Verdades y rumores|Escenarios en Venezuela: el bueno, el malo y el feo, por Darwin Chávez

Verdades y rumores|Escenarios en Venezuela: el bueno, el malo y el feo, por Darwin Chávez

 

EL BUENO. Parece totalmente ilógico hablar de algo bueno en medio de la calamidad general que azota a Venezuela, pero como todo es posible en este país y además es pertinente mantener el optimismo, lo prudente es analizar todos los escenarios que pudieran ocurrir en el país a corto o mediano plazo. Hay unos que pintan muy bien y que son los ideales, pero hay otros que son el extremo de todo lo perverso que le puede ocurrir a esta abatida nación. Cuando analicemos los escenarios lo recomendable es desprenderse de los deseos y ver la realidad en su real contexto. A veces nos dejamos llevar por lo que deseamos que ocurra y no somos capaces de distinguir si eso es viable en medio de la situación. Por eso provoca molestia las posiciones panfletarias de algunos líderes políticos que no tienen los pies sobre la tierra y ofrecen salidas “mágicas” a un conflicto tan complejo como el que estamos padeciendo y a todo aquel que cuestione sus posiciones lo califican de inmediato de colaboracionista. Los deseos hay que dejarlos a un lado en momento bien específicos y la difícil situación que vive el país nos obliga a hacerlo con inteligencia, cabeza fría y con la mente abierta a todas las posibilidades. Aunque suene cruel, pareciera que el futuro del país está en los extremos. O tenemos una salida muy buena, o continuamos por el camino que nos conducirá tarde o temprano a la catástrofe, si es que ésta ya no comenzó a llegar progresivamente. Comencemos con el escenario bueno. Aunque suene contradictorio este escenario bueno comienza con algo muy malo y es la profundización de la crisis económica. Eso está en marcha. No hay que ser economista o adivino para visualizar que vamos por el sendero errado. Hasta chavistas como Jesús Faría lo ven así en medio del sesgo ideológico y de creer en la mentira de la guerra económica ¿Qué pudiera ocurrir? Que ante la debacle económica final del país el gobierno de Nicolás Maduro colapse y entre en una crisis que los obligue a mirar con urgencia la posibilidad de una cesión del poder en medio de una negociación. Y no estamos lejos de ese escenario extremadamente complicado. Para ello no sólo se requiere que el régimen ingrese en una etapa crítica, sino que la oposición reagrupe los retazos en los cuales se ha convertido. Siempre hemos sostenido que para encontrar salidas al conflicto se necesita que exista una alternativa de poder fuerte, unida y con una estrategia clara. Sin ellos se complica la búsqueda de soluciones. Si se dan esos tres condicionantes (colapso, urgencia oficial y unidad opositora) es probable que la comunidad internacional acepte el llamado a entrar en una negociación seria con el fin de poner un freno oportuno a la emergencia venezolana. Claro está que tendrían que tener cuidado con la probabilidad que el régimen las use de nuevo para ganar tiempo, pero ya eso es casi que improbable ante el aprendizaje acumulado. También habría que abandonar las posiciones extremistas y aceptar que hay que hacer concesiones a algunos líderes del oficialismo, pues nadie entrega el poder para que lo lleves directo al paredón. Si los radicales de la oposición siguen pensando en su particular y personal Tribunal de Núremberg criollo, no habría una salida. En este este escenario podría darse una transición que facilite atacar la crisis. Podrían emanar compromisos nacionales e internacionales que conlleven a crear, aplicar y sostener un plan de emergencia que implique ayuda humanitaria en materia de alimentos y medicinas, pero además el necesario soporte financiero para la reconstrucción luego de más de 19 años de barbarie ¿Es probable este escenario? Todo es posible en Venezuela. Ojalá sea este el rumbo que tome la nación.





