Crisis Group: Sin China, situación venezolana será difícil de resolver

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La organización no gubernamental Crisis Group, especializada en temas de conflicto y crisis humanitarias, indicó en su último informe sobre Venezuela que los países del Grupo de Lima (México, Guatemala, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Honduras, Panamá, Argentina, Paraguay y Perú) deberían aproximarse al gobierno chino para solucionar la compleja realidad venezolana, publicó AA.com.

En ese sentido, el informe subrayó que “el Grupo de Lima debería acercarse a los aliados restantes de Venezuela, en particular a Pekín, en un intento por ganar su respaldo a un esfuerzo de amplia base para resolver la crisis venezolana”.

Según Crisis Group, el gigante asiático se ha negado históricamente a ejercer su influencia sobre Venezuela, pero tendría que aprovechar su poder para persuadir al gobierno de Nicolás Maduro con el objetivo de que negocie “seriamente con la oposición” y busquen una salida conjunta a las dificultades del país.

Para la organización, los intereses financieros que tiene Pekín en Venezuela le otorgan una influencia considerable para cambiar la hoja de ruta venezolana y agregó que “sin Pekín, la crisis será más difícil de resolver”.

Por otro lado, el informe destacó que las sanciones económicas externas -como las efectuadas por Estados Unidos- deberían ir acompañadas de demandas claras que obliguen a Maduro a ceder.

Crisis Group explicó que estas exigencias podrían fomentar la reanudación de las conversaciones con la oposición y en consecuencia, restaurar el equilibrio político en las instituciones claves como el Tribunal Supremo de Venezuela y el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Otras recomendaciones hechas tienen que ver con la crisis humanitaria derivada de la escasez de alimentos y medicinas.

Para controlar este fenómeno, la organización exhortó al Estado venezolano para que facilite el ingreso de organizaciones que “puedan proveer alimentos, medicinas y otros suministros necesarios para salvar vidas humanas, entre otras cosas, relajando los controles de importación y cambio, y cesando la persecución de aquellos que buscan aliviar el sufrimiento”.

Algo a lo que el gobierno de Maduro se ha negado rotundamente. De hecho, en el marco de las sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que se llevaron a cabo en Bogotá (Colombia), el representante del Estado de Venezuela, Larry Devoe, aseguró que su país tiene capacidad para proveer y suplir la escasez de medicamentos y alimentos y afirmó que “no necesita que les regalen nada”.

Otro de los motivos que el gobierno de Maduro esgrime para negar el ingreso de ayuda humanitaria internacional es que esa asistencia podría utilizarse como pretexto para una intervención militar extranjera. “Estos temores parecen ser avivados por algunos en la oposición que abiertamente piden una invasión o una intervención humanitaria”, reveló el texto de Crisis Group.