El silencio político de Latinoamérica por la guerra en Siria

FILE PHOTO: Members of Iraqi Army fire mortar shells during the war between Iraqi army and Shi'ite Popular Mobilization Forces (PMF) against the Islamic State militants in al-Ayadiya, northwest of Tal Afar, Iraq August 28, 2017. REUTERS/Thaier Al-Sudani/File Photo
REUTERS/Thaier Al-Sudani/File Photo

 

Tras siete años de una devastadora guerra en Siria, la situación parece no tener fin, reseñó la agencia Anadolu.

Uno de los conflictos más largos de nuestros días registró un nuevo punto tras el ataque químico del régimen sirio del pasado sábado en el Distrito de Guta Oriental que deja hasta ahora unos 78 civiles muertos. Además, hay 500 personas que presentan síntomas de exposición a sustancias tóxicas.

El ataque del sábado generó la condena de Gobiernos como Turquía, Rusia, Reino Unido, Estados Unidos, entre otros.

El sombrío escenario ha llegado a tal punto que en marzo de este año murieron 783 personas (incluidos 198 niños y 138 mujeres) en 54 masacres cometidas por el Gobierno de Bashar al Assad.

En Latinoamérica, sin embargo, las reacciones han sido escasas. Apenas México, Colombia y Panamá se han pronunciado.

“Rechazo absoluto a lo ocurrido en Siria. Todo ataque con armas químicas debe ser condenado por el mundo entero. Barbarie es injustificable”, escribió el presidente colombiano Juan Manuel Santos en su cuenta de Twitter.

La secretaría mexicana de Relaciones Exteriores expresó en una nota de prensa su “preocupación más profunda” por la agresión y reiteró su “condena enérgica ante el empleo de armas químicas, por cualquier actor y bajo cualquier circunstancia”.

Panamá, dijo por su parte, que “el uso de armas químicas independientemente de quien las utilice es una clara violación a resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas”.

Un año atrás, en abril de 2017, Argentina, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú y Uruguay emitieron una declaración conjunta en la que manifestaron su preocupación por un ataque químico en la ciudad de Idlib.

“Hacemos un llamado a todas las partes involucradas, incluyendo a los actores con influencia en la región, a ejercer la mayor prudencia para evitar una escalada de las tensiones y para encontrar una solución política”, decía la comunicación.

Ecuador también se manifestó por este hecho y rechazó la ofensiva de Estados Unidos contra una base militar en Shayrat en ese entonces.

En enero del mismo año, Venezuela reafirmó su respaldo al gobierno de Al Assad y le felicitó por el triunfo de las fuerzas sirias sobre Daesh. La Cancillería venezolana emitió un comunicado señalando que la lucha de los dos países es “por la soberanía, la independencia, el respeto a los principios de no injerencia”.

A excepción de estos casos, no ha habido mayores pronunciamientos. La Agencia Anadolu consultó expertos en Medio Oriente y América Latina para abordar el aparente silencio político de la región ante lo que ocurre en Siria.

Los países latinoamericanos no tienen incidencia en la región

Para Mauricio Jaramillo Jassir, investigador de la Universidad del Rosario en Colombia y exasesor de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), los países latinoamericanos, más allá de lamentar la situación, no tienen mucha incidencia en la zona.

“Con excepción de Brasil hace ya mucho tiempo y Venezuela, ningún país se ha interesado en sentar una posición sobre Siria”, aseguró.

Jaramillo afirmó que “se espera muy poco de estos países. Pensaría que no tendría porqué haber una posición. Ahí se espera que hable Francia, Reino Unido, Estados Unidos y hasta cierto punto Rusia y China, pero los latinoamericanos no tanto”.

Nadia García Sicard, internacionalista y experta en asuntos de Medio Oriente, va más allá y recalca que el silencio de Latinoamérica frente a lo que sucede en Siria se da, en parte, porque la mayoría de países como Colombia o México están alineados frente a la política exterior y la postura que imparte Estados Unidos en la región de Medio Oriente.

“Otros países como Bolivia, Perú, Argentina o Brasil, se pronuncian, pero simplemente lo que hacen es una condena frente a los ataques. En general la OEA lo único a lo que se ha dedicado en los últimos años es a dar pronunciamientos diplomáticos como condena a los ataques inhumanos de Bashar al Assad, no más”, exclamó García.

Por ejemplo, -añadió- ningún país latinoamericano toma posición en hablar en contra de Irán o Rusia, “lo único que hacen es reprobar”.

Latinoamérica no hará nada a menos que EEUU diga algo

La analista aclaró que Latinoamérica no va a hacer nada al respecto a menos que el presidente estadounidense, Donald Trump, tome una posición.

“Lo que está esperando no solo Latinoamérica sino el mundo entero de Estados Unidos, como líder mundial que es, es que al final tome la decisión que no tomó Obama en su momento, quien dijo que Al Assad había traspasado la línea roja con un primer ataque de armas químicas”, afirmó.

García agregó que se está esperando que Trump en esta segunda etapa sí intervenga. “En ese caso Colombia y otros países latinoamericanos ahí sí podemos llegar a participar, apoyar la postura de Washington como antes se ha hecho. Antes no va a pasar nada”.

Pero hay una segunda posición de la región frente a Siria, que es solamente coyuntural: Latinoamérica sí ha tenido una participación muy activa y positiva frente a la crisis humanitaria de los refugiados. Países como México, Argentina, Uruguay y Brasil han sido líderes en abrir sus fronteras para los refugiados sirios y han sido ejemplo de integración de refugiados en comparación con algunos países europeos.

En ello latinoamérica tenido un papel más bien ejemplar. Pero en lo político no has hecho mucho.

García recalcó que Estados Unidos puede aprovechar esta oportunidad no para aislarse, que era lo que Trump tanto anunciaba durante su campaña, sino para intervenir y demostrar “que sigue siendo el líder”.

No habría participación porque Latinoamérica está “desgastada”

De todas maneras, independiente de la posición de algunos estados por esta probabilidad, no habría una mayor participación de la región en los temas concernientes a Siria porque existe un “desgaste en Latinoamérica debido a la crisis venezolana”.

Colombia, por ejemplo, no puede tomar una acción eficaz o amplia frente a asuntos como refugiados sirios, intervención o apoyo directo a Siria por dos razones: por la crisis de refugiados venezolanos en Colombia, y segundo, por la imagen de país en posconflicto que le ha vendido al mundo en los últimos años.

En casos como el de Venezuela o Cuba”, se trata de naciones desgastadas, “la primera por su crisis, y la segundo por su reciente [normalización de su] relación con Estados Unidos”, concluyó.

Por su parte, el gobierno estadounidense anunció el martes que enviará un grupo de ataque a Oriente Medio, que abarca 6.500 marineros y un escuadrón de combate aéreo. La decisión se dio luego de que Trump se reuniera con altos mandos militares el lunes para discutir una posible respuesta al ataque.