Luis Eloy Añez: Entrenadores y padres al volante…”sin licencia”

Conducir un vehículo de carrera a más de 200 Km por hora, con el corazón a mil revoluciones, puede semejarse a las emociones que se desatan al ver a un hijo durante un partido. Ser un simple espectador no es fácil. Ahora, imagínense ese mismo vehículo, sin el tablero de control, “volando” sin instrumentos… Los atletas son los pasajeros de ese vehículo veloz o podemos verlos hasta como el propio auto. Muchos saben a dónde quieren llegar, pero para recorrer el camino y alcanzar su meta -su sueño- no solo va a depender de su talento potencial, sino también de la calidad de preparación y conducción de sus entrenadores y padres -su equipo- y pilotos al volante.

Todas las disciplinas deportivas, unas con mayor nivel de exigencia que otras,  consumen gran cantidad de tiempo  y recursos que van aumentando con la evolución y proyección del atleta.  Paradójicamente, la mayoría de sus pilotos, invierten poco o insuficiente esfuerzo en conocer, prepararse integralmente  y aplicar los avances tecnológicos y de conocimientos con los que ya cuenta este siglo XXI. Estamos en la era donde gracias al progreso de las ciencias del deporte, la Big Data e inteligencia artificial ya se pueden  hacer mediciones en todas las áreas que impactan al atleta, así como predicciones sobre su potencial desempeño y desarrollo. Ignorarlo tiene un elevado costo de oportunidad.

En cuanto al Tablero de Control. Es fascinante leer como hoy en día, detrás de los grandes equipos de fútbol del mundo y otros deportes  de gran facturación, hay todo un sofisticado sistema de recopilación de datos, métrica, análisis y estadística de los atletas. El éxito en el campo, registrado en la hoja de cálculos, tiene que ver cada vez más con los algoritmos. El análisis de datos se ha convertido en una verdadera revelación que revoluciona a todo el sector deportivo. Cada día una  mayor cantidad de datos –la Big Data– será crucial para maximizar el potencial de rendimiento e inversión que se hace en  los jugadores y en la gestión de su fichaje. Solo como referencia, según la firma consultora Deloitte, los 20 clubes de fútbol más ricos del mundo generan ingresos de US$7.400 millones. Cabe preguntarse: ¿todos estos conocimientos y avances científicos deportivos solo estará al alcance de los atletas y equipos elite?.

Toda esta revelación también está siendo apoyada aceleradamente desde el ámbito académico, con especializaciones en las facultades de la Gerencia del Deporte, emprendedores con iniciativas tecnológicas y en las disciplinas asociadas a las ciencias del deporte, de igual forma las grandes corporaciones con su estructura gerencial y recursos. Al respecto, vimos con interés como recientemente la empresa Telefónica de España organizó el Primer Foro sobre “Tecnología y Deportes”, con algunas de sus estrellas patrocinadas. Entre ellas: Rafael Nadal, el tenista #1 del mundo;  Javier Gómez–Noya, el campeón del mundo en Triatlón; Chema Martínez, el campeón de Europa de fondo, los ciclistas Alejandro Valverde y Lourdes Oyarbide; Miguel Ángel Gil el consejero delegado del Atlético de Madrid y otras personalidades del mundo deportivo. Todos expusieron con claros ejemplos cómo la tecnología aplicada se ha incorporado en su día a día y los beneficios que les ha aportado, en sus entrenamientos, así como en la potenciación de su talento para lograr resultados competitivos. La mayoría de ellos, sin embargo,  se desarrollaron y convirtieron en campeones sin tanta tecnología, pero igual reconocen y aprecian su valor.

Ahora bien, ¿cómo integramos e implementamos en la triada atleta/ padre/ entrenador, el hábito de la medición sistémica en todas las áreas que impactan el desempeño del atleta? ¿Cómo podremos capitalizar estas nuevas herramientas tecnológicas, conocimientos y descubrimientos científicos-deportivos a una escala mayor y que no dependa de grandes inversiones? ¿Qué hace falta para que los “pilotos” se actualicen y obtengan su “Licencia de Conducir”? Esta transformación requiere de una mirada diferente, una nueva conducción y trabajo colectivo. “La mejor manera de predecir el futuro es creándolo tú mismo”.  

1- Acabar con los mitos: El que un atleta alcance su máximo potencial depende de muchos factores, que por lo general son dejados al azar. Es común creer que es solo el talento lo que determina sus posibilidades de éxito, pero existen cinco áreas clave que el entorno debería atender y proveer para que lo logre. Ellas son: 1) Su estructura física y preparación, 2) su formación técnica, 3) su condición sico-emocional, 4) su salud y nutrición; y por último, 5) su equipamiento y los recursos a su alcance. Todos estos factores están interrelacionados y mientras no se midan y monitoreen científicamente, jamás sabremos en qué etapa del desarrollo de su potencial se encuentra el atleta y mucho menos podremos ayudarlo a alcanzar sus objetivos.