OPOSICIÓN. Sigue al garete, sin liderazgo, sin conducción, sin estrategia, sin claridad en absolutamente nada. Nada mejor que los momentos de crisis y dificultades para que afloren las rencillas y diferencias. Nada mejor que este momento de horas bajas para que los demonios internos salgan a hacer de las suyas. La salida de Acción Democrática es una señal de la implosión final de la Mesa de la Unidad Democrática. No tengo el parte oficial de las razones que llevaron a los adecos a salirse de la MUD, pero presumo que el fracaso de la estrategia ¿se puede llamar así? de la abstención “activa” es una de las causas ¿Por qué? Porque tengo entendido que ni AD, ni Un Nuevo Tiempo eran partidarios de la no participación, pero al final tuvieron que ceder ante la matriz creada desde Primero Justicia y Voluntad Popular, partidos que no tenían el más mínimo interés en participar el 20-M porque sencillamente no tenían candidatos de sus organizaciones y no deseaban apoyar a otros. Como Lorenzo Mendoza no se atrevió a dar el paso, decidieron abstenerse alegando que esa era la voluntad de la mayoría. Las cosas están tan mal que ahora son cuatro los bloques opositores más visibles: MUD-Frente Amplio, Soy Venezuela, Concertación por el Cambio y ahora AD. No quiero entrar en discusiones con aquellos que alegan que la ciudadanía es la nueva oposición y que le pasará por encima a los liderazgos políticos, porque eso ni es totalmente cierto y mucho menos es viable ¿Por qué? Porque toda lucha por un cambio político requiere de liderazgos que decidan, organicen y canalicen. Sin eso lo que quedan son turbas sin orden y sin líderes que son capaces de hacer muchas cosas, entre ellas algunas muy malas. Pero además es inviable en este momento porque el ciudadano entró en la fase de las tres “D”: desesperanza, desmotivación y desmovilización. Con la mezcla de la actual situación de la oposición política y ciudadana, tenemos la sensación de que estamos cruzando solos el desierto. Entonces ¿está todo perdido? Por supuesto que no, pero falta mucho por construir y reconstruir.

LIBEREN A… Willy Casanova, Alcalde de Maracaibo, pues sigue atrapado en una pésima gestión que carece de proyectos, orientación y sobre todo conocimiento de la enorme variedad de problemas que padecen los maracaiberos. El burgomaestre marabino está preso de su incapacidad para gobernar. Está plenamente confirmado que nunca estuvo, ni está, preparado para gobernar. Su victoria fue un accidente que al final será un terrible traspié para una ciudad que tiene todo para ser una urbe moderna y funcional. Es tan pobre su gestión que el nivel de conocimiento de los ciudadanos sobre él es muy bajo. Inclusive hay quienes aún creen que sigue gobernando Eveling de Rosales ¿Por qué ocurre eso? Porque no está en la calle, la gente no lo ve, no lo siente, no se percibe que hay una gestión y cuando lo ven en algunos de los comederos más caros de la ciudad, no sabe quién es y por eso lo ignoran. Está preso de su entorno. Pocos integrantes del gabinete saben lo que están haciendo en el gobierno. Esa es la consecuencia de los criterios, si es que se pueden llamar así, usados para escoger a sus integrantes: familiares, amigos, recomendados por el entorno familiar y uno que otro remordimiento político que busca subsanar. Por eso la ineficiencia de su gabinete. Un costoso error ha sido el colocar a importados que no conocen a Maracaibo y sus problemas. Pero hay otro peor: colocar a gente en cargos que no tienen ni la más mínima idea de lo que implica el organismo que dirigen, a pesar que quieran jactarse de ser eruditos empíricos en el área. Está preso de la crisis porque es casi que una víctima de la pesada y mala gestión de Nicolás Maduro, pero no puede desligarse de eso porque sería su muerte política. Y lo peor es que tiene que vender la idea que el Presidente es un tremendo gobernante y que además está dedicado a ayudar a Maracaibo, cuando eso es totalmente falso. Si quiere una recomendación, haga una evaluación exhaustiva de su gestión. Son más de seis meses perdidos completamente. Revise a su gabinete. Saque a los amigos. Bote con quienes tiene remordimientos políticos. Haga una lista de prioridades. Revise el excesivo gasto en el servicio de recolección de basura, porque no funciona. Es tan malo el manejo de los desechos que ya no hay frecuencias de recolección, sino que se trabaja por operativos especiales. La gestión es mala hasta para cobrar. Dese una vuelta de forma sorpresiva, sin escoltas, sin caravana por el Sedemat para que vea el desastre. Vaya como un ciudadano común, en eso lo ayudaría el desconocimiento que tiene la población sobre usted, para que vea que tienen casi siete meses engañándolo, porque no hay una cobranza real de los impuestos y servicios municipales. Si usted no entiende el problema en el cual está metido y lo están metiendo, lamentablemente las consecuencias serán nefastas. Y por cierto, no escuche a quienes les dicen que le tengo mala voluntad. Sólo quiero que la municipalidad funcione y resuelva los problemas de la ciudad. No me importa si es rojo, medio rojo o poco rojo. Su éxito es mi éxito como habitante de Maracaibo. Su fracaso, lo pagamos todos.

