Obispos darán un mes para que se cumplan acuerdos de un diálogo en Nicaragua

Conferencia Episcopal de Nicaragua  / Twitter
Conferencia Episcopal de Nicaragua / Twitter

 

 

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) anunció hoy que dará un mes de plazo al Gobierno de Daniel Ortega para que cumpla los acuerdos de un eventual diálogo nacional, al que fue invitada como mediadora, y en el que participarían la empresa privada y otros sectores no anunciados, con el fin de superar la crisis sociopolítica que atraviesa el país.

EFE

“Al mes de instaurado este diálogo, haríamos un alto para valorar la voluntad, la implementación, y el cumplimiento serio y real, de los acuerdos a los que hayan llegado las partes, (…) si no se están dando esos pasos, informaríamos al pueblo, y les diríamos que así no podemos seguir, que no se pudo”, dijo el presidente de la CEN, el cardenal Leopoldo Brenes.

El religioso hizo el anuncio durante una peregrinación convocada por el clero, tan grande o más numerosa que la del lunes pasado en Managua, cuando cientos de miles de nicaragüenses aprovecharon la ausencia de la Policía Nacional y de grupos de choque del Gobierno para manifestarse pacíficamente contra Ortega.

El diálogo, que no tiene fecha prevista, es la apuesta que tienen los grandes grupos de poder de Nicaragua para solucionar una crisis que en 11 días ya cobró 42 muertos, en su mayoría jóvenes universitarios, y una cantidad de desaparecidos que fluctúa alrededor de los 48, según datos del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH).

En la peregrinación, convocada “por fe y amor a Nicaragua” y a la que no solamente asistieron los fieles católicos, los obispos de la CEN compararon constantemente la imagen de la Virgen María con las de decenas de madres que hoy lloran a sus hijos, quienes murieron víctimas de la represión gubernamental, entre quienes se incluye a dos policías, un adolescente y un periodista.

Tras emitir el mensaje de la CEN sobre el diálogo, Brenes pidió a los nicaragüenses “que seamos constructores de paz, de justicia y de verdad, que cada uno aporte su grano de trigo a este camino de diálogo, que va a pasar por el respeto a la justicia, la verdad, la libertad y el perdón”.

El clero hizo el mismo anuncio en todas las arquidiócesis de Nicaragua, ya que cada municipio del país realizó su propia peregrinación, con asistencias masivas.

La crisis inició el miércoles con multitudinarias manifestaciones contra Ortega, en reclamo por medidas de seguridad social que afectaban a los trabajadores, y a pesar de que el presidente terminó por derogarlas, estas continuaron debido a las múltiples muertes causadas por la represión.

La población exige la renuncia de Ortega y de su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, a quienes consideran represivos, corruptos, violadores de los derechos humanos, así como de los derechos civiles y de las libertades públicas, entre otros.

El diálogo fue convocado por el sector privado, y que el Gobierno dijo que aceptaba, siempre que se eliminaran las condiciones, como el cese de la represión, la persecución, libertad de los presos y compromiso de no represalias, pero todavía no tiene fecha de inicio.

En las manifestaciones, que se desarrollan sin violencia desde que Ortega suspendió la represión, la población insiste en que no está de acuerdo con el diálogo, pues exigen la renuncia del Gobierno actual.