Recordar para no repetir jamás: Este 11 de julio se cumple otro aniversario del genocidio cometido en Srebrenica

Una foto del genocidio del fotógrafo bosnio Tarik Samarah expuesta en la Galería 7/11/95 en Sarajevo. / vía euronews

 

El genocidio de Srebrenica, en Bosnia, consistió en el asesinato de aproximadamente unas 8.000 personas de etnia bosnia musulmana en la región de Srebrenica, en julio de 1995, durante la Guerra de Bosnia por parte de serbios de Bosnia. Dicho asesinato masivo, fue llevado a cabo por unidades bajo el mando del general Ratko Mladic

Por lapatilla.com

Unos meses antes de que la guerra de Bosnia acabase, los hombres del General Ratko Mladic separaron a los hombres y niños de las mujeres y los fusilaron a todos en los terrenos a las afueras de la localidad.

Un crimen atroz, que la humanidad no puede permitir que se repita. En total, en la guerra de Bosnia, murieron más de 100.000 personas.

En aquel entonces, un venezolano tuvo un rol destacadísimo en la denuncia y posterior enjuiciamiento de los culpables. Diego Arria que como embajador de Venezuela ante la ONU fue parte del Consejo de Seguridad en el periodo 1992-93 justo al inicio de estos horribles acontecimientos.

Les traemos, al cumplirse mañana  23 años del genocidio, las reflexiones de Diego Arria desde París. Arria se encuentra en el exilio perseguido por el régimen de Nicolás Maduro.

 

Srebrenica:detonante del terrorismo
El mayor encubrimiento de la ONU

Por Diego Arria (París 10 de julio de 2018)

Srebrenica es recordado como un enclave en Bosnia-Herzegovina donde el 11 de julio de 1995 se cometió el mayor genocidio acontecido en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, cuando en un par de días fuerzas serbias masacraron a cerca de ocho mil musulmanes Bosnios.

A pesar de haber transcurridos 23 años de estos hechos, solo se habla de los principales criminales responsables, Slobodan Milosevic, el General Ratko Mladic y Radovan Karadzic, pero poco o nada de la enorme responsabilidad de la comunidad internacional en este abominable crimen cometido en la Europa de Maastricht .

Indiferencia , prejuicios anti musulmanes y hasta complicidades de algunos de los principales países , y hasta del entonces Secretario General de las Naciones Unidas Boutros Ghali, se sumaron para no detener semejante tragedia. Por su inacción cargan también una pesada carga de responsabilidad por el surgimiento de actos terroristas que el mundo comenzó a experimentar a partir de ese momento.

¿ Y cómo puedo afirmar todo esto?

De partida señalar que como embajador de Venezuela ante la ONU fui parte del Consejo de Seguridad en el periodo 1992-93 justo al inicio de estos horribles acontecimientos, y por lo tanto muy involucrado en el proceso.

De seguidas es importante recordar que para ese momento los únicos países sancionados justamente por el Consejo de Seguridad eran Irak , y Libia, ambos musulmanes. Uno por invadir a Kuwait y el otro por la voladura del avión de Panam sobre Lockerbie . Simultáneamente la llamada “Calle Arabe” reclamaba que se actuaba con decisión para sancionar a países musulmanes ,mientras que cuando otro país básicamente musulmàn Bosnia-Herzegovina era atacado, no había la misma reacción por parte del Consejo, que repentinamente decidió que Bosnia no era un país europeo , sino musulmán, y por lo tanto en su criterio, peligroso e inconveniente.

 

Miles de cuerpos fueron exhumados de las fosas comunes halladas en los bosques de Srebrenica / Foto de Tarik Samarah expuesta en la Galería 7/11/95

 

Por su parte los Bosnios ingenuamente creyeron que Europa impedirìa que fuesen masacrados por las fuerzas serbias en Bosnia armadas y apoyadas por el dictador Milosevic .Semejante confianza les costó la pérdida de dos terceras partes de su territorio, la muerte de 200,000 de sus habitantes, la violación de 20,000 mujeres y el desarraigo de sus hogares de casi 1 millón de personas.

Como si esta tragedia no fue suficiente la comunidad internacional le impuso a lo que quedaba de Bosnia-Herzegovina la paz del Acuerdo de Dayton orquestado a la medida de la parte serbia, institucionalizando la abominable modalidad del apartheid en el medio de Europa. Apartheid que la propia ONU había contribuido a erradicar en Sudáfrica . En Bosnia no ya de carácter racial , sino religioso.

En mi criterio no cabe sino calificar de perversa la política de los principales miembros del Consejo que en colaboración con la secretaria General encubrieron lo que era una guerra de conquista territorial por parte de los serbios por una supuesta confrontación religiosa, con gravísimas consecuencias desde ese momento al introducir el tema religioso en Europa.

Alarmados por la inacción del Consejo para detener la tragedia que se limitaba a aprobar innumerables resoluciones en las cuales equiparaban amoralmente a las partes como si agresores y vìctimas fueran iguales, nos llevó al grupo de los no alineados en el Consejo a convocar una reunión urgente en la cual logramos que por primera vez en su historia se enviase una misión de sus integrantes a un teatro de guerra. Tuve el privilegio de presidir esta misión que nos llevo en Abril de 1993 a la Croacia de Tudjman, a la Serbia de Milosevic y a la Bosnia de Itzebegovic sitiada por las fuerzas criminales del General Mladic y de Radovan Karadzic.

Tan pronto nos reunimos en Sarajevo con los integrantes de la misión de UNPROFOR, o sea la fuerza de protección de las Naciones Unidas , comenzamos a percibir que durante casi dos años habíamos estado desinformados de la verdadera tragedia que estaba ocurriendo en Bosnia, que supuestamente estaba bajo la protección de sus cascos .En tres palabras : nos tenían engañados, pero el consejo es el reino de la impunidad no importa la naturaleza del delito que cometa por acción u omisión , tal como el caso de genocidio en Srebrenica.

Diego Arria en su llegada a Sarajevo con los integrantes de la misión de UNPROFOR en 1993 / foto cortesía Diego Arria

Milosevic,Karadzic y Mladic no pudiesen haber cometido tan abominables crímenes de no contar con la indiferencia y pasividad de los principales miembros del Consejo.

Desde Srebrenica declaré a los medios que un genocidio en cámara lenta estaba siendo ejecutado en Srebrenica. Que la llamada zona segura parecía un campo de concentración donde los guardianes eran los propios cascos azules.

Al regreso de nuestra misión intervine en el consejo de seguridad para reclamarles que su pragmatismo y pasividad pareciera no querer advertir las consecuencias que tendría las barbaridades que se estaban cometiendo en Bosnia. Consecuencias no sólo de carácter militar sino que también se proyectaba en la dimensión moral y ética al permitir que se practicara la limpieza étnica y se promoviera la constitución de nuevos estados étnicamente puros en el medio de Europa.

No es necesario especular que si la comunidad internacional hubiese intervenido en defensa de Bosnia la valorización de occidente por parte del mundo musulmán sería muy distinta. Y me atrevería a afirmar que habría influido positivamente en su comportamiento.