Engelbert Rivero: De la zona industrial de Valencia a corpociudad

Engelbert Rivero Montenegro @engelbertrivero

 

En los primeros años de la democracia, la Venezuela rural poco a poco se
convirtió en un país con un gran vigor industrial. No bastaría un humilde
artículo para mencionar los dirigentes políticos y entusiastas de todos los
sectores que hicieron posible esa transformación, sin embargo no se puede
dejar de nombrar al Presidente Rómulo Betancourt, al Ministro Lorenzo
Fernández y al Presidente de la Concejo Municipal de Valencia Humberto
Celli, quienes diseñaron la planificación estratégica de la zona industrial
de Valencia, otorgándole a los emprendedores de la época beneficios
tributarios, seguridad jurídica entre otras justas prerrogativas, que
dieron inicio a la apertura económica y que convirtieron a nuestra ciudad
en pilar fundamental de generación de riqueza y movilidad social.
Esta muy breve reseña histórica viene al caso porque recientemente en la
Alcaldía de Valencia en perfecta orquestación con la Cámara Municipal
decidieron la creación de una empresa municipal la cual se bautizó como
Corpociudad, la misma estaría adscrita a la Coordinación General de
Operaciones del ayuntamiento Valenciano.

El objeto de esta entidad es muy amplio y diverso, aspecto que nos hace
dudar que sea admitido por algún registro, por lo menos es lo que
sucede cuando cualquier mortal quiere fundar una empresa y su fin no es
uniforme.

En todo caso me permito mencionar el objeto del giro de la novísima empresa
el cual está descrito en el artículo 1 del decreto:
“Comercialización, exportación e importación de toda clase de mercancía
proveniente o dirigida al mercado mundial así como al mercado nacional,
sean mercancías precederás, secas, textiles y calzados, alimentos, materias
primas, de reciclaje, nuevas, usadas, partes y piezas accesorias, y
principales de maquinarias industriales o agrícolas, línea blanca, marrón,
carnes, embutidos, cereales, quesos, pescados, y mariscos, obras de arte,
equipos de telefonía celular, materiales plásticos y de acero, repuestos
industriales, artículos deportivos, culturales, religiosos, publicidad y
propaganda, compra venta de cemento y asfalto y sus derivados,
comercialización de desechos solidos, y potabilización del agua”.

Tenemos claridad meridiana que en estos 19 años el cumplimento de las
normas legales se usan a conveniencia sin embargo habría que recordar que
tanto la CRBV y la LOPPM con claras en las competencias de las alcaldías y
no figuran ninguno de los que aparece en el objeto de COPOCIUDAD. Hemos
visto casos donde se crean corporaciones para administración y uso de
servicios municipales pero no para comercializar.

En todo caso más allá de apreciaciones legales, ¿Cuál es el mensaje que el
gobierno municipal envía con la creación de esta empresa? Al parecer es
claro, no le interesa coadyuvar en la reactivación de la zona industrial,
el apoyo al comercio y tampoco fomentar el emprendimiento

Me pregunto ¿esta iniciativa tendrá algo que ver con la pretensión del
gobierno de instaurar el estado comunal y/o hacer de Carabobo una zona
económica especial? ¿Los dólares para hacer esas importaciones serán
preferenciales?

Por otro lado, los ediles para poder llevar a cabo su función contralora
tendrían que transformarse en todo unos auditores toda vez que evaluarían
estados financieros, movimientos de cuentas, conciliaciones y una larga
lista de operaciones económicas y financieras.

Lamentablemente no se entiende que la seguridad jurídica como en otrora, es
vital para la inversión, obvio cuando hay interés que la inversión llegue, y
acciones como esta de carácter estatista dista mucho de políticas que
atraigan capitales a lo que fue la ciudad industrial de Venezuela.


Desde la Secretaria Seccional de Asuntos Municipales de AD Carabobo seguimos colocando a la orden de todas las cámaras municipales nuestros dos  proyectos de ordenanzas de Fomento del Emprendimiento y de Promoción de las Exportaciones y el Empleo, estas instancias no pueden continuar dejándose meter gato por liebre por alcaldes negadores del desarrollo económico y promotores de la opacidad administrativa. Es momento que los gobiernos locales  se coloquen en sintonía con la actual crisis económica.

Tienen prohibido seguir equivocando el camino.

 

Engelbert Rivero Montenegro

Sec de Asuntos Municipales

AD Carabobo

@engelbertrivero