El voto en tiempos de crisis, por Carlota Salazar Calderón

Carlota Salazar Calderón @carlotasalazar
Carlota Salazar Calderón @carlotasalazar

El tiempo de crisis es el que ocurre entre lo que muere y lo que todavía no ha nacido, posiciones en pugna. Por un lado el gobierno en ejecución de un proyecto político fracasado que nos empobreció moral, social, política y económicamente, que se fortalece en el malandraje, tráfico y la corrupción, por la otra una dirigencia opositora atascada en sus propios errores y en la incapacidad de conducir acciones unitarias con objetivos y estrategias, que permitan el cambiarlo. Ambos bandos en su parcela arengando seguidores sin observar que hoy la gente no cree en nada, ni en nadie.

Los cambios propuestos de unos, de un nuevo hombre nuevo humanista y socialista, que transformó al vivo criollo en bachaquero, y de sus opositores al regreso a la democracia representativa, fracasaron. Unos por empobrecedores y otros por no entender la necesidad de inclusión y de atención que siente la sociedad venezolana. Vislumbra el advenimiento de una posición humanista que atienda nuestras necesidades sentidas, las crisis no sólo trae cosas malas, también buenas y positivas si sabemos comprender el sentir de la gente, esta última debe ir tomando la fuerza del espíritu social.

En el hoy y ahora, si bien es cierto que se rechaza el modelo revolucionario, no es menos cierto que organizados y disciplinados mantienen lazos con su gente, unos afectivos, otros crematísticos. Por ello el trabajo político debe atender a esa realidad y actuar presentando un proyecto unitario de cambio que genere esperanza de cambio real.

Dividirnos entre los que votan y no vota, satanizándonos mutuamente, ha sido el peor error, que se suman al rosario anterior. Frente Amplio, Soy Venezuela, Constituyentista, Bloque Constitucional, Venezuela Libre… todos creen que el gobierno cae sólo. Nadie asume responsabilidad por errores, menos reflexionan el daño que hacen dejando a la gente como loro en plancha de zinc, sin saber qué hacer desesperanzada, maltratada y engañada.

Los jóvenes se van no sólo por el mal gobierno sino por la división en la los sectores opositores, que luego de utilizarlos como carne de cañón, los abandonaron. Lo cual hace que busquen en otras latitudes para ayudar a sus familiares, como lo están haciendo. Los que nos quedamos apostamos a que de esta crisis debe surgir un ciudadano crítico, vigilante del bien común, en colectivo, que no permita que los gobernantes hagan lo que le de su gana. Entiende que los cambios comienzan con nosotros ¿qué aportó? En ¿qué ayudo? En ¿qué colaboro? ¿Cómo coopero? Esos son los verbos a conjugar y olvidar ¿y cómo quedo yo allí? ¿Cuánto hay p’ eso? para que podamos crecer con equidad.

Sin embargo, es hora de definir qué hacemos con unas elecciones que convoca la ANC arrogándose competencias del Poder Electoral, con todas las ventajas que significa un Candidato-Presidente como máxima expresión del abuso…pero que van en Mayo, lo demás son sueños, salidas fáciles…puros cuentos. Entonces ¿no vamos a votar? ¿No vamos a expresarnos? Desde mi perspectiva, sí hay elecciones, es una responsabilidad hacerlo.

[email protected]

@carlotasalazar