Se necesita trabajar más de 10 días para poder adquirir un kilo de pollo

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Hace un año, en mayo de 2017, un venezolano con salario mínimo tenía que dedicar casi una jornada entera de trabajo, 7 horas y 24 minutos, para comprar un kilo de pollo. La inflación disparada que acusa el país ha inflado aún más ese precio, de por sí ya enorme, en solo un año. Ahora, para conseguir el mismo producto, el mismo trabajador tiene que dedicar 88 horas: 11 días. En 2014, ocho de cada diez familias venezolanas compraban pollo semanalmente. El año pasado (últimos datos disponibles), solo tres.

Por José Manuel Abad, Javier Galán y David Alameda / El País

Horas de trabajo necesarias para comprar comida

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Cambios en la cesta de la compra

Porcentaje de familias venezolanas que compran semanalmente cada producto. Los productos seleccionados son los que han sufrido mayores cambios entre 2014 y 2017.

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Los alimentos son uno de los principales indicadores del colapso del sistema económico venezolano, acrecentado tras la llegada al poder de Nicolás Maduro en 2013, un mandato que las elecciones del pasado domingo extienden hasta 2025. La investigadora senior para América Latina del Barcelona Center for International Affairs (CIDOB), Anna Ayuso, denuncia que hay una enorme dependencia del exterior para importar comida. “La situación es nefasta, porque no se tienen las divisas suficientes y la gente no puede comer”, apunta.

Describir la situación de Venezuela a partir de datos objetivos se topa con un primer obstáculo. El país ha ido perdiendo transparencia en sus cifras públicas en los últimos años, acusa Miguel Santos, investigador especialista en el país sudamericano en el Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard. “Desde 2015 para acá, una cifra como la inflación está basada en estimaciones de terceros y fuentes independientes [del chavismo], incluyendo la Asamblea Nacional de Venezuela, porque el Banco Central no publica datos oficiales desde hace tres años de balanza de pagos, inflación o movimientos del PIB”. La hiperinflacción lleva a la Administración a actualizar a menudo el salario mínimo, pero sigue siendo insuficiente para comprar los productos básicos. Tan solo este año, Maduro ha subido tres veces el salario mínimo.

La medición del MIT, basada en información remitida por compradores de los productos analizados en Venezuela, es una de esas fuentes externas de referencia. El índice de precios de esa canasta multiplica ahora por casi 4.000 el de hace un año.

Inflación en Venezuela

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A pesar de la falta de claridad, fuentes oficiales ofrecen un indicio claro de que la inflación crece sin freno. El Banco Central de Venezuela actualiza el número y el valor de las monedas y billetes en circulación. En abril, ese metálico equivalía a casi 19 billones de bolívares. En el mismo mes de 2017, eran 1,4 billones, y un año antes, en abril de 2016, solo medio billón. La máquina de hacer billetes de Venezuela funciona a un ritmo frenético.

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