El Inavi se convirtió en la casa del terror en Zulia

Foto: Panorama
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Fue una turba de al menos 100 personas, la que acechó el edificio Inavi y lo dejó en cenizas después de reiterados incendios ocurridos entre el 24 de mayo y el 7 de agosto del año pasado. Más de un año después de los  hechos perpetrados a esta edificación, situada al lado de la Basílica de Chiquinquirá en Maracaibo, el espacio parece la ‘casa del terror’: miles de escombros, pisos cedidos y un olor a olvido que impregna toda el área, de acuerdo con lo reseñado por Panorama.

Desde el primero hasta el cuarto incendió del Inavi, que incluyó también la Defensoría del Pueblo, ocurrió en el marco de las protestas en contra del gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Ahora el  Inavi es el sitio donde, desde delincuentes y drogadictos hacen de las suyas, pero también personas sin techo viven y se resguardan. “Esto se presta para consumir drogas o alcohol. Aquí los chatarreros llegan y arrancan los ductos, se los llevan. Lo tienen de baño, de guarida en la noche. Esto es una desidia y una pena” señaló Antonio Rodríguez, usuario frecuente de la línea de los buses de San Jacinto.

Algunos ‘choros’ entran en la noche para resguardarse luego de hacer sus fechorías, pues vendedores informales afirman que     “ahí pasa de todo, entran los malandros después de las 8 y esto se vuelve su territorio”.

 Pero no todo es delincuencia, pues en el edificio Inavi también hace vida Carlos Angulo, quien entró en la indigencia hace unos 4 años por problemas familiares.

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