Gobierno salvadoreño se compromete a crear unidad de protección a periodistas

Imagen de archivo del presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, dando un discurso en San Salvador, jun 1, 2017. REUTERS/Jose Cabezas
Imagen de archivo del presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, dando un discurso en San Salvador. REUTERS/Jose Cabezas

 

El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, se comprometió este lunes a crear una “unidad especial” de la Policía para dar protección a los periodistas y a promover una ley orientada a la seguridad del gremio, tras conocerse este domingo el asesinato de la comunicadora Karla Turcios, reseñó EFE.

Además, el director de la PNC, Howard Cotto, anunció, durante una reunión con periodistas en la Casa Presidencial, el nombramiento de un enlace policial permanente para atender las denuncias y solicitudes de apoyo a la seguridad que demanden los profesionales de las comunicaciones.

El 16 de noviembre del año pasado, también fue asesinado a tiros en El Salvador el camarógrafo de la cadena televisiva Megavisión Samuel Rivas, mientras descargaba materiales de construcción en una iglesia a la que asistía.

El fiscal general, Douglas Meléndez, confirmó hoy mismo la detención de uno de los dos responsables del homicidio del camarógrafo Rivas y dijo que “se está cerca de detener al segundo participante en el hecho”.

El Ejecutivo salvadoreño adquirió el compromiso de mayor protección al gremio periodístico, pese a que, según aseguraron este lunes autoridades fiscales y policiales, ni el crimen de Turcios ni el de Rivas están relacionados con el ejercicio de su profesión.

Los gremios más castigados por la violencia de las pandillas en El Salvador son los propietarios de negocios que se niegan a pagar las extorsiones, los vendedores informales, los efectivos policiales y las personas que, sin estar relacionadas con estas bandas, residen en zonas controladas por las mismas.

Además, algo menos de un 20 por ciento de los homicidios registrados, según los datos diarios brindados por la Policía, corresponden a miembros de pandillas, asesinados por estructuras criminales rivales que se disputan el control de territorios.

El Salvador es uno de los países más violentos del mundo con tasas de 103, 81,7 y 60 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2015, 2016 y 2017, respectivamente, crímenes atribuidos principalmente a las estructuras criminales.