EL MALO. En este escenario, que por cierto está ocurriendo en este momento, el gobierno aprende a surfear y sobrevivir en medio de la tempestad de la crisis y a consolidarla como un mecanismo para sus fines de perpetuarse en el poder sin importar el costo social y económico. Claro está, aún al gobierno le falta mucho para poder salir ileso del momento, ya que, por ejemplo, aun no consigue el auxilio económico que les ayude a paliar el déficit que tienen en los ingresos. Están maniobrando en ese sentido y por eso el viaje de Maduro a la toma de posesión de Tayip Erdogan en Turquía, pero ahí tampoco conseguirá todo lo que busca porque esa nación no tiene la capacidad financiera para socorrer los apuros económicos del régimen. Mientras tanto, Rusia y China no están mostrando la disposición para comprometer más dinero del que ya tienen embarcado en Venezuela. Y ni hablar del “Petro” que fue vendido como la salvación a la urgencia y se diluyó en sus propios engaños. Pero a pesar de llevar el viento en contra el gobierno puede aprender a surcar esas turbulentas aguas. Incluso no se puede descartar un cambio nominal en la Presidencia de la República, porque tal como hemos analizado reiteradamente una cosa es la estabilidad del oficialismo y otra es la del “Madurismo”. Muy bien puede surgir una solución “in house” al problema Maduro y dar la sensación que hay un viraje. En este escenario, que también está ocurriendo, la oposición sigue fracturada, dispersa y sin una estrategia que les permita lograr sus objetivos. Aquí el oficialismo se consolidaría en el poder y el cambio real se alejaría mucho en el panorama político, social y económico.

MENTIRAS. Continúa el engaño eléctrico de las autoridades competentes ¿o incompetentes? Anuncios van y vienen. Su mentira predilecta es que en dos meses tienen todo resuelto. Ya van casi siete meses desde aquel terrible 23 de diciembre y todos los meses dicen que en dos meses arreglan todo. La mejor demostración que siguen ocultando la verdad es la ley de autogeneración aprobada en el CLEZ, los cronogramas que no cumplen y el último aviso de los cortes entre 6-8 horas, que por cierto tampoco cumplen. Hicieron un show con los viejos autotransformadores que trajeron de Planta Centro y aún no los ponen en funcionamiento. Luego hicieron el desfile protocolar con el oxidado turbogenerador que trajeron desde Sidor y aún no genera un megavatio. Festejaron la puesta en marcha de la unidad RL14 en la Planta Ramón Laguna y duro poco el encanto. Y así podemos mencionar toda la serie de mentiras que han dicho sobre la crisis eléctrica. La verdad es que todo se agrava y no hay solución a corto plazo.

SEDEMAT. El organismo recaudador de impuestos y servicios de la Alcaldía de Maracaibo sigue muy mal. No hay capacidad para gerenciar, ni organizar, ni cobrar. Hay una paralización total, la cual por cierto lo gritan los usuarios que necesitan hacer un trámite ante el organismo o en el CPU y deben armarse de una paciencia extrema para soportar la ineficiencia del organismo. El sistema no termina de funcionar y no funciona porque fue un grave error anular el anterior, para instalar el nuevo sin haber previsto una migración segura que no afectara el funcionamiento del organismo ¿Por qué no se previó una migración segura? Porque no hay capacidad. Una cosa es ser político, gritar consignas e ir a actos en los cuales se aplaude como foca, pero otra es manejar un organismo para lo que no estás preparado. Pero como ahora el culpable de todos los males del Sedemat soy yo, hacen una gira de medios para dar declaraciones en las cuales se miente con premeditación ¿Cómo vas a “robustecer” la capacidad recaudadora del municipio, si no eres capaz de cobrar? ¿Cómo vas a instalar 10 oficinas recaudadoras, si en tu sede central no se puede pagar? ¿Cómo incentivas con artistas y gente de los medios al ciudadano para que pague, si cuando van al Sedemat no pueden hacerlo y además reciben maltratos de parte de la “Trilogía del Mal” que es parte del Grupo PDVAL? ¿Cómo vas a preservar la operatividad del organismo si llegaste despidiendo al personal más especializado bajo criterios que demuestran el odio político más inaceptable? Pero además se habla con ligereza de un incremento en la recaudación de ingresos propios y se da una cifra, pero eso no es un aumento en términos reales porque si tomamos en cuenta los niveles de hiperinflación y la brutal devaluación del bolívar, lo que cobraste es una tontería en medio de la crisis. Con lo que cobraste no se paga ni un mes del servicio de recolección de basura. El pasado miércoles 11/07 me acerqué muy temprano a la sede del Sedemat y eso era una pesadilla. Personas que ya han perdido la cuenta de las veces que han ido a efectuar un trámite y no han podido. La frase común en el organismo sigue y seguirá siendo “No hay sistema”. Pero además el “Inspector Ardilla”, quien es uno de los integrantes de la “Trilogía del Mal”, ante el reclamo de los usuarios los maltrató llamándolos saboteadores y conspiradores. Señor Alcalde ¿Hasta cuándo usted va a tolerar tanta ineficiencia en el Sedemat y el CPU?

