Entran a EEUU los centroamericanos que acampaban en frontera de México

Entran a EEUU los centroamericanos que acampaban en frontera de México

Manifestantes de caravanas migrantes suben la valla fronteriza entre Estados Unidos y México durante un mitin, el 29 de abril de 2018, en San Ysidro, California. Estados Unidos ha amenazado con arrestar a unos 100 migrantes centroamericanos si intentan colarse desde la frontera entre Estados Unidos y México donde se han reunido, lo que provocó que el presidente estadounidense Donald Trump ordene refuerzos de tropas en la frontera.  Sandy Huffaker / AFP
Manifestantes de caravanas migrantes suben la valla fronteriza entre Estados Unidos y México.
Sandy Huffaker / AFP

 

El campamento instalado a unos pasos de Estados Unidos en la ciudad mexicana de Tijuana, donde pernoctaron centroamericanos que atravesaron México en caravana, era desmontado este viernes luego de que 83 migrantes cruzaran la frontera en las últimas horas para pedir asilo a las autoridades estadounidenses, con lo que suman 228 esta semana.

Alez Mensing, de Pueblo Sin Fronteras -ONG  organizadora de la caravana- y asesor legal de estos migrantes, explicó que desde la noche del jueves hasta este viernes pasaron a Estados Unidos los últimos centroamericanos que estuvieron en el campamento montado a unos 100 metros del puente fronterizo peatonal de El Chaparral.

Quedan en Tijuana “unas 100 personas (migrantes de la caravana), no todas están en los albergues, algunas ya rentaron” viviendas en Tijuana.

Mensing explicó que decenas de estos migrantes, sobre todo un grupo de desplazados de la comunidad LGTBI, esperan su oportunidad para pedir asilo en Estados Unidos argumentado principalmente la violencia desatada por las pandillas denominadas “maras”.

“Esperamos que no les (a los migrantes que han cruzado) quiten a sus hijos, la separación familiar es un problema injusto que está pasando a solicitantes de asilo”, dijo.

Estas personas son parte de “Viacrucis migrante” que desde 2010 se realiza para visibilizar el dramático recorrido de los centroamericanos por México para llegar a Estados Unidos.

“Esperamos también que no se les detenga definitivamente, eso es algo injusto porque los acuerdos internacionales que ha firmado Estados Unidos dicen que las personas que llegan a pedir asilo de forma legal (…) y si no presentan un riesgo de fuga o seguridad, se le debe dar el derecho de pelear su caso”, subrayó Mensing.

Los migrantes son de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua. La caravana arrancó con más de 1.000 centroamericanos el 25 de marzo de la sureña Tapachula, fronteriza con Guatemala.

Pero la caravana desató el enojo del presidente estadounidense Donald Trump, quien exigió a México detenerla y ordenó el despliegue de elementos de la Guardia Nacional en la frontera sur de Estados Unidos.

México se limitó a dar a los migrantes permisos de estancia de hasta un mes. Gran parte de la caravana se ha dispersado en este país, con algunos solicitando asilo y otro grupo emprendió el viaje a la frontera por su cuenta.

Las autoridades estadounidenses han señalado que trabajan al máximo de su capacidad para tramitar las peticiones y permitir el acceso por grupos.

Este viernes, Estados Unidos reveló un aumento de la inmigración ilegal en la frontera con México, una situación que tildó de “crisis de seguridad” y que motivó un nuevo llamado de Trump a levantar su polémico muro limítrofe.

AFP

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