En 2015 se perdieron 400 máquinas de construcción en La Faja Petrolífera del Orinoco

En 2015 se perdieron 400 máquinas de construcción en La Faja Petrolífera del Orinoco

A más de tres años de los acontecimientos, no hay nadie que dé cuenta de lo sucedido y mucho menos de los responsables, por lo que a la fecha se desconoce dónde están las cuatrocientas máquinas de construcción pertenecientes a la Misión Vivienda que se extraviaron de la División Junín-PDVSA de la FPO.

Por Maibort Petit

@maibortpetit 





Cuatrocientas máquinas de construcción pertenecientes a la Misión Vivienda Venezuela PDVSA Petrocedeño, División Junín que estaban signadas a la División Junín-PDVSA de la Faja Petrolífera del Orinoco, FPO, se “perdieron” en 2015 sin que a la fecha se tengan noticias acerca del paradero de las mismas, del resultado de las investigaciones que distintas instancias abrieron en torno al hecho y, menos aún, de la identidad de los responsables de tan insólito extravío.

El hecho fue denunciado por el Cuerpo de Inspectores Socialista de la Presidencia de la República, instancia que llevó a cabo una investigación en el lugar de los acontecimientos y así lo hizo saber a al despacho presidencial de donde emanaron órdenes a la Vicepresidencia, para el momento a cargo de Jorge Arreaza, para que diligenciara todas las acciones objeto de dar con los responsables y se aplicaran los correctivos y sanciones pertinentes.

Sin embargo, el descubrimiento de los hechos se dio a partir de un hecho fortuito, la captura de tres ciudadanos en posesión de una de estas máquinas ya en proceso de desmantelamiento. Hasta el momento, sólo esas tres personas figuran como los protagonistas del hecho irregular y solamente ellos, que se conozca, han afrontado las consecuencias de lo sucedido.

Pese a que los hechos generaron en distintos organismos un conjunto de acciones y averiguaciones —como veremos más adelante— al parecer todo no pasó del rebullicio de los primeros momentos, puesto que se desconoce —por lo menos públicamente— qué sucedió con la 400 máquinas de construcción.

Una falta de respuesta que tampoco despierta el más mínimo apremio en las autoridades por descubrir qué sucedió y que se justifica en argumentos como el esgrimido por Rafael Ramírez expresidente de PDVSA por diez años (2004-2014) y ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería por doce (2002-2014), en una entrevista concedida a el portal El Pitazo en la que se sacude toda responsabilidad de hechos de corrupción como el descrito bajo el argumento de que desde esas altas posiciones es imposible estar al tanto de todo cuanto hagan las diferentes gerencias y funcionarios dentro de una estructura organizativa tan compleja como la de la estatal petrolera.

La División Junín de la FPO, escenario de los acontecimientos, está ubicada entre los estados Anzoátegui y Guárico, abarcando un área de 15.136,22 km2 que contiene una reserva de 98 mil millones de barriles de petróleo. Operan allí un conjunto de empresas mixtas n concreto fueron fiscalizadas seis empresas mixtas: Petrocedeño, Petrojunín, Petrourica, Petromiranda, Indovenezolana, Petroanzoátegui y Distrito Junín Sur.

A continuación presentaremos a los lectores una cronología de los hechos acaecidos al momento de descubrirse la pérdida de la maquinaria, sustentada en documentos que están en nuestro poder y que revelan cómo se descubrió la pérdida, los entes que intervinieron y las acciones iniciales tomadas al respecto.

Los hechos

El 23 de enero de 2015, la Fiscalía Vigésimo Primera del Ministerio Público de la circunscripción judicial del estado Anzoátegui comisionada de acuerdo a todos los preceptos legales, inició la averiguación penal signada con el N° MP-33715-2015, en virtud de las actuaciones practicadas por el Comando de Zona N° 52, Destacamento N° 524, Primera Compañía de la Guardia Nacional Bolivariana-San Diego de Cabrutica, estado Anzoátegui, relacionadas con la comisión de un presunto ilícito, a saber Tráfico ilícito de recursos o materiales estratégicos, hecho ocurrido con ocasión a la aprehensión de Luis Argenis García, Apolimar Rito Ochoa Moy y Pedro Vicente Martínez Damas a quienes se les retuvo una máquina pesada tipo Payloder, modelo LW300K, año 2012, Serial 1300K0110826, color amarillo que se encontraba sin partes del motor y que pertenecía a la Misión Vivienda Venezuela PDVSA Petrocedeño, División Junín, la cual no contaba con la documentación correspondiente. Un hecho que la fiscalía señalaba afectaba directamente al estado venezolano al que colocaba en carácter de víctima.

El Ministerio Público instó a los órganos auxiliares de los diferentes cuerpos de investigación a practicar todas las diligencias pertinentes, urgentes y necesarias para esclarecer los hechos.

