Domingo Alberto Rangel: De atentados y gasolina

Domingo Alberto Rangel @DomingoAlbertoR

Crecí cerca de unos campos de golf donde siendo niños solíamos jugar al futbol por las tardes. En esas funciones furtivas conocí a quién más tarde se conocería como Edén Pastora o “El Comandante Cero”, mítico héroe de la lucha contra la dictadura de Somoza que por décadas asolaba a Nicaragua.

Edén fue el primero de los jefes sandinistas en abandonar el gobierno de los hermanos Ortega que ya en 1980 se veía como totalitario y proclive al robo pero en ese entonces Pastora era un señor mayor que volaba avioncitos de control en los campos de golf donde nosotros reinábamos como usuarios clandestinos.

No habían drones en esa época y el sueño de Pastora, quien planeaba un magnicidio a cometerse en Managua, nunca se pudo concretar porque a Edén le esperaba más bien ganar una guerra que fue heroica y dura.

El atentado de la avenida Bolívar como muchas de las vicisitudes de los gobiernos bolivarianos fue algo que en el fondo se podía prever por aquello del cántaro yendo al agua por lo cual sorprende la ineficiencia de los involucrados.

Comenzando por el gobierno que apresuradamente a minutos del hecho culpó con mucha ligereza al gobierno saliente de Colombia como autor del atentado y yo me pregunto: ¿Cómo es eso que un personaje tan astuto e inteligente como Juan Manuel Santos, Premio Nobel de la Paz, estaría involucrado en algo tan sangriento y chusco?

¡Nadie va a creer esa historia!

Pero tampoco es creíble la fanfarronería de quienes asumen el atentado o niegan la mera existencia del hecho banalizando con cuentos de cocinas y bombonas de gas –hay en estos tiempos cada clase de gente jugando a la política-.

Hay quienes se vanaglorian negando la mamarrachada: La mirada de Cilia Flores dirigiéndose al aire y al frente de la tribuna, cuando se supone que la Primera Combatiente vio un resplandor antes del ruido de la explosión –la luz viaja más rápido que el sonido según la Física elemental del bachillerato-, simplemente desmiente la estúpida hipótesis de una bombona de gas estallando en un edificio localizado a una cuadra de la tribuna y por la parte de atrás.

¿Y qué decir de quienes se atribuyen el hecho primitivo que en la práctica victimiza al gobierno y que para la pequeña historia se salva por la poco honrosa estampida que protagonizaron los neo graduados desfilantes?

¿Quién habrá entrenado esos militares? ¿Qué pensarán desde sus tumbas los heroicos batallones de la Legión Británica o los llaneros de Páez sobre estos valientes huyendo frente a su Comandante en Jefe a la primera explosión?

¡Con razón de allí salen a matraquear!

Pero: ¿Es que vamos a pasar de un gobierno medio militar y bastante estatista, ineficiente a más no poder pero al menos electo sobre la base de las reglas que administra la señora Lucena… a un gobierno de gente “con bolas”, como ellos mismos dicen, militares sin proyecto o ideología y que encarnan según sus historias al ave Fénix cuando apartando lo mitológico del tal avechucho… aquí no hay cenizas que valgan la pena volver a la vida?

¿Es que no hay demócratas que sin tener que adular o apoyar al gobierno tengan la entereza de rechazar métodos salvajes para cambiar al mandamás?

¡Yo lo hago!

El gobierno de Colombia enseguida rechazó por boca de su Cancillera las ligeras aseveraciones de nuestro gobierno pero este hecho merece comentario aparte.

Nicolás Maduro evitó cuidadosamente mencionar a Iván Duque como autor intelectual de la mamarrachada… ¿por qué?

Bien, apartando que más cómodo es pelear con Santos que ya está haciendo las maletas para volver a la vida normal… es mejor esperar.

Más allá de lo que tenga en mente Iván Duque lo cierto es que la guerra en Colombia vuelve y posiblemente veamos escenas más sangrientas a lo visto.

Esto conlleva a que los guerrilleros nuevamente usen nuestro territorio como zona de descanso y que los paramilitares colombianos aumenten sus operaciones en Venezuela… incluyendo estos últimos el entrenamiento y dotación a grupos violentos, sin mensaje o programa, irresponsables… como los de la mamarrachada de los drones.

Todas estas razones llevan a que la oposición al gobierno de Nicolás Maduro esté más obligada que nunca a agruparse tras una nueva unidad que en lo político debe ser demócrata y republicana, en lo económico pro mercado, y, en lo social dirigida a institucionalizar el país como base de progreso.

Por eso los libertarios no participamos de ninguna mamarrachada como son los clones de la MUD que con otras siglas pretenden volver a engañar la gente. Y aceptamos cualquier alianza que lleve al progreso pero eso sí… fuera los politiqueros náufragos de la cuarta y de la quinta… y los ladrones del presupuesto que desde el extranjero pretenden dirigir nuestros destinos.

Por eso rechazamos todo intento de cambiar de gobierno mediante acciones aventureras… como la mamarrachada de los drones.

AUMENTO DE LA GASOLINA:

No hay espacio pero adelanto que el problema no es el uso del Carnet de la Patria para entregar un subsidio directo, sin intermediarios… tampoco es de considerar la bobería de recordar que “la única identificación es la cédula”… carajo… acaso los policías exigen hacerles ver el Carnet de la Patria o en los bancos se puede cambiar un cheque sin la cédula… el problema es el contrabando de gasolina que aún cuando el consumo cayó desde el pico del 2014 que eran 580 000 barriles diarios… a piches 180 000 hoy día… aún se estima en 10 % a pesar de las medidas para minimizarlo… y para eliminar este flagelo hay que subir el precio y subsidiar a quien lo amerite por medio del Carnet de la Patria… pero eso es pedirle peras al olmo porque más que el Presidente aquí mandan las mafias… hasta aquí lo dejo.