EL FEO. Este es el peor, el indeseable y el verdaderamente catastrófico para la preservación de la República y de la sociedad ¿En qué consiste? Tiene una estrecha relación con el anterior. Aquí el régimen se estabiliza en el poder a pesar de la severa crisis, no sé si con Maduro al mando, aprovechando que la oposición venezolana sigue enredada y mirándose el ombligo. La carencia de una alternativa fuerte de poder al régimen agotaría la paciencia internacional y harían inviable la mayoría de las sanciones, sobre todo aquellas que limitan la capacidad de maniobra del gobierno en lo financiero, lo que podría conducir a un acercamiento entre esa comunidad internacional y el régimen para abordar soluciones a los problemas del ciudadano ¿Eso es posible? Por supuesto que sí porque tal como hemos comentado, las sanciones no son eternas, ni la paciencia es inagotable. El gobierno es hábil y eso hay que reconocerlo. Podría lograr acercamientos con la comunidad internacional y alcanzar acuerdos en áreas sensibles como los presos políticos, el ingreso de ayuda humanitaria con la denominación que sea e incluso en la entrega de algunos indeseables de la enchufadocracia que están solicitados por la justicia. En este escenario el gobierno se consolida en el poder bajo un nuevo estatus internacional y la oposición actual pasaría a ser una pieza de museo representando lo que pudo ser y no fue. También debería surgir una nueva oposición, con nuevos líderes y con nuevas ideas; pero en política lo nuevo no es inmediato sino que lleva tiempo y eso alargaría el conflicto. En una primera etapa ese conflicto bajaría en intensidad, hasta recobrar en algún momento futuro la vitalidad que se vivió en 2014 y 2017. Este escenario es el más feo porque sería contrario al deseo de más de 80% de los venezolanos que aspira un cambio radical del modelo y aumentaría la diáspora ¿Es posible? Todo es factible en medio de la crisis y la inestabilidad actual. Esto es sólo un ejercicio de análisis de probables escenario. No es la carta astral de lo que ocurrirá en el país.

TRES ECONOMÍAS. El desastre en el cual han convertido a la economía venezolana es dramático. Los venezolanos estamos desamparados ante la existencia de tres economías. La primera es la ilusión económica del gobierno que sigue apelando al desgastado argumento de la guerra económica y a la fracasada fórmula de sus controles. En la ilusión económica oficial ellos son las víctimas de las acciones y conjuros del imperialismo que no quiere a la revolución bonita y por lo tanto no tienen la culpa de nada. Todo es inducido. La segunda economía es aquella en la cual desapareció el efectivo y todo se paga por puntos de venta y transferencia. Esta es la economía más hiperinflacionaria porque los precios son exorbitantes y no están al alcance de la mayoría. Y hay una tercera economía que se basa en el comercio en efectivo, en la cual los precios son más razonables y que funciona en los mercados y algunas zonas, como la Curva de Molina en Maracaibo. Ahí la hiperinflación hace menos daño. Pero es una economía que no está al alcance de la mayoría porque el acceso al efectivo es casi que una aventura en el país. La gran interrogante que queda de todo esto es ¿Quién será capaz de poner orden en tanto desorden?

