Asesinan a policía de un tiro en la cabeza para robarle el arma en Zulia

Funcionarios del cuerpo detectivesco presumen que los delincuentes pretendían robarle el arma de reglamento al uniformado
Funcionarios del cuerpo detectivesco presumen que los delincuentes pretendían robarle el arma de reglamento al uniformado

 

José Martín González tenía 28 años y era funcionario de la Policía Regional del estado Zulia. Apareció muerto con un tiro en la cabeza en la zona de los manglares de la Segunda Etapa de la Vereda del Lago en la avenida El Milagro de Maracaibo.  Así lo reseña laverdad.com

El cadáver de la víctima permanecía tendido sobre la arena en posición fetal ayer en la mañana. Su rostro moreno y apacible estaba cubierto de sangre al igual que su uniforme, una camisa celeste, pantalón azul con rayas rojas a los lados y zapatos negros bien lustrados. El proyectil percutido atravesó la cabeza del policía, no tuvo tiempo de agonizar, murió en el acto. Su asesino escapó con su arma de reglamento, cartera y teléfono celular, detalló un informante.

A las 8.00 de la mañana la escena del crimen estaba acordonada, los familiares del infortunado y sus compañeros de labor lloraban de impotencia, en la Policía Regional los obligan a realizar patrullaje a pie sin radiotransmisor, sin estaciones policiales cercanas que les brinden apoyo ante cualquier eventualidad. González murió mientras cumplía con su deber, repetían una y otra vez.

El general de Brigada Rubén Ramírez Cáceres, director del Cuerpo de Policía Bolivariana del Estado Zulia (CPBEZ), aprovechó la presencia de los medios de comunicación y los dolientes del muerto para comentar que “las investigaciones ya comenzaron”. Ordenó desplegar operaciones y allanamientos en las barriadas aledañas al parque infantil, resultaron efectivas. En dos horas liquidaron al primer sospechoso en un careo.

Enfrentamiento

Los compañeros de González emprendieron un operativo especial para dar con el paradero del asesino de su colega. Cayó muerto minutos después que se allanaron viviendas aledañas al sector donde está ubicado el antiguo retén de Bella Vista.

Identificaron al verdugo y el hombre abrió fuego contra los policías. No dejó de disparar ante el llamado de alto y murió en el sitio. Lo llamaban “Pan Blanco”.