Merkel pide humanidad en política migratoria de la Unión Europea

La canciller alemana Angela Merkel asiste al evento “Deportes e integración” en Berlín, Alemania, el 13 de junio de 2018. REUTERS / Michele Tantussi

 

La canciller alemana, Angela Merkel, afirmó hoy que la protección de las fronteras exteriores de la UE no busca convertir al bloque en una “fortaleza” sino acabar con el negocio de los traficantes, y subrayó que Europa debe ayudar a los inmigrantes y plantearse, en cooperación con África, permitir “contingentes legales”.

EFE

Merkel hizo estas declaraciones en una rueda de prensa en Berlín junto al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, en la que ambos líderes confrontaron abiertamente sus diferentes posiciones en la cuestión migratoria.

“La diferencia se encuentra en que no podemos olvidar que al final se trata de personas que vienen a nosotros. Y esto tiene algo que ver con los fundamentos europeos, esto es, con la humanidad”, indicó la canciller.

A su juicio, es importante la “protección de las fronteras exteriores, pero no sólo con el objetivo de aislar” a la UE del exterior, de convertir el bloque “en una fortaleza”, si no para acabar con el negocio “desalmado” de mafias y traficantes de personas.

“Estoy convencida de que ir contra los traficantes es lo correcto” y dijo que ese negocio que practican esas personas es “desalmado”.

No obstante, la canciller abogó por ir más allá y si la UE quiere conservar este “alma” en relación a su humanidad y “tener un papel en el mundo con sus valores”, entonces no puede “ignorar la urgencia y el sufrimiento” de los inmigrantes y poner en marcha mecanismos alternativos a la inmigración ilegal.

En este sentido, aludió a la opción de “contingentes legales”, de cupos para estudiantes y trabajadores especializados dentro de una “asociación con África”

“Esto tiene que ver mucho con Europa y con sus valores”, apostilló la jefa del Gobierno alemán.

Orbán, por su parte, señaló que es preciso que esas muestras de humanidad de Europa no generen un “efecto llamada” y abogó por limitar la solidaridad a la cooperación al desarrollo en los países africanos.

El primer ministro húngaro agregó que su gobierno no quiere “importar problemas” y negó cualquier falta de solidaridad, alegando que su país tiene cientos de hombres armados en su fronteras su para que los flujos migratorios no avancen hacia el norte.

“Si Hungría no defendiese la frontera, Alemania vería llegar todos los días a 4.000 o 5.000 inmigrantes”, advirtió.