María Corina Machado: “Para sacar a una narcodictadura del poder se requiere fuerza” (entrevista)

María Corina Machado: “Para sacar a una narcodictadura del poder se requiere fuerza” (entrevista)

María Corina Machado / Foto archivo
María Corina Machado / Foto archivo

 

Más que el día D, María Corina Machado propone una salida D. La D de “dimisión”, la única fórmula que concibe para provocar un cambio político en el país. Por eso, para la exdiputada el orden de los factores sí altera el producto. “No es pedir elecciones para que salga Maduro, es lograr la dimisión de la dictadura para poder tener elecciones limpias y libres”, insiste la fundadora del partido Vente y la plataforma Soy Venezuela.

Así se inicia la entrevista que le hiciera el periodista Pedro Pablo Peñaloza a la líder político y que publicara en su portal Los Datos de Triple P





Machado embiste a todos. Ataca al régimen del presidente Nicolás Maduro y fustiga a sus viejos aliados de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). A unos los tacha de criminales y a otros de cómplices o, en el mejor de los casos, de blandos. Reivindica la fuerza antes que el voto. Y mientras lanza esta ráfaga contra las cabezas de la clase política venezolana, aclara: “yo no sé disparar una pistola”.

– Reparte críticas al chavismo y la MUD a partes iguales. ¿Considera que son lo mismo?

– Nosotros hablamos con la verdad. Si algo exige el país es rendición de cuentas. Del régimen, ya sabemos lo que son. Esta es una narcodictadura, un sistema de mafias que ha saqueado a Venezuela. Por parte de la dirección política de la oposición se han cometido muchos errores y lo grave es que no se le ha rendido cuentas al país, no hay demostración de rectificación de unas estrategias que fracasaron. Eso es lo que yo como ciudadana y dirigente político tengo la obligación de hablarle a los venezolanos. No puede haber un sistema de impunidad porque eso nos llevaría a perpetuar la dictadura en el poder.

– ¿No invierte demasiado esfuerzo y energía en cuestionar a la MUD, en lugar de concentrarse en hacer oposición al gobierno?

– Yo dedico todos los días de mi vida para sacar este régimen lo antes posible, y a lo que dedico fundamentalmente tiempo es a la construcción de una fuerza ciudadana con una dirección política firme, clara, que no se quiebre en el momento crucial y que genere confianza tanto a los ciudadanos como a la comunidad internacional.

– ¿Por qué no acentuar las coincidencias en vez de profundizar las diferencias en la oposición?

– En cualquier sociedad que enfrenta una destrucción tangible como la que existe en Venezuela, es sano que haya diferencias en lo táctico e incluso en lo estratégico. Donde no puede haber diferencias es en el propósito y hoy dentro de estos actores hay diferencias en el propósito. Plantear como objetivo la obtención de condiciones electorales para que Maduro salga por esa vía, en nuestra opinión es inútil y dañino porque confunde y da legitimidad y tiempo a una dictadura que lleva cuatro años negociando esa ilusión.

El propósito tiene que ser firme y claro, y es la dimisión de la dictadura. Hay que hablar con la verdad aunque sea dura, porque eso es lo que hoy te permite generar confianza y lograr la movilización de un país que está dispuesto a luchar, pero que exige una dirección política que esté a la altura del momento. En los últimos años hemos estado en varias oportunidades muy cerca de lograr el quiebre, en 2014, en 2016 cuando bloquearon el referendo revocatorio, y sin duda en 2017. La sociedad venezolana lo dio todo con un inmenso sacrificio en vidas, en patrimonio, en familia, pero hubo una dirección política que en el momento crucial se quebró o se confundió.

Lo más patético fue después del 30 de julio cuando se impone a sangre y fuego la Constituyente, que 52 países la desconocen, con 7 millones 600 mil venezolanos diciendo que no la reconocían, y a las horas después de un Smartmatic que había confesado un megafraude, teníamos a parte de la dirección política acudiendo a un proceso convocado por esa Constituyente y allí ves los resultados. Eso creó una desconexión y un quiebre. Claro que estamos dispuestos a sumar e incrementar todas las fuerzas, con todas las diferencias que podamos tener, pero siempre y cuando haya un propósito claro, inequívoco y común, y ese es la dimisión de la dictadura.

– ¿Una oposición dividida como la actual puede derrotar al chavismo?

