Dictan prisión para conductores de autobús acusados de violar azafata en Perú

 

Un juez peruano dictó hoy nueve meses de prisión preventiva contra los dos conductores de un autobús por la presunta violación de la azafata que les acompañaba en el vehículo, informó la Fiscalía en un comunicado.

EFE

La Corte Superior de Justicia de la ciudad de Ica declaró fundada la petición del fiscal José Meléndez contra Daniel Pérez y Marcelino Palacios, investigados por el presunto delito de violación sexual en estado de inconsciencia o incapacidad de resistir el agravio.

La supuesta violación ocurrió en la madrugada del viernes 8 de junio en un trayecto nocturno entre las ciudades de Arequipa, en el sur del país, y Lima, cuya duración es de al menos quince horas para recorrer más de mil kilómetros de distancia.

Al llegar al destino, la azafata acudió a una comisaría de la Policía Nacional del Perú (PNP) para denunciar que había sido violada por los chóferes del vehículo, agresión que fue ratificada por un médico legista.

La víctima, de 25 años, declaró que los presuntos agresores le invitaron a una cerveza antes de comenzar el viaje y que durante el trayecto se quedó dormida, aunque antes pudo sentir cómo los hombres la tocaban, y al despertar se percató de dolores en la vagina.

El caso se hizo conocido en todo el país cuando la Policía denunció que la fiscal de turno de la 23 Fiscalía Provincial Penal de Lima no se hizo cargo de la denuncia bajo la excusa de que la víctima había declarado que la violación se había producido fuera de su jurisdicción, en Nasca, ubicada en la región de Ica, a mitad de camino entre Arequipa y Lima.

A pesar de haber detenido a los dos presuntos violadores al poco tiempo de recibir la denuncia de la víctima, la Policía se vio obligada a dejarlos en libertad en un primer momento ante los requisitos burocráticos puestos por la fiscal.

Los dos hombres fueron capturados nuevamente el miércoles 20 de junio tras pasar unos diez días en paradero desconocido, y puestos a disposición esta vez del fiscal José Meléndez, de la Fiscalía Provincial Corporativa de Nasca.

El fiscal había ordenado las detenciones tras hacerse cargo del caso y comprobar que las investigaciones de la Policía revelaron que la azafata había sido dopada con un sedante, según los análisis que se le practicaron.