HRW critica el despido de médicos nicaragüenses por oponerse al Gobierno

 

La ONG Human Rights Watch (HRW) criticó este martes el despido de decenas de médicos nicaragüenses en una aparente represalia por haber participado en las protestas contra el Gobierno o haber expresado diferencias con su gestión.

“El Gobierno nicaragüense debería reincorporar inmediatamente a los médicos y trabajadores de la salud a sus puestos de trabajo, o compensarlos por estos despidos arbitrarios”, dijo en un comunicado el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco.

La organización con sede en Nueva York hizo referencia a datos de la Asociación Médica Nicaragüense, según los cuales el Ministerio de Salud ha despedido en las últimas semanas a 135 médicos y otros trabajadores sanitarios de varios hospitales públicos del país.

Según Vivanco, “después de reprimir brutalmente las manifestaciones en todo el país, el Gobierno de (Daniel) Ortega está dirigiendo sus represalias contra todos aquellos que se atrevieron a cuestionar su poder”.

“El despido de médicos que criticaron al Gobierno es otra prueba de que al Gobierno de Ortega le interesa más asegurarse un poder absoluto en el país que garantizar los derechos básicos de los nicaragüenses”, insistió.

En su comunicado, HRW explicó que entrevistó por teléfono a 15 sanitarios despedidos de hospitales o centros médicos en las ciudades de Santa Teresa, Diriamba, Jinotepe, San Marcos y León, y analizó las cartas de despido que recibieron 10 de ellos.

Según la ONG, nueve de las cartas tienen una redacción idéntica, a pesar de que fueron emitidas por las autoridades de distintos hospitales, y no indican la causa del despido.

Además, recabó testimonios de varios médicos que aseguran que la razón de su despido fue haber participado en las protestas y de otros que acusan a superiores de ordenarles atender únicamente a heridos de bandas progubernamentales.

Según el Gobierno, 197 personas han muerto en las protestas que arrancaron en abril, aunque la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) asegura que el número asciende a 317.

EFE