Tovar cuenta todos los detalles de La Peste Chavista (entrevista)

Tovar cuenta todos los detalles de La Peste Chavista (entrevista)

Cortesía

 

 

En un país donde la libertad de expresión está secuestrada y donde todos los medios de comunicación permanecen en vilo, amenazados, atosigados por la coerción de un régimen que no da respiro a la crítica, aparece el documental “Chavismo: la peste del siglo XXI”. Su director y productor, Gustavo Tovar Arroyo, nos ha concedido una entrevista exclusiva para conversar sobre su polémica opera prima cinematográfica.





Abraham Tovar para La Patilla/El Nacional

 

Después de una larga campaña de intriga por las redes sociales, finalmente apareció “Chavismo: la peste del siglo XXI”, ¿por qué ahora?

No hay ningún secreto especial en ello, apareció ahora porque acabamos de culminar su realización.

 

Sí, pero la coyuntura muestra lo contrario, su estreno se da dos días antes de la segunda vuelta electoral de las elecciones presidenciales colombianas y dos semanas antes de las presidenciales mexicanas, ¿querías evitar que lo que llamas “la peste” contagiara esos países?

Sin duda hay una coyuntura que motiva su estreno, una coyuntura histórica y política, pero la principal razón de su aparición es humana: la crueldad inédita que está padeciendo el pueblo venezolano bajo el yugo criminal del chavismo.

 

¿Por qué el título? ¿Por qué “la peste”?

En la historia de la civilización no ha habido catástrofe natural o epidemia que haya causado tanto dolor y muerte como la que los hombres nos hemos causado a nosotros mismos. Venezuela ha padecido varias epidemias o pestes en su historia, ninguna ha causado tanta devastación, desolación y ruina como la que nos ha causado el chavismo. Ninguna. La peste, como metáfora, sella en la frente y por los siglos de los siglos este horror histórico llamado chavismo.

 

Pero en las redes se leen comentarios que consideran que es un título muy subjetivo y parcializado. ¿Qué opinas?

Opino, por un lado, que un poeta, aunque sea inconcluso como yo, se expresa desde la intimidad y el recogimiento, desde la mirada individual y su introspectivo mundo metafórico, ese es mi sello en esta invasión aterradora que he hecho al mundo del cine: la metáfora; por otro, que el drama venezolano, la destrucción institucional, moral y humana que está viviendo Venezuela es inédita en la historia de las Américas. Mucho del horror que estamos sufriendo se debe a que los “puristas”, los leguleyos y los institucionalistas, deshojan flores verbales mientras una manada de caníbales les pasa por encima. Yo no, yo prefiero mentarle la madre a la ignominia chavista. Soy admirador de Churchill no de Chamberlain. El chavismo es la peste ideológica del siglo XXI.

 

¿Pero eso no resta credibilidad al documental?

En ningún caso, no son los sofismas, los eufemismos, los rebuscamientos o las docilidades las que le dan credibilidad al documental. Lo que le da credibilidad al documental es el estrepitoso, injustificable y cruel daño que el chavismo le causó a esta maravillosa nación que es Venezuela. La palabra que uso “la peste del siglo XXI” es la más acertada adjetivación que se hará jamás de este crimen histórico. Lo verás.

 

¿Cuánto tiempo empleaste en producirlo?

Un poco más de dos años, permíteme una acotación, no lo realicé yo, lo realizó el dolor de Venezuela, su llanto, su lamento, su asfixia, yo, junto a un extraordinario grupo de talentosos profesionales, lo que intentamos fue recoger en 90 minutos veinte años de calamidad.

 

¿Qué pretendes con “Chavismo: la peste del siglo XXI?

Crear conciencia, básicamente eso, que Latinoamérica y el mundo esté consciente sobre nuestro drama. No sólo en el presente sino también en el futuro. Esta tragedia no puede ser olvidada jamás.

 

La selección de personalidades que participan en él puede ser identificada como políticos de derecha.

