Rescate con final feliz en Tailandia

 

 

Luego de 17 días de suspenso y angustia, 12 niños y su entrenador fueron rescatados exitosamente en Tailandia. Sobre este caso que conmocionó las redes sociales, conversamos esta semana.

El pasado 23 de junio, luego de completar su práctica de fútbol, el entrenador de los jabalíes salvajes, Ekapol Chantawong (Ake), se lleva a sus 12 jugadores a explorar la cueva Tham Luang. Celebraban el cumpleaños de Peerapat Sompiangjai: apodado Night. No era la primera vez que se aventuraban en esta cueva, como parte de su entrenamiento, pero si la primera ocasión en que lo hacían en temporada de lluvias.

Llevaban algo de alimento para celebrar el cumpleaños y también contaban con linternas. Al poco tiempo de estar en la cueva, las fuertes lluvias fueron inundando el camino de entrada, lo que obligó al grupo a adentrarse cada vez más en la cueva, la cuarta más larga del país, con más de 10 kilómetros de longitud. Luego de un largo recorrido de 4 kilómetros, consiguieron una elevación seca donde pudieron asentarse.

Aunque las labores de búsqueda y rescate se iniciaron a primeras horas del día 24, luego de ubicar las bicicletas de los chicos en la entrada de la cueva, no fue sino 9 días más tarde que los rescatistas pudieron dar con el grupo y constatar que estaban todos vivos, aunque sin posibilidad de salir por sus propios medios, dada la cantidad de túneles inundados. Allí comenzó la carrera contra el tiempo y la lluvia, para rescatarlo a todos. El interés del mundo se volcó sobre el caso y se multiplicaron las ofertas de apoyo, tanto a nivel de estado (gobiernos) como por parte de empresas especializadas. ¿Por qué despertó tanto interés este caso?

Pensamos que se combinan varios factores:

  1. Se trataba de jugadores de fútbol, en pleno campeonato mundial. De hecho, al conocerse la noticia sobre la concreción exitosa del rescate, la FIFA invitó oficialmente a los muchachos a asistir a la final del próximo domingo. Desafortunadamente, los protocolos médicos impiden que puedan viajar en tan corto tiempo, pero tendrán otras oportunidades de crecimiento, ya que el equipo inglés Manchester United los invitó a visitar Old Trafford y el equipo portugués Benfica les extendió una invitación por una semana, para que vayan a conocer el centro de entrenamiento del club luso.
  2. Las dificultades del caso ofrecieron oportunidades a empresas y gobiernos vecinos para presentar equipos y técnicas de rescate novedosas.
  3. El gobierno de Tailandia estuvo dispuesto a incorporar expertos de otros países para desarrollar la mejor propuesta de rescate. 90 expertos, 50 nacionales y 40 extranjeros barajaron diversas opciones, hasta dar con el plan que culminó con éxito el pasado.

Así sacaron a los chicos y el entrenador, luego de un breve entrenamiento sobre como usar el equipo de buceo y de sedarlos para que no se pusieran excesivamente nerviosos durante el trayecto.

 

 

 

La única nota triste del caso fue la muerte de uno de los primeros rescatistas que intentó llevar alimentos al grupo. Saman Gunan, un oficial retirado de la armada, será enterrado con honores de estado.

En las redes sociales, los videos en vivo de Facebook de los reporteros y voluntarios en el terreno gozaron de gran popularidad. En Twitter e Instagram, los simpatizantes enviaron mensajes de apoyo, consejos y bocetos de los niños en la cueva usando hashtags como #Thaicaverescue #boarteam #Thainavyseals #PrayForThaiBoys y #Bringtheboarteambackhome. Una publicación de Facebook de la marina tailandesa SEAL confirmando que los 13 habían sido rescatados el martes tenía más de 200.000 Me gusta y fue compartida  56 mil veces a la hora de completarse la hazaña, lo que generó comentarios como: “¡Ustedes son TODOS LOS HÉROES! ¡Gracias en nombre de un mundo agradecido! “Y” En nombre de todas las madres, gracias “. En Twitter hubo 160,000 tweets que contenían la frase “All 12”.

 

El entrenador Ake, un ex monje budista, fue sin duda un actor de fundamental importancia para mantener a los jóvenes con vida en condiciones tan extremas. Terminó en estado de extrema debilidad, ya que se negó a ingerir alimentos durante todo el encierro. Toda la comida la repartió entre sus pupilos.

Afortunadamente, todos están recibiendo tratamiento médico y en vías de plena recuperación.

Como siempre, quedamos atentos a sus comentarios y sugerencias.

 

@vr2310, vramos@zona3punto0.com