Estas selfies muestran el bulto que se movía en la cara de una mujer: era un gusano

Estas selfies muestran el bulto que se movía en la cara de una mujer: era un gusano

Una paciente de 32 años tomó selfies de un bulto que se movió alrededor de su rostro.

 

Con selfies, una mujer documentó el bulto que permaneció debajo de su piel durante semanas, antes de que los doctores pudieran quitarlo. Y no permaneció en un solo lugar de su cara, según un informe de caso publicado en el New England Journal of Medicine.

La protuberancia apareció después de que la mujer, de 32 años y no identificada, visitara una zona rural a las afueras de Moscú. Primero, fue un pequeño bulto debajo del ojo izquierdo. Cinco días más tarde, apareció por encima del ojo. Luego de otros 10 días, su labio superior estaba hinchado.





Finalmente, los médicos agarraron el bulto con unas pinzas y, usando anestesia local, extrajeron un gusano parásito conocido como Dirofilaria repens.

“El parásito puede aparecer y desaparecer en pocos minutos”, le explicó a CNN en un correo electrónico el doctor Vladimir Kartashev, profesor de medicina de la Universidad Médica Estatal de Rostov (Rusia), quien trató a la paciente. “Los médicos que no están familiarizados con la enfermedad no les creen… a los pacientes. Por eso le pedí (a ella ) que se hiciera selfies”.

Sin embargo, Kartashev ya había visto “al menos 10 pacientes con los mismos síntomas”, y la forma de migración puede ser “extremadamente confusa”, aseguró.

Este gusano parásito se encuentra normalmente en perros y otros seres carnívoros, e ingresa al cuerpo como una larva a través de una picadura de mosquito, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU (CDC, por sus siglas en inglés). Los humanos pueden convertirse en “anfitriones accidentales”, indicó la entidad.

“Es raro que cause enfermedades en humanos”, le dijo a CNN el doctor Jorgen Kurtzhals, profesor de la Universidad de Copenhague y el Hospital de la Universidad de Copenhague y presidente de la Federación Mundial de Parasitólogos. Kurtzhals no estuvo involucrado en el cuidado de esta paciente, pero anteriormente fue coautor de un caso en el que uno de estos gusanos fue extirpado mediante una cirugía ocular.

En su forma adulta, pueden llegar a medir 170 milímetros y vivir de cinco a 10 años, de acuerdo a los CDC. Se han informado casos en todo el mundo, particularmente en partes de Europa, Asia y África.

“Dirofilaria repens es un parásito emergente del Viejo Mundo”, sostuvo Kartashev.

En humanos, el D. repens, como se lo conoce, suele aparecer en forma de bultos debajo de la piel y algunas veces se ha encontrado en los ojos. Pero en casos más raros se ha descubierto en otros lugares: el pulmón, el pecho, los genitales masculinos. En un informe de caso de 2009, una cepa del parásito incluso causó meningoencefalitis o inflamación del cerebro y sus membranas circundantes.

Sin embargo, el gusano en general no causa “ningún daño grave en los humanos (pero sí a los perros)”, explicó Kurtzhals. “Mucha gente tiene miedo de contraer gusanos de diversa índole. Creo que es importante no asustar a la gente. Esta es todavía una condición muy rara, a pesar de los números aparentemente en aumento”.

Debido a que las lombrices suelen permanecer infértiles en los humanos, la cura suele ser eliminar el parásito a través de una pequeña incisión.

“No tomó más de 15 minutos”, señaló Kartashev.

Fuente: CNN en Español