de este sistema totalitario en el mundo. Con sus diferencias de los comunismos que se han instaurado mundialmente, en el fondo es lo mismo, porque igualmente conduce a la miseria con represión, sin libertades. Ahí tenemos el ejemplo viviente de Cuba y Corea del Norte.

El propósito del etiquetado socialismo del siglo XXI se fue notando desde un comienzo. El finado presidente Chávez fue domado por Fidel Castro Ruz, quien en los sesenta del siglo XX, intentó apoderarse del petróleo venezolano por la violencia a través de la guerrilla que apoyó con armas, soldados y logística, lo logro por vía pacífica a través del entreguismo del Teniente Coronel Hugo Chávez, entregándose por entero al mando castrista. Hemos sido invadidos por la dictadura comunista cubana hasta el punto de que se nos impuso a Nicolás Maduro como candidato y presidente de Venezuela en unas elecciones amañadas, sin auditorías serias que demostraran tan cuestionado triunfo. De esta forma es lo último que nos legó de todo el desastre del llamado comandante eterno. Chávez fue progresivamente avanzando con su proyecto totalitario, concentrando el poder, expropiando miles de empresas industriales, agrícolas y comerciales, muchas de las cuales o están cerradas o están funcionando en precarias condiciones. Desde sus inicios este régimen introdujo manejos dolosos en la administración pública, basta recordar el plan Bolívar 2000 que nunca se investigó.  Luego vinieron los fondos parafiscales FONDEN y BANDES, fundados en el 2005, nunca han entregado cuentas de los 200.000 millones dólares que recibieron del BCV y de PDVSA. El control cambiario lleva 15 años desde el 2003, a través del cual se han robado más de 200.000 millones de dólares. Son más de  400.000 millones de dólares de las reservas internacionales que se han robado por estas dos vías.

No termina allí el despilfarro y saqueo de la renta petrolera, Un porcentaje importante de los recursos incluidos en los presupuestos de la Nación, asignados a inversión en los sistemas hidráulico, eléctrico, salud, educación, etc no llegaron a su destino sino al bolsillo de los corruptos. El daño moral a Venezuela ha sido bestial en estos 19 años de destrucción de la economía y la democracia. Nicolás Maduro está manejando la fase terminal del desastre castro chavista madurista. Se equivocan quienes dicen que es el gobierno de Maduro, el único responsable de este desastre que comenzó en 1999. Eso si, este señor ha profundizado el desastre hasta el punto de que hoy el índice de escasez general está en el orden del 50%, la inflación más alta del mundo desde el 2014. La crisis económica, social, política y moral se acentúa y no se están tomando medidas para enfrentarla, por el contrario, las que se toman son para acrecentarla observándose en la ascendente escasez con hiperinflación en alimentos, medicinas, insumos médicos y de producción. El modelo del socialismo del siglo XXI fracasó dejando al país en casi ruinas ante el escandaloso saqueo que la nomenklatura dominante ha hecho de los recursos públicos, siendo hoy Venezuela el único país petrolero que se quedó sin reservas internacionales y el único que viene disminuyendo su producción dentro y fuera de la OPEP y por supuesto el único que viene perdiendo mercados petroleros.

  • Economista, Prof. Universitario, ex presidente de la Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia, Miembro de Venezuela Positiva. pprafael1912@hotmail.com