Antituberculoso: Cuatro años sin cirugías

(foto lanacionweb.com)

 

Cuatro años de inoperatividad cumple el área quirúrgica del hospital tipo I Sanatorio Antituberculoso, institución pública de San Cristóbal. Fue en julio de 2014 cuando paralizaron el servicio para acometer trabajos de reestructuración y ampliación, de una a tres salas de quirófano. Así lo reseña lanacionweb.com

Por Daniel Pabón

Las obras se dividieron en dos etapas. Queda por ejecutar la última, consistente en los acabados tales como el sistema de gases (oxígeno, óxido nitroso y aire comprimido), la pintura epóxica, la parte eléctrica y el equipamiento. La causa del retraso ha sido presupuestaria, explicó el director del hospital, Germán Navas.

En las memorias y cuenta del Ministerio de Salud de los años 2014 y 2015 no figura ninguna mención específica al Sanatorio Antituberculoso de San Cristóbal. Sin embargo, su importancia estratégica radica en que, cuando funciona su servicio de pabellón, ayuda a desahogar la congestión del Hospital Central y contribuye a disminuir la deuda quirúrgica que se cifra en cientos de pacientes en lista de espera.

La crisis económica, la hiperinflación y los altos costos así como la poca cobertura de las pólizas de salud han obligado a una parte de la población a migrar de los servicios privados a los hospitales públicos.
Bien valorado por la gente

Construido entre los años 1939 y 1944, el Sanatorio Antituberculoso de San Cristóbal se alzó tempranamente en lugar de referencia para el tratamiento de la tuberculosis, pero con el paso de las décadas diversificó sus servicios, convirtiéndose en los últimos años en un centro piloto de cirugía ambulatoria en el Táchira, que sirvió a usuarios de otros estados.

En la única área de quirófano que mantuvo operativa el Antituberculoso, antes de estas obras inconclusas, daba respuesta a todas las patologías. Desde casos de cirugía general (hernias inguinales y umbilicales, varicocele, hidrocele e incluso cálculos en la vesícula) así como de cirugía pediátrica (también hernias, hipófisis y lipomas) pasando por ginecología (histerectomías, esterilizaciones y prolapsos) hasta pacientes de traumatología (con el Programa de Prótesis e Implantes).

Traumatología quizás sea, en la actualidad, el servicio más costoso de la medicina en Venezuela, por la escasez y altísimos costos para la adquisición de prótesis.

Boletines oficiales de prensa del año 2014, cuando el Programa de Prótesis e Implantes de la Corporación de Salud cumplía 13 años, daban cuenta que hasta entonces habían evaluado y resuelto de manera gratuita las cirugías de traumatología a más de 25 mil personas no solo del Táchira, sino de otros estado de Venezuela e incluso de Colombia.

Servicio en dos ambulatorios

De la obra de los nuevos pabellones, personal de Corposalud calcula que el avance es de 85%. Al ingresar a esa área, que por fuera es de paredes blancas con techo verde, se puede constatar que el servicio se encuentra en obra gris. En los quirófanos, que quedaron altos y espaciosos, se aprecian distintas conexiones -propias de un área de este tipo- que bajan del techo.

Cuando estén terminados, en estas tres salas la directiva del hospital prevé realizar unas 300 cirugías al mes entre las diferentes patologías.

En febrero pasado, en una visita al Táchira, el viceministro de Salud inspeccionó y tomó nota de las necesidades del área quirúrgica de este centro asistencial. “También hemos enviado informes y fotografías al Ministerio de Salud”, afirma el titular del Antituberculoso.

En el vecino Centro de Diagnóstico Integral, en la avenida Guayana con Principal de Pueblo Nuevo, usuarios consultados indican que tampoco estaría operativo su quirófano, aunque esa palabra se lea en los avisos como parte de la lista de servicios.

En el Sanatorio Antituberculoso mantienen la consulta de triaje hasta las 2:00 de la tarde, así como las consultas especializadas de ginecología, pediatría y cirugía general. Los pacientes que han ameritado intervención electiva han sido referidos a los quirófanos operativos de los ambulatorios de Puente Real y de Capacho, apunta Navas.

Aunque las intervenciones son gratuitas, dependiendo del stock del momento a los pacientes les ha tocado comprar suturas, antibióticos y anestésicos; insumos que, en todo caso, no se comparan con los más de 200 millones de bolívares que, por ejemplo, cuesta en una clínica del Táchira una operación por hernia umbilical, o los 700 millones de bolívares a los que asciende una cirugía por cálculos en la vesícula en el medio privado.

Lo que sí han seguido haciendo en el Antituberculoso es, con sus médicos y su personal asistencial, cuidar el posoperatorio de sus pacientes en las 30 camas del servicio de hospitalización. Esto, a pesar de que no escapen al fenómeno de renuncias de profesionales de enfermería igualmente evidenciada en los demás hospitales y clínicas del Táchira: de acá se han ido 15 enfermeros, pero mediante concursos han ingresado reemplazos.

Personal de salud también comenta que, en estas jornadas de quirófano en los ambulatorios de Puente Real y Capacho, les ha pasado que pacientes de escasos recursos no lleguen por la falta de transporte público o de gasolina. En ese caso, reprograman la electiva.

El director Navas, que también es coordinador regional de Cirugía Ambulatoria, recuerda por qué el Táchira ha sido líder nacional en este Programa: el año pasado cerró con 1.560 pacientes operados; y en lo que va de 2018 han beneficiado a 620 personas. Las intervenciones más comunes en las estadísticas son por esterilizaciones y hernias. “Seguimos haciendo el trabajo y esto para nosotros es un reto que estamos cumpliendo”, se anima.

Corposalud avanzará en la parte eléctrica

Sobre la rehabilitación de los quirófanos del Antituberculoso, el jefe de la División de Proyectos de Corposalud, Willy Cubillos, precisó que el presupuesto que montaron, cuando empezó la administración de la gobernadora Laidy Gómez, ascendía a 1.603 millones 264 mil 966 bolívares, recursos que fueron solicitados y aprobados por el Fondo de Compensación Interterritorial (FCI). “Estamos en los procesos de contrataciones”, actualizó.

En Corposalud calculan que el próximo 25 de junio puedan estar arrancando. Advirtió, sin embargo, cómo afecta la hiperinflación en este caso: cuando hicieron el presupuesto, con aquel monto estarían concluyendo la obra pero, a la fecha, solo alcanza para avanzar en la parte eléctrica.

Con base en el más reciente tabulador de la administración pública -que incluso a la fecha podría catalogarse como desfasado producto del proceso hiperinflacionario- lo que hace falta para la obra son 5.625 millones 168 mil 702 bolívares. “Esto es la diferencia que hay que invertir para la culminación de los quirófanos”, precisó Cubillos.

Sobre el motivo de la demora en el proceso de contratación, el funcionario recordó que ha habido fallas -incluso de meses- en las plataformas de los organismos nacionales al momento de emitir las solvencias del Registro Nacional de Contratistas.