A los presidentes latinoamericanos les encanta Twitter

Foto: Twitter
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La democracia latinoamericana nace con un pecado original: es la región con mayor inequidad en la distribución del ingreso en el mundo. El proceso de construir una institucionalidad democrática formal, con los sistemas de incentivos correspondientes, estuvo emparejado con una ruda exclusión social y altos niveles de pobreza, publica TheConversation.com.

El modelo madisoniono implementado en los años 80 después del fin de las dictaduras -caracterizado por los partidos políticos, las elecciones generales, la división de los poderes públicos y en el control civil de las fuerzas armadas- no correspondió a las identidades culturales de la mayoría de las naciones.

Esto ha dejado brechas que han resultado, tres décadas después, en una falta de capacidad estatal para canalizar las demandas de los ciudadanos. Aunque la democracia aquí es joven, todavía no hemos podido resolver estos viejos problemas y estos de alguna manera explican el devenir de muchas de las crisis politicosociales de la región, desde Brasil y Venezuela hasta México.

En respuesta, los líderes latinoamericanos sienten la necesidad de inventar nuevos mecanismos para el ejercicio de liderazgo: mediado por las redes sociales. En América Latina se ha producido un crecimiento sostenido de las redes sociales desde las instancias del poder político durante los últimos años.

 

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