Venezuela cae al lugar 102 en el ranking de países más felices del mundo

A Venezuelan man cuts hair of his friend at a gym which has turned into a shelter for Venezuelans and is run by Civil Defense with meals provided by Evangelical churches in Caimbe neighbourhood in Boa Vista, Roraima state, Brazil November 17, 2017. REUTERS/Nacho Doce SEARCH "VENEZUELAN MIGRANTS" FOR THIS STORY. SEARCH "WIDER IMAGE" FOR ALL STORIES.
Miles de venezolanos siguen huyendo del país ante la imposibilidad de comprar alimentos y cubrir necesidades básicas, viven en refugios como este en Boa Vista en Brasil (Foto archivo
Reuters)

Según el Informe Mundial de la Felicidad 2018, que toma en consideración 156 países, Venezuela bajó del 82 al 102 en el ranking de los más felices del mundo , y está en el último lugar  en la región latinoamericana.

La lista, elaborada por expertos a instancias de Naciones Unidas y presentada el 14 de marzo en el Vaticano, sitúa a Costa Rica en el décimo tercer lugar, con una nota de 7,072 sobre 10, por encima de otros países del mundo como Estados Unidos (puesto 18) o España (36).

Por detrás de Costa Rica en el continente americano se sitúan México (24), Chile (25), Brasil (28), Argentina (29), Uruguay (31), Colombia (37), El Salvador (40), Nicaragua (41), Ecuador (48), Bolivia (62), Paraguay (64), Perú (65) y Honduras (72).

El peor es Venezuela, en el 102, entre Nepal (101) y Gabón (103).

Según el informe, Venezuela es uno de los países que más está descendiendo en la tabla desde 2008 por la difícil situación política, social y económica que enfrenta desde hace algunos años.

“En el caso de Venezuela, el informe apunta a que muchas migraciones no son fruto de decisiones deseadas sino consecuencia de una atmósfera de rápido deterioro de la libertad política y la estabilidad económica”, expone.

Este año, este documento centra la atención también en la inmigración y en este sentido explica que “en América Latina, las personas que tienen la intención de migrar (…) están relativamente insatisfechas con sus vidas”.

En esta línea, “un 25 % de las personas encuestadas en la muestra de América Latina informaron de que, dada la oportunidad, migrarían a otro país”.

El informe clasifica a 156 países por su nivel de felicidad a partir de datos de entre 2015 y 2017, y además este año valora también la felicidad de los inmigrantes en los países de residencia, a partir de una tabla que incluye 117 países con datos de entre 2005 y 2017.

El documento se ha dado a conocer en un acto celebrado en la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales, en la Casina Pío IV del Vaticano.

Según este estudio, Finlandia es el país “más feliz”, con una puntuación de 7,632 sobre 10, seguida de Noruega, Dinamarca, Islandia, Suiza, Holanda, Canadá, Nueva Zelanda, Suecia y Australia.

En Latinoamérica, Costa Rica ocupa el decimotercer lugar, con una nota de 7,072 sobre 10, por encima de otros países del mundo como Estados Unidos (puesto 18) o España (36)

Por detrás de Costa Rica en el continente americano se sitúan México (24), Chile (25), Brasil (28), Argentina (29), Uruguay (31), Colombia (37), El Salvador (40), Nicaragua (41), Ecuador (48), Bolivia (62), Paraguay (64), Perú (65) y Honduras (72).

Entre los países con las mayores proporciones de emigrantes potenciales se encuentran Honduras (47 %), El Salvador (42 %) y Perú (33 %), y en la mayoría de los casos los destinos preferidos son Estados Unidos, España, Canadá, Argentina y Brasil.

España se ha visto perjudicada por la crisis económica y este año se sitúa en el puesto 36 de los 156 países de la clasificación, por lo que ha caído dos lugares frente al año pasado.

El texto advierte de que “la mayoría de los migrantes latinoamericanos en Europa occidental viven en España y Portugal, pero podrían haber sido más felices si se hubieran mudado a otro país de Europa occidental”.

Estados Unidos, por su parte, se encuentra en el puesto 18 y ha caído cuatro respecto al año pasado, fundamentalmente porque su población se enfrenta a problemas derivados de la obesidad, el abuso de sustancias y las depresiones no tratadas.

Con información de EFE