Domingo Alberto Rangel: Los pozos maduros de Manuel Quevedo

Domingo Alberto Rangel @DomingoAlbertoR
Domingo Alberto Rangel @DomingoAlbertoR

Acababa de pasar aquel referendo que contra todos los pronósticos de encuestadores irresponsables Hugo Chávez no ganaría cuando para mi sorpresa el Presidente mencionó dos nombres de personas que no apoyábamos su gobierno, pero que habíamos reconocido el triunfo: Uno fue Gustavo Cisneros, conocido hombre de negocios cuya tía por estos días será declarada Beata por la Iglesia Católica aunque nuestra prensa idiota no lo mencione como dato simplemente anecdótico… y el otro fue este servidor.

Hugo Chávez esa semana repitió las menciones tanto en una cadena nacional como en su programa Aló Presidente. Y de inmediato mi teléfono comenzó a sonar como si fuese rockola de carretera.

Al principio, olvidando el peso que tienen la hipocresía humana y el carácter estatista de nuestra sociedad, pensé que las llamadas eran para insultar pero estaba equivocado.

Era más bien gente desconocida que propuso asociarme en proyectos a ser desarrollados en áreas desconocidas para mí y aburridas a más no poder desde mi personal punto de vista.

Sin embargo hubo una o dos llamadas que me parecieron interesantes. Sobre todo la que venía de una persona conocida, muy decente, antiguo trabajador de la industria petrolera privada, amigo y compañero de Resistencia Civil y escritor eventual de los editoriales de una hoja semanal que repartía la Iglesia en las misas cuando aún había papel para hacerlo.

No voy a detalles pero la idea era proponerle al Presidente organizar con nuestra ayuda grupos de venezolanos dispuestos a trabajar y producir petróleo liviano por cuenta propia.

Se trataba de formar pequeñas cooperativas con trabajadores experimentados en sacar crudo de pozos cerrados, yacimientos a los que PDVSA entonces golpeada por los efectos del paro los mantenía improductivos bajo la categoría de “maduros”. Esos pozos se entregarían en cantidad suficiente para que los miembros de las cooperativas escogidas viviesen de su trabajo con cierta holgura y pudiesen pagar sueldos decentes a los eventuales contratados.

Los pozos según quienes tenían la data, creo recordar eran unos 30. 000, distribuidos en varios centenares de campos.

Mi papel en el proyecto sería explicar bajo coordinación de PDVSA lo que parecía una idea patriótica a posibles candidatos sacados de la clase media y de obreros petroleros calificados. El proyecto lo trabajamos durante varios meses en las horas libres –de madrugada muchas veces- y cuando estuvo listo lo hicimos llegar al Presidente quien nuevamente agradeció en uno de sus programas… pero PDVSA nunca contestó.

Mucho tiempo después, en diciembre pasado, otro Presidente bolivariano escoge para dirigir PDVSA a un general que demostró su lealtad durante las guarimbas del año 2014: El mayor general Manuel Quevedo fue escogido bajo la creencia de que solo un complot interno explicaría el bajo rendimiento de la industria petrolera venezolana. Y así quien antaño había sido edecán de José Vicente Rangel en la Vicepresidencia parecía indicado si ese hubiese sido el único problema en PDVSA.

Recordando señalo que en diciembre pasado el general Quevedo, experto en administrar la mejor y más módica manera de acabar con las guarimbas… lo primero que ofreció en su nuevo destino fue reorganizar la petrolera… concentrado por lo visto a localizar corruptos hasta el detalle de quien se había apropiado de viáticos sobrantes. Mientras tanto la producción no cesaba de caer.

El general Quevedo también anunció una meta razonable: El aumento de la producción en 1 millón de barriles diarios con lo que de inmediato desató la maledicencia de antiguos petro espías hoy convertidos en oráculos de todos los medios.

No era necesaria tanta explicación con sabor masoquista sobre la supuesta imposibilidad de aumentar la producción porque de todas maneras la nueva presidencia de PDVSA no se movió en esa dirección hasta terminar con la reestructuración y la cacería de ladrones… o hasta darse cuenta de que en estos pocos meses transcurridos desde el nombramiento de Manuel Quevedo… Venezuela estaba produciendo medio millón menos de barriles al día menos de los que se extraían en diciembre cuando el general llegó a presidir la petrolera.

Acercándonos al presente recuerdo que en días pasados el general Quevedo anunció un plan similar a aquel que le habíamos propuesto a Hugo Chávez hace 14 años… es decir poner a producir campos maduros y cerrados, que se dejaron de lado en el semi olvido de la corrupción que caracterizó la gerencia de Rafael Ramírez cuando ese presidente de PDVSA, hoy prófugo, cerró el desarrollo de la orimulsión y decidió apostar por la Faja… pozos maduros que con técnicas de recuperación secundaria, nada difíciles porque es tecnología de los años cincuenta… pueden producir no menos de 100 barriles diarios de promedio sin invertir tanto como para sacar petróleo de la Faja.

Con la caída de la producción petrolera de PDVSA el precio ha subido pero eso no es gran negocio para nosotros sino para los grandes productores OPEP que pueden cubrir nuestra merma antes que la cuota de mercado la agarren otros como los rusos que en eso de quitarle clientes al aliado no mascan.

Es triste, extraño, insoportable incluso… que PDVSA haya tenido que llegar a una situación donde por varias razones no es posible incrementar la producción de la Faja donde el promedio de costos está en los 33 dólares por barril… y tenga que anunciar como novedad lo que se le propuso hace 14 años al presidente Chávez y que la misma industria venía anunciando como “experimento”… desde el 2013… Vale decir sacar petróleo liviano que a lo sumo nos cuesta 8 dólares el barril!!!

Insoportable que la vieja propuesta nuestra se anuncie a la carrera… cuando es poco viable porque PDVSA sufre una hemorragia del poco personal que resta entre los que son útiles en un pozo que se largan al exterior a cada rato… cuando PDVSA sufre en sus pozos una arremetida del hampa menuda que se roba desde el papel sanitario hasta los cables, manómetros y tubería… cuando es muy difícil conseguir financiamiento internacional… y peor.

Intolerable la estupidez, falta de caridad humana y patriotismo… de politiqueros, expertos petroleros y habladores de pendejadas… que se rasgan las vestiduras porque supuestamente el anuncio de Manuel Quevedo sería “inconstitucional”… cuando no lo es.

¡Cómo se ve que estos petroleros de caletre y opinadores todas las semanas… ni viven en Venezuela en muchos casos… ni sufren las carencias de nuestro pueblo… cuando no fueron antiguos “inside traders” o “petro espías”… que ahora viven entre nosotros pero de sus inversiones en dólares sobre todo en Miami… que no sufren la hiperinflación y que son presentados como patriotas por una prensa acomodaticia… y así no se puede!