Bueno, no sé si Felipe González, Juan Claudio Lechín, Luis Almagro, entre otros, puedan ser considerados de derecha. En general, la mayoría de quienes participan son liberales, es decir activistas de la libertad, de los derechos humanos y de la democracia. No creo que la fatalidad venezolana pueda ser desconocida ni siquiera por socialistas, hasta Petro y López Obrador han señalado que el chavismo es una dictadura que persigue a los opositores. Es unánime el desprecio por el chavismo, unánime. Hay que salir de ese mal por el bien de Venezuela y de la región.

 

¿Para ti Petro o López Obrador no son chavistas?

Aunque les dé asco admitirlo, a su modo lo son, porque comparten sus prejuicios, sus resentimientos y su visión ideológica, públicamente han manifestado su admiración por el dictador venezolano. Pero hay una distinción crucial, Petro y López Obrador son unos demagogos populistas, en todo caso, burócratas redentores que sirviéndose del sistema democrático aspiran al poder total, Chávez y su nomenclatura son criminales de lesa humanidad. Es decir, criminales de la peor calaña.

 

Una pregunta recurrente en las redes es el por qué no entrevistaste a Henrique Capriles o a otros miembros de la oposición.

Muy sencillo, Henrique no me quiso dar una entrevista. Insistí en varias ocasiones, pero no quiso. Tampoco Ramos Allup ni Borges, me hubiese encantado entrevistarlos porque creo que le habría agregado valor al documental, pero no quisieron. Déjame hacer una acotación en ese sentido, a los tres los respeto, y mucho, pese a que en ocasiones he sido muy crítico de sus posturas, pienso que son políticos que han hecho lo que han podido para salir del chavismo. Sin embargo, tanto como a ti o como a mí, como a toda Venezuela, la maldad chavista les ha pasado por encima. Todos somos víctimas del mismo holocausto histórico. Todos.

 

¿Y Caldera? En el documental lo llamas “soberbio” e “irresponsable” por liberar a Chávez.

No, a Caldera el chavismo no le pasó por encima, a mi juicio Caldera usó al chavismo para llegar al poder. Es muy distinto.

 

¿No es un juicio muy severo contra el ex presidente?

No lo creo, en todo caso pienso que es benévolo a juzgar por las circunstancias. Un hecho histórico se mide por las consecuencias históricas que ocasiona. Mi juicio sobre el sobreseimiento que Caldera concedió a los criminales del 4 de febrero y del 27 de noviembre, de esos asesinos en serie y golpistas, no sólo es histórico, es político, es jurídico, pero sobre todo moral. No está motivado en odios ni resentimientos, está motivado en hechos y consecuencias. Hitler y Castro, que hicieron lo mismo que Chávez, dar golpes de estado, también fueron perdonados y tú me dirás si fue acertada dicha decisión. Los jóvenes de generaciones futuras y de otras naciones tienen que aprender sobre esta desgraciada experiencia. A criminales como Hitler, Castro o Chávez, no se les puede perdonar. Su único perdón es permanecer en la cárcel de donde jamás debieron salir.

 

¿Cómo se financió el documental?

Qué bueno que me lo preguntas, el documental fue financiado por mí, pocos y puntuales apoyos de familiares y amigos, pero casi en su totalidad por mí. Tuve la suerte de que nadie cobró por aparecer en el documental, nadie. Acaso los técnicos y los realizadores cobraron, pero cantidades mínimas, todos lo hicieron por convicción y amor a Venezuela. Lo he dicho y lo sostengo, todos mis recursos, los de mi esposa e hijos, muchos o pocos, están al servicio de la libertad de Venezuela. El público se impresionará de lo que he hecho, vendido propiedades, solicitado préstamos, en fin, esas son pendejadas en comparación a las inmensas necesidades que está padeciendo nuestro pueblo. No es la primera vez que hago algo así y lo seguiré haciendo hasta el final de esta tragedia, nuestro destino último tiene que ser la libertad. Doy gracias a Dios y a la Virgen de Guadalupe de que puedo hacerlo.

 

¿Cómo le ha ido a Chavismo desde su estreno?

Ha roto todos los récords de audiencia y obviamente todas las expectativas. En dos días lo han visto más de quinientas mil personas y lo más relevante es que lo han visto de principio a fin, completito. Eso, según los especialistas en YouTube, es un hecho inédito para un documental en español, sobre todo si tomamos en cuenta que fue estrenado a la par del Mundial. Más de cuatrocientas mil manifestaciones de apoyo a través de comentarios y “likes” (me gusta) en las redes sociales nos dan la razón. ¿Qué demuestra eso? Que Venezuela y el mundo están ansiosos de que se conozcan las dimensiones reales de nuestra ruina social y política.

