Los límites de la Inteligencia Artificial

Silla Ikea

 

La lectura de los medios en el mundo nos sorprende cada día con algún nuevo logro o avance de la Inteligencia Artificial (IA). Muchos sienten que la IA está en camino de tomar control de todas las actividades que ejecutamos y calibrar las expectativas que genera Inteligencia Artificial no es nada simple.

Por Laszlo Beke

En principio, pareciera no existir una razón por la cual una computadora no sea capaz de ejecutar cualquier cosa que haga un ser humano y más. La realidad es que es comparativamente más fácil conseguir que las computadoras muestren capacidades similares a las de un humano adulto en pruebas de inteligencia, pero difícil o incluso imposible lograr que tengan las habilidades perceptivas y motrices hasta de un bebé de un año.

Precisamente, una noticia reciente, referida a la capacidad de un robot de ensamblar un mueble de IKEA, ha servido como hazaña pero también para demostrar limitaciones en IA que conviene revisar para entender su impacto real y sus posibilidades futuras.

 

La silla de IKEA

Un grupo de investigadores ha logrado que unos robots industriales ensamblen una silla IKEA. La tarea del robot era ensamblar la armazón con un total de 19 componentes. Para ello se requirió que varias clavijas fueran insertadas en los huecos pre-agujereados, previo a que las partes sean apretadas. Los robots son del tipo estándar en-forma-de-brazo, de los que se encuentran en las fábricas en el mundo entero, combinados con una cámara estereoscópica que puede producir imágenes tridimensionales.

Recibieron instrucciones previas muy precisas (Brazo 1: tomar la pieza lateral: Brazo 2: agarrar la clavija. Brazo 1: rotar la pieza lateral de manera que el hueco apunte hacia arriba. Brazo 2: insertar la clavija en el hueco superior izquierdo, etc.). También, antes de comenzar el ensamblaje, los robots dedicaron 11 minutos a escanear el entorno y planificar los movimientos necesarios para completar las instrucciones. Los componentes más grandes de la silla estaban dispersos al azar, pero se facilitó el proceso al estar todas las clavijas juntas y colocadas verticalmente dentro de un contenedor.

Aun con la abundancia de precaución y preparación los robots necesitaron mucha ayuda. Los videos filmados de la experiencia muestran a los brazos de los robots cometiendo varios errores, dejando caer clavijas o desalineando componentes, antes de finalmente completar con éxito su tarea en casi nueve minutos de trabajo lento y cuidadoso. En todo caso, la experiencia es considerada como un gran éxito, aun cuando hay mucho camino que recorrer para poder expandir estas capacidades a campos más amplios.

Paradoja de Moravec

La paradoja de Moravec es el descubrimiento en el campo de la IA y Robótica que, de forma contra-intuitiva, el pensamiento razonado humano (inteligente y racional) requiere de poca computación, mientras que las habilidades sensoriales y motoras, no conscientes y compartidas con muchos otros animales, exigen grandes esfuerzos computacionales. Este principio fue postulado en la década de los 80 y una posible explicación a la paradoja deriva de la teoría de la evolución. De acuerdo a la selección natural, las capacidades humanas han sido mantenidas y optimizadas; más aún, conforme más antiguas eran esas habilidades, mayor tiempo ha habido para perfeccionarlas. De este modo, puesto que el pensamiento abstracto es un descubrimiento reciente en términos evolutivos, podría ser que no se hubiera alcanzado una solución eficiente por falta de tiempo.

Reconocimiento de Patrones

Adicional a la Paradoja de Moravec, hoy en día los sistemas de IA también tiene otro tipo de limitaciones. Las máquinas de reconocimiento de patrones, base importante actual de IA, son entrenadas a través de miles de ejemplos con la expectativa que las reglas que se infieran continuarán siendo aplicables en un mundo más amplio. Sin embargo, esas reglas no disponen de un entendimiento tipo-humano de lo que están haciendo o con la habilidad de improvisar un solución en forma instantánea.

Se hace referencia a “IKEA furniture and the limits of AI” https://econ.st/2qP8fSW y “Robots can assemble IKEA furniture” https://econ.st/2JdA8M0. También aparece en mi blog http://bit.ly/2HzGx81.