MITO MEXICANO. Hay todo un escándalo con la elección de Andrés Manuel López Obrador en la presidencia de México. Se ha creado el mito que AMLO es el coco que convertirá a esa nación en una segunda Venezuela. Es difícil opinar sobre algo que poco se conoce en detalle, por la sencilla razón que no soy mexicano, ni vivo en México. Hay amigos que conocen mejor esa realidad porque han trabajado en ese país en el área política. Respeto a todos los que han vaticinado el caos que vendrá con AMLO, pero prefiero ser cauteloso con el tema ¿Por qué? No dudo que AMLO pueda ser un chavista encapillado o un populista que no resolverá, sino que agravará problemas, pero mucho de lo que se ha dicho sobre el son acusaciones construidas a partir de la propaganda negra que es muy común en las campañas electorales. En esas campañas se trabaja con todos los medios posibles para satanizar a un candidato. Y hay ejemplos de ello. Ollanta Humala en Perú fue víctima de esa satanización y al final no hizo lo que dijeron que haría, sino que tuvo sus buenas y malas acciones y decisiones en Perú, nación por cierto que no terminó como Venezuela. El más reciente es Lenín Moreno en Ecuador quien por ser el candidato del “Correismo” fue acribillado en la campaña electoral y terminó teniendo la sensatez y el espíritu democrático del cual carece su ex padrino político Rafael Correa. En México hay algo muy claro: colapsó el modelo que construyó el PRI y del cual se beneficiaron también el PAN y el PRD. Los mexicanos se cansaron de los malos y corruptos gobiernos y AMLO era la alternativa que tenían a la mano para vengarse de quienes ellos consideran se aprovecharon del pueblo. En México, como ocurrió en Venezuela, los políticos trataron de salvar el modelo sin hacer una verdadera rectificación a tiempo, sino que buscaron la salvación a través de la satanización de su oponente y ahí están las consecuencias. Es inútil por prematuro hacer proyecciones de lo bueno o malo que será la gestión de López Obrador. Aclaro que no soy socialista, ni creo en los llamados gobiernos progresistas que no son tales. Y no creo en esos mandatarios socialistas porque la mayoría termina creyéndose los enviados de Dios en la tierra y confundiendo su ambición de poder con la voluntad del pueblo. Eso le ocurrió a Chávez, a Correa y le ocurre actualmente a Evo Morales quien ahora alega que aspira a una nueva reelección porque es el deseo del pueblo. Seamos prudentes y esperamos el accionar de AMLO.

“QUILOMBO”. Señor Alcalde de Maracaibo, Willy Casanova, quiero preguntarle qué ha hecho con el “quilombo” que ocurrió en la Vereda del Lago y que denuncié la semana pasada en esta columna. Ese “quilombo” no es cualquier cosa, pues son 2.4 millardos de bolívares que se desaparecieron luego que los arrendatarios del parque adelantaron un mes del canon de arrendamiento y los pagaron en la cuenta personal de un funcionario del organismo, cuando eso debieron cancelarlo en las cuentas de la Alcaldía de Maracaibo y en las taquillas del Sedemat. Le recuerdo que el dinero era para una supuesta actividad oficial que nunca se hizo ¿Qué ha hecho con el “quilombo”? ¿Ya ubicó a los responsables? ¿Les devolvieron el dinero a los arrendatarios? ¿O les darán el recibo oficial por el pronto pago de un mes de arrendamiento? La última información que tengo es que los afectados aún no reciben respuesta positiva a su petición, porque les están negando el recibo oficial. Señor Alcalde ¿Será usted capaz de castigar a los responsables? ¿O no hará nada?

PAGO. La Gobernación del estado Zulia sigue sin pagar el dinero a los ganadores de los Premios Regionales de Periodismo 2018. Dos semanas exactas después del acto oficial, que por cierto fue bien “frijolillo”, no le han pagado la remuneración económica por el premio. En lo personal tengo un criterio en contra de premiar con dinero, pero si lo ofreciste debes cumplir. Le ofrecieron 60 millones de bolívares a cada ganador y ahora nadie les da la cara por la mora en el pago. Que desastre.

PROTECTOR. Me agradó el editorial de Versión Final en la cual le dicen sus verdades muy bien dichas a Pedro Carreño, quien se autoproclamó “Protector del Zulia”, para que vea el desastre que el oficialismo ha causado en  un estado que lo tiene todo para volver a ser la potencia que fue, pero que lo han  convertido en un reducto del caos, la ilegalidad y los apagones. Lean el editorial (http://versionfinal.com.ve/editoriales/sr-pedro-carreno-tome-apuntes-por-carlos-alaimo/) está muy acertado.

AJUSTE. Rueda el rumor de un nuevo aumento salarial a partir de agosto, como consecuencia de todo el malestar causado por el ajuste que aprobaron a los militares. Se habla de cifras muy altas, demasiado altas para ese nuevo aumento por decreto. La hiperinflación comienza a acelerarse.

Darwin Chávez|@darwinch857|[email protected]