 

Según especialistas, se ha convertido en el documental en español más visto de Venezuela y probablemente de América Latina, a tan sólo días de aparecer. ¿Lo esperabas?

La verdad, no lo esperaba. Me han llamado para traducirlo hasta en árabe y chino, y lo haré. Nunca imaginé lo que ha pasado, pero no miento, si no hubiese sido hecho con tanta calamidad y dolor humano a lo mejor me sentiría bien, pero la realidad es otra. Su éxito no me trae satisfacción, sólo más responsabilidad y compromiso. El que sigue tiene que ser mejor. Ese es el reto.

 

¿Cómo ha reaccionado el gobierno ante la aparición del documental?

No han dicho nada, lo cual muestra también su astucia. Si dicen cualquier cosa le darán más publicidad. Ellos lo saben y callan. Sin embargo, seguiré provocándolos y provocándolos hasta que muerdan el anzuelo. Es obvio que no me subestiman, por eso callan. Pronto reaccionarán. Lo sé. Los primeros que me atacarán con infamias serán los infiltrados, o mejor dicho, los asalariados que tienen en la oposición. Eso también lo sé y nos permitirá identificarlos.

 

¿Temes por tu vida?

Cuando enfrentas un régimen criminal como el chavista sabes que corres peligro, pero son los riesgos que asumimos los que en algún momento dado de nuestra vida luchamos por la libertad. Si me matan, me martirizan y seguramente me mitificarán. Sabes qué, por más que parezca ilógico, creo que me respetan. Ellos temen a quienes no agachan la cabeza. Yo jamás se las agacharé, jamás. Me han insultado, perseguido y confiscado mis propiedades y bienes, han encarcelado, torturado y hasta asesinado a mis amigos. Mi decisión imperturbable es seguir. Que hagan lo que les dé la gana. Yo sigo.

 

¿Y la oposición qué ha dicho?

En su enorme mayoría, casi de manera absoluta, han manifestado su reconocimiento y apoyo. Las manifestaciones de respaldo sonrojan, en especial del ciudadano común. Soy un creador más para el ciudadano común que de élites, pienso que las élites venezolanas en gran medida nos condujeron hasta este punto. Hay algunos casos aislados de personas que sentían que debían de aparecer ellos en vez de quienes aparecen en el documental o que consideran que fui muy duro en mi juicio a Caldera sobre todo, y me increpan, lo cual es normal, creo que enriquece el debate e invita a más gente a ver el documental. Sus justificaciones terminan siendo churriguerescas, excéntricas, absolutamente alejadas de la realidad. Pero insisto, está bien, qué viva el debate, yo agradezco que se tomen el tiempo de criticar nuestro trabajo. Sin embargo, mi problema es el Chavismo, el horror que causó, el drama humano venezolano, su vinculación con el narcotráfico, la descomunal corrupción, su despotismo criminal, su crueldad. Si unos quieren debatir porque no aparecen en el documental o porque sienten que Caldera hizo lo correcto liberando a Chávez, allá ellos, aunque respeto su posición prefiero que discutan solos, es obvio que el chavismo convirtió a Venezuela en un colosal manicomio. Cada quien con su tema. Mi tema es liberar a Venezuela de la peste chavista no la vanidad o la nostalgia.

 

Por último, ¿qué aspiras alcanzar con el documental?

Te lo comenté antes, conciencia, mucha conciencia sobre el devastador drama que está padeciendo Venezuela por causa del chavismo. Que esa conciencia se active, se organice, actúe y luche hasta alcanzar la libertad lo antes posible. Esa es mi aspiración por más romántica e idealista que parezca: la libertad. Y créeme la vamos a lograr, el documental “Chavismo: la peste del siglo XXI” es un paso enorme en ese sentido, es la primera radiografía histórica que se hace del más inabarcable crimen humano que ha sufrido América Latina desde su Independencia. Lo hemos logrado, hemos llegado a la orilla de la conciencia.