Domingo Alberto Rangel: ¡Y que viva el fútbol!

Domingo Alberto Rangel @DomingoAlbertoR

Reconocidos comentaristas del fútbol protestan y no les falta razón.

 

Se quejan esos señores porque en los artículos de opinión, generalmente dedicados al menudeo de la política, de un tiempo para esta fecha aparecen escritos sobre el fútbol, firmados por legos en la materia y compuestos con dudosa prosa y escaza información.

¡Hay que defender el modus comendi y en ese sentido me solidarizo con la protesta de quienes viven de comentar los partidos de fútbol!

Sin embargo son los comentaristas deportivos quienes sin darse cuenta conspiran contra esta línea de argumentación que les protege, al introducir en su trabajo estribillos salidos de la peor politiquería y no obstante nadie les exige pasar antes por la Escuela de Estudios Políticos o militar en un partido para tener experiencia.

Si me piden un ejemplo de lo que ahora comento le pediría a los lectores que sintonicen la trasmisión de un partido de este Mundial donde juegue un equipo latinoamericano contra otro de cualquier parte del mundo: Sin tener que abusar de la paciencia porque el latiguillo ocurre muy a menudo, lo más probable es que se escucharán decir cosas como “Dale Perú, que América Latina está toda contigo”. Como no tengo nada contra la selección nacional del Perú recuerdo que donde escribí el nombre del país antaño Inca se puede colocar Argentina, Brasil, Uruguay, Colombia, México, Costa Rica o Panamá… el resultado será el mismo.

El estribillo, sacado del arsenal del populismo latinoamericano, es más falso que billete de tres como se puede demostrar: ¿Creen de verdad estos comentaristas profesionales que por solo poner un ejemplo… los argentinos son capaces de hinchar por el Brasil, Colombia o México?

¡Vayan a freír monos con ese populismo barato que en nada se compadece con la realidad!

Sin embargo eso del populismo en el fútbol viene “de atrás” como con sorna dicen en los llanos… tanto atrás como para que pasados los años el petróleo nos hubiese convertido en una sociedad laxa… dispuesta a gastar a manos llenas… porque supuestamente cuando no somos “un país potencia”… éramos “La Gran Venezuela”.

Obvio que fue el Libertador quien inventó el parapeto pero Bolívar no contaba con la hucha petrolera que si tuvieron a disposición Carlos Andrés Pérez y Hugo Chávez.

Fue en el primer gobierno de CAP cuando el fútbol, deporte que en nuestro país no tiene la cantidad de seguidores que el beisbol… repentinamente cogió vuelo y de la noche a la mañana hubo un mundial que irrumpió en las principales avenidas de ciudades y pueblos venezolanos… los carros entonces se adornaron con banderitas de los países que competían y como la Vino Tinto ni siquiera era llamada así y menos aspiraba a participar… las batallas campales del fútbol en nuestro país se llevaban a cabo entre hinchas del Brasil, de Argentina –menos estos., de Italia, Alemania, Inglaterra o España porque entonces tampoco Portugal tenía un equipo poderoso.

Fuimos el único país del mundo con hinchas a favor de la selección nacional de otro país y ese fue el antecedente que le permitió a Hugo Chávez aparecer siendo Presidente… disfrazado de “canariño” aunque hay quien dijo que más bien parecía un “pájaro bobo”.

Mientras tanto la pobre Selección Nacional venezolana pasaba por los apuros de no tener muda de ropa cuando viajaban y antes como ahora un futbolista profesional promedio no ganaba suficiente para vivir siendo que muchos hacían de taxistas o salvavidas en las playas.

Los males del fútbol por supuesto que se transfirieron a los medios y antes como ahora… bien lo saben los comentaristas… el fútbol se trasmite sin explicar coherentemente lo que haya que explicar… y narrar en vez de adular los poderosos.

Un ejemplo de narrador exitoso sería don Lázaro Candal quien fue futbolista profesional y que por ende conoce el deporte. Condición que no obvió que su narrativa sugerida por el medio donde trabajaba era puro sentimiento y poco espacio para comentar y criticar técnicamente si fuese el caso.

Candal es muy bueno y él sabe que el estilo con el que narraba fútbol en Venezuela le garantizaría el desempleo en un país de hinchada seria.

Hay sin embargo diferencias que explicarían muchas cosas comenzando por la actual ausencia de banderitas en las ventanas de los carros… detalle que se explica porque en los años setenta, ochenta y noventa del siglo pasado… el socialismo aún no nos había empobrecido como ahora que ni con el petróleo a 70 dólares sobra para las fulanas banderitas que son importadas y de todas maneras la gente no tiene ahorros para semejante lujo.

Pero el venezolano sigue soñando y uno de nuestros sueños sería que la Vino Tinto fuese a un Mundial.

Como en todo somos contradictorios: ¿En qué cabeza cabe que un país sin tradición futbolística y sin ligas menores serias puede parir super estrellas como Cristiano Ronaldo e incluso esos bluff programados que se llaman Neymar y Messi?

Es verdad que hay chiquillos que juegan muy bien e incluso algunos cuyos padres aún pueden comprarle los 6 o 10 pares de zapatos especiales que jugando a un alto nivel se gastan en una temporada… pero eso no es la media.

La media sería el bandido llamado Esquivel a quien todos los comentaristas adulaban buscando que la FIFA los invitara a cubrir un torneo en Europa en vez de sus medios que para eso no estaban dispuestos a gastar… y por ello tenemos un deporte marginal, tercermundista y pobre, muy pobre… y unos dirigentes ladrones con casas en Miami y cuentas en Suiza.

En Rusia personas amigas que me han sugerido escribir estas líneas comentaban horrorizadas que un gordiflón con guayabera rojita… insistía en que “ahora con el petróleo cercano a 100 vale la pena invertir en la Vino Tinto”. Sin ir tan lejos una enchufada tan idiota que no cae en cuenta de lo que escribe se quejaba porque los balones oficiales los habían subido “de 50 millones a 80 millones”… pedían intervención de la Sundee !!!

Cómo se ve que el tipejo de la guayabera roja no ha buscado alimento en la basura… cómo se ve que ese jumento no entiende que el daño del socialismo en nuestro país ha sido tan grande que ya ni con el petróleo a 200 dólares sobrarán recursos para botarlos como hizo el hoy gobernador de Miranda cuando desde Mindeportes financió Fórmulas 1, tenistas, esquiadores de nieve… y la Vino Tinto… vía Esquivel… carajo.