Gobierno interviene ocho mercados en el país entre ellos, Coche y Quinta Crespo

La Guardia Nacional de Venezuela monta guardia durante una inspección especial de soldados venezolanos a un mercado municipal en Caracas, Venezuela el 20 de junio de 2018. REUTERS / Marco Bello

El viceministro de Economía, Tareck El Aissami, informó este miércoles que el gobierno bolivariano intervino ocho mercados en varias ciudades del país, entre ellos, el mercado Mayorista de Maracay, Quinta Crespo y Coche en Caracas.

Indicó que el procedimiento se realiza debido al remarcaje de precios de productos de la canasta básica.

En esta etapa inicial, los mercado intervenidos son el mercado de San Francisco, el Mercado Municipal del Sur en el estado Lara,  Mercabar, mercado Mayorista y el Mercado Libre en Aragua.

Especificó que en el estado Carabobo fue intervenido el mercado mayorista de Valencia, y en Caracas, los mercados de Coche y Quinta Crespo.

“Hemos detectado que en algunos mercados tienen el control de los puntos de venta electrónico y son alquilados a mayoristas. esto forma parte de la guerra. Esta gente (comerciantes) cobra un porcentaje arbitrario y criminal a la persona que desea pagar electrónicamente. Estos mercados esta intervenidos por marcaje de precios fraudulentos, esta medida nos va a permitir tener a corto tiempo un nuevo mecanismo de distribución y comercialización de precios acordados”, dijo a la prensa.

Desde las 6:30 de la mañana de este miércoles se desarrolló en todo el país un plan de abordaje de los mercados nacionales, estadales municipales y mayoristas

En declaraciones a la prensa, El Aissami indicó que el objetivo de este despliegue, que contó con la participación de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), tiene como objetivo “rescatar el carácter original de estos establecimientos para asegurar y promover el abastecimiento, acopio, distribución de los alimentos de primera necesidad a precios acordados y solidarios”.

“¡Es un pote de humo!”, gritó escéptico un vendedor de verduras en Coche, donde varios locales estaban cerrados, advertidos del operativo.

“Necesitamos que pongan orden”, lanzó por su parte Rodolfo Amell, comprador habitual.

En medio de una severa crisis, los sueldos de los venezolanos se diluyen por la hiperinflación, proyectada en 13.800% por el FMI para 2018 y en 200.000% por el Parlamento de mayoría opositora.

“Hemos determinado indicios de especulación, acaparamiento y alteración fraudulenta de precios”, recalcó El Aissami a la televisora estatal VTV.

La intervención de los mercados fue anunciada por Maduro poco después de su reelección en los cuestionados comicios del pasado 20 de mayo, boicoteados por la oposición al considerarlos “fraudulentos” y desconocidos varios gobiernos de América y Europa.

Especialistas sostienen que la inflación se dispara por la emisión de dinero sin respaldo para cubrir un déficit fiscal cercano al 20% del PIB, impulsada además por la escasez de alimentos básicos por el deterioro del aparato industrial entre férreos controles de cambio y de precios.

Pero Amell, un pensionado de 74 años, pide que las autoridades “regulen” los precios en un mercado que define como “caótico”.

En principio serán ocupados 21 mercados, precisó a la AFP Menry Fernández, director de Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria (Sunagro).

Ello en el marco de la “Gran Misión Abastecimiento Soberano”, plan que Maduro lanzó en julio de 2016 y cuyo manejo asignó al ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, y los militares.

 

“Amor con hambre no dura”

Dueño de un pequeño puesto en el mercado de Coche, en el oeste de Caracas, Javier Pérez protesta: el alto costo de la vida no se resuelve con controles militares.

“Si el problema lo resuelven desde la punta hasta la cola, nos acomodamos. Si no, vamos a seguir igual. Cuando los productos llegan al mercado, ya los precios están elevados”, afirmó Javier, un moreno muy delgado, padre de tres niñas.

Sus ventas se desploman por la falta de efectivo, problema crónico en Venezuela que el gobierno achaca a “mafias” que trafican el papel moneda y analistas a la imposibilidad de imprimir billetes, que cada día pierden valor, a la velocidad requerida para cubrir la demanda.

Un mismo producto es vendido a dos precios: uno si se paga en efectivo y otro, más alto, si se cancela con tarjeta de débito.

“La gente te está atracando sin pistola”, exclamó José Mora, vendedor de fruta que se ve obligado a alquilar datáfonos.

Pero desde el gobierno socialista reivindican el nuevo plan. “La principal lucha es contra los precios especulativos”, recalcó el oficialista Miguel Carreño, jefe del gabinete económico de la alcaldía de Caracas.

Alfredo González, habitante de los Valles del Tuy -estado Miranda-, tiene poca fe en la militarización. “No se burlen más del pueblo, amor con hambre no dura”, pide.

MarbelysVillalobos/LaPatilla.com/ Con información de AFP