Denigrar a Falcón (2), por Juan Claudio Lechin

Juan Claudio Lechín
Juan Claudio Lechín

¿Por qué participar en las elecciones venezolanas de mayo, 2018 si habrá fraude? Porque en política la inacción no genera nada, porque hoy el pueblo es masivamente contrario al régimen y porque el fraude tiene un límite (¿20%, 30% del padrón electoral?). Por tanto, hay posibilidad de crear una situación política que, por primera vez, desestabilice al régimen. Con un resultado estrecho —la votación popular neutralizando al fraude—, podría actuar con efectividad el soft-power norteamericano y/o el ejército. Pero sin una oposición local de anclaje, los gringos no desperdiciarán esfuerzos, salvo para el show.

Esta elección es un espacio político excepcional para levantar la lucha frente a la ocupación cubana, denunciar a la tiranía lacaya, darle guía y esperanza a un pueblo desesperanzado. Es un escenario para catapultar a un líder y a un movimiento político (no solo electoralista), a nivel global.

¿Tendrá Falcón la talla del momento histórico? Los gallos se ven en la cancha, no en la abstención. Pero, ¿descalificarlo? La MUD lo recibió el 2011 sin hacerle ascos y ahora lo expulsa. Dicen que cuando Maduro sea declarado ganador por el Consejo Electoral (CNE), Falcón validará la trampa. 1. Nada diferente de lo que hizo el “demócrata” Capriles el 2013. 2. Aunque haya una super-abstención, la comunidad internacional no acudirá como no acude a Corea del Norte ni a Cuba. 3. Aún sin Falcón, los cubanos legitimarán la elección como “acto de soberanía”; como la Constituyente 2017.

Si Falcón actúa edulcorado o pusilánime —como antes Capriles, Ramos Allup y Borges—, entonces Raúl Castro terminará de maniatar a Venezuela y se la llevará a su cueva a concluir el desgüase. Quedará claro entonces que, salvo el golpe de Carmona (2002), ningún otro dirigente dio las batallas necesarias para detener la invasión cubana de Venezuela.