– El punto es que no es solamente la oposición. Estamos hablando de la sociedad democrática porque esta no es una lucha electoral. Durante muchos años se logró esa unidad a la fuerza y yo pregunto: ¿dónde están los resultados? Lo que demuestra que para sacar a una narcodictadura del poder lo que se requiere es fuerza. Todo el mundo puede estar unido, pero si estás con una estrategia equivocada o estás en una actitud de cohabitación, el régimen no va a salir.

La clave no es estar unidos, la clave es cuál es el propósito y si la estrategia es efectiva. Obviamente, mientras más venezolanos sumen su energía en esa dirección efectiva, más fuerza tendremos y más pronto podremos llegar a ese punto Q. Yo siento que la presión popular está creciendo y que hay claridad en los ciudadanos en cuál es la ruta. Estoy convencida de que la comunidad internacional decidió actuar sobre todo producto de esa movilización ciudadana del año pasado. Hay instituciones que comienzan a dar pasos y vemos el caso del Tribunal Supremo de Justicia legítimo desde Bogotá cuando decide con firmeza avanzar por la ruta del juicio a Maduro. Aquí hay fuerza que se está acumulando y alineando en esa dirección, el propósito es uno solo: la dimisión de la dictadura. No es pedir elecciones para que salga Maduro, es lograr la dimisión de la dictadura para poder tener elecciones limpias y libres.

– El candidato presidencial Henri Falcón dice que a los que niegan la vía electoral solo les queda esperar el golpe militar o la intervención extranjera. ¿Usted se anota en alguna de esas opciones?

– Yo me anoto en el juicio a Maduro y lo que no acepto es el chantaje que durante muchos años han hecho aquellos que le dieron tiempo a Maduro y con ello muerte a Venezuela. Aceptar las migajas que te da la dictadura como explícitamente lo han dicho en sus documentos, “convivencia” con la dictadura. No, con las dictaduras no se convive, mucho menos cuando es una mafia que ha penetrado todos los sectores de la sociedad. Se les enfrenta y se les derrota.

– ¿Qué sintió cuando vio la foto del alcalde Antonio Ledezma y el diputado Julio Borges juntos en París?

– Antonio Ledezma ha sido muy claro. No solamente es un compañero de lucha, es un amigo en quien tengo absoluta confianza. Atendió la invitación del presidente Macron (Francia) y del presidente Rajoy (España). Antes, durante y después dejó muy clara cuál es la ruta de Soy Venezuela, que es la que te estoy refiriendo en esta conversación.

– En 2014 la gente salió a la calle y se registraron 43 muertos. En 2017 se repitió el mismo llamado y tras cuatro meses de protesta se contabilizaron más de 120 muertos. ¿Cómo se puede pedir a los venezolanos que arriesguen otra vez sus vidas ante la represión?

– Cada día que pasa asesinan por violencia a 50 venezolanos, no sé cuántos se mueren de hambre o por falta de medicinas, más de 40 mil venezolanos cruzan la frontera cada día. Enumerar cómo el país se ha desangrado en todos los planos es desgarrador. Enfrentar una tiranía requiere una enorme claridad, serenidad de espíritu y conciencia de los riegos que ello implica. Si no hubiese sido por el enorme sacrificio de toda la sociedad venezolana, no hubiéramos logrado un componente indispensable para poder provocar la salida del régimen que es la acción decidida y firme de la comunidad internacional.

Este régimen ha tenido cinco pilares sobre los cuales se ha apoyado: toda la plata del mundo y ya no tienen nada, arruinaron a Petróleos de Venezuela. Están absolutamente acorralados. El supuesto respaldo popular, que por fraude y manipulación de encuestas y medios trataron de proyectar. Hoy todo mundo sabe que más de 90% del país repudia a este régimen y está desesperado porque Maduro se vaya. La comunidad internacional, por indiferencia, por ignorancia, por intereses de orden ideológico y geopolítico, acompañó o calló. Sanciones como las de Panamá y Suiza eran impensables hace unos meses.

¿Qué le queda a este régimen? Un sistema de mafias y una parte minoritaria de la Fuerza Armada Nacional (FAN). El sistema de mafias está resquebrajándose porque las sanciones sí funcionan y ya sabemos que cada día son menos lo militares que están dispuestos a arriesgar sus vidas y familias por una narcodictadura que está en fase terminal.

Continúe leyendo la entrevista a María Corina Machado en Los Datos de Triple P