2- Culto a la Data.  Antes de entrar en el mundo de los algoritmos, la inteligencia artificial  y todos los avances que las ciencias del deporte nos brindan, debemos comenzar con lo básico, haciendo un gran esfuerzo para salir de lo empírico, hasta ahora el denominador común. El culto a la data y las estadísticas son el primer paso en el acompañamiento científico del atleta. Basta comenzar haciendo mediciones en 2 o 3 factores y podremos ver resultados asombrosos y exponenciales. Tanto los menos, como los más favorecidos genéticamente, encontraran en la data y la tecnología,  una gran ayuda para su progreso y permanencia en el deporte.

3- Cambios en el Pensum Educativo y Tecnificación de las Academias Formativas. Es imperativo, un cambio del enfoque académico orientado solo a las profesiones industrializadas  y darle más peso a las materias deportivas, ya que en el deporte también se puede desarrollar una profesión con propósito  y buena remuneración.  Las academias formativas por su parte, y sus entrenadores, deben ser los primeros en capacitarse, actualizarse continuamente y adoptar de manera sistemática los instrumentos de medición – el tablero– aplicados a cada deporte con el apoyo del equipo multidisciplinario que lo debe conformar.

4- Incorporación de las Ciencias del Deporte y la Tecnología. Todas la academias formativas e instituciones deportivas públicas y privadas deben incorporar en su plantel a un equipo multidisciplinario de profesionales de soporte al atleta. Desde su condición técnica, emocional, biomecánica hasta lo nutricional. El aporte de este equipo ha sido clave en la escalada del nivel de desarrollo de la alta competencia y los beneficios a la salud en general. La tecnología y las plataformas digitales por su parte, se han incorporado y están revolucionando al mundo deportivo.  Ya los avances los podemos apreciar en tiempo real mediante un reloj inteligente (Ejem. El Vodaphone sub2). Todos los datos de un corredor y su ambiente se registran para  saber qué experimenta su cuerpo en una carrera, su frecuencia cardíaca, la temperatura corporal, la humedad del aire, las condiciones del asfalto, la distancia recorrida, la velocidad media…Estas son analizadas para después planificar junto a los atletas desde el tipo de calzado que deben usar hasta la dieta o la frecuencia de zancada que necesitan. ¿Cómo les parece?. El aspecto más triste de la vida en este preciso momento es que la ciencia reúne el conocimiento más rápido de lo que la sociedad reúne la sabiduría”. Isaac Asimov

5- Contribuciones del “Emprendimiento con propósito”. Todas las innovaciones e iniciativas de emprendimiento deportivo orientadas al acompañamiento integral del atleta desde su etapa de iniciación y mejoramiento de su desempeño, crearán más oportunidades y contribuirán a brindarle una mejor atención al jugador y nuevas herramientas de trabajo a su equipo de apoyo. Asimismo, pueden servir de soporte y ayuda a los sectores mas desfavorecidos, donde suelen estar las mayores canteras de talento.. Ya existen buenos ejemplos de ello y pudiéramos impulsarlos aún más, con el apoyo de las empresas aceleradores,  el financiamiento de las instituciones públicas y privadas, los Shark Tanks (Tanque de Tiburones) y otras que irán surgiendo. Las empresas guiadas por el propósito siempre serán un modelo sobresaliente y atractivo. Movidas como el StartupWeek, todo un ecosistema de emprendimientos donde mas de 70 ciudades del mundo participan, apoyadas por consultores y emprendedores experimentados, son un excelente ejemplo de lo que se puede lograr, a través de  un trabajo enfocado y colectivo.

Si ese vehículo de carrera que a partir de ahora manejamos cuenta con pilotos –con Licencia de Conducir-  y un completo Tablero de Control, comenzaremos a marcar la diferencia, a abrirle el horizonte de oportunidades a una masa de potenciales talentos  mejor enrumbados hacia su meta. Un buen Google Map y los instrumentos precisos  les indicará el plan y ruta a seguir. Disfrutaremos los partidos de nuestros hijos con la misma emoción y nervios. Nuestro corazón latirá a mil revoluciones, más con la certeza de que nada de lo controlable, quedó al azar. Podremos verlos ”volar” como si fuera un prototipo de Formula 1, esta vez apoyado por una gran escudería. El futuro del atleta queda en nuestras manos, al volante pero “con Licencia”.

 

Luis Eloy Añez

Life Coach

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