 

 

 

En la misma fecha, 23 de enero de 2015, el Comando de Zona N° 52, Destacamento N° 524 de la Guardia Nacional Bolivariana a cargo de Augusto Leal Quintero, dirigió el oficio N° CZGNB-52-D-524-SIP-0012 al general de brigada viceministro de seguimiento e inspección de gestión de gobierno del despacho de la presidencia para solicitar la designación de una Comisión Representada por el Cuerpo de Inspectores Socialista de la Presidencia de la República para hacer “un Abordaje Integral en la División Junín-PDVSA de la Faja Petrolífera del Orinoco, en relación a la perdida y extravió de Cuatrocientas (400) Maquinas de Construcción, pertenecientes e la Gran Misión Vivienda Venezuela”.

 

El 5 de febrero de 2015, Julio Guevara, gerente general de la División Junín remitió una comunicación al viceministro de Seguimiento e Inspección de la Gestión de Gobierno, G/B Larrín José Rivero García, para advertir que “sin menoscabo de las atribuciones y funciones que tienen los camaradas Inspectores Socialistas de la Presidencia de la República, permítome, respetuosamente, hacer la salvedad, que Petróleos de Venezuela, S.A (PDVSA) empresa socialista del estado venezolano, se ciñe a estatutos y normativas internas que definen su funcionamiento administrativo, amén de las demás leyes de la República que la rigen. En tal sentido y sin que ello se entienda como una posición contumaz en aportar la información que como Gerente General de la División Junín, me ha sido requerida el día 04 de febrero de 2015 a las 4 pm, le manifiesto, que ya informé a los niveles superiores respectivos, Director Ejecutivo de Producción Ingeniero Pedro León, sobre el caso que nos ocupa, a los fines de recibir los lineamientos e instrucciones que permitan dar curso al abordaje integral ordenado a dicha división”.

Igualmente alertó que en la División Junín laboraban empresas mixtas con personalidad jurídica distinta a PDVSA y con niveles administrativos y financieros que escapaban de la esfera de su competencia.

 

Un informe emitido el 9 de febrero de 2015, por el Cuerpo de Inspectores Socialistas de la Presidencia de la República (CISPR) da cuenta de que conoció la denuncia de que 400 máquinas de construcción pertenecientes a la Gran Misión Vivienda Venezuela PDVSA Petrocedeño, División Junín y que estaban signadas a la División Junín-PDVSA de la Faja Petrolífera del Orinoco, se encontraban extraviadas.

Refiere que por este hecho, cursaba una averiguación penal por parte del Comando Zona N° 52 de Guardia Nacional Bolivariana, GNB, según consta en el expediente N° CZGNB-52D524-1-027.15.

Reza el citado informe que el 23 de enero de 2015, un fiscal del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del estado Anzoátegui inició la averiguación penal por el “presunto ilícito de tráfico y comercio ilícito de recursos o materiales estratégicos según oficio N° MP-33715-2015, cuando tres hombres fueron aprehendidos, entre quienes figuraba un trabajador de PDVSA Junín, por mantener retenida una máquina pesada a la cual le faltaban algunos de sus componentes del motor y carecía de documentos.

Estos acontecimientos llevaron a que se ordenara una inspección integral a la División Junín PDVSA ubicada en la ciudad de Pariaguán, municipio Francisco de Miranda del estado Anzoátegui, el día 4 de febrero de 2015.

Se indicaba en el informe que la citada comisión estuvo acompañada por el comandante de la zona N° 52 y fue recibida por el gerente general de la División Junín, Julio Guevara, a quien se le entregó la credencial para iniciar formalmente las inspecciones de siete empresas, a saber, Petroanzoátegui, Petromiranda, Petrojunín, Petrocedeño, Petrourica, Petrolera Indovenezolana y el Distrito Junín Sur, las cuales conforman la División Junín. Le correspondía a Guevara informar a los distintos gerentes generales de estas compañías, el objetivo de la inspección y la información requerida por el Cuerpo de Inspectores.

Larry Osto y Rafael Maduro fueron los gerentes que representaron a Petroanzoátegui y a Petrocedeño, quienes trasladaron a los inspectores a San Diego de Cabrutica, para reunirse con el cuerpo gerencial y explicar el alcance de la inspección y solicitar la información requerida para desarrollar sus averiguaciones.

Dan a conocer los inspectores que Rafael Maduro dijo que los investigadores no podrían iniciar las inspecciones debido a que Julio Guevara no lo autorizaba, bajo el argumento en un oficio remitido al  Viceministro de Seguimiento de la Gestión de Gobierno, que decía que PDVSA se ceñía a los estatutos y normativas internas que definen su funcionamiento administrativo e informó al director ejecutivo de producción, Pedro León, sobre el caso a fines de recibir lineamientos e instrucciones que permitieran dar curso al abordaje integral ordenado a dicha división, las cuales no fueron impartidas y no se pudo efectuar la inspección.

A pesar de no poder haber hecho la inspección que planeaban, el cuerpo de inspectores si recibió por parte de los trabajadores de Petrocedeño un conjunto de denuncias: 1) Falta de procura de repuestos, insumos y equipos, requeridos para el reemplazo de las monoboyas; 2) No contar con un control de inventario para los vehículos y equipos de la División de Junín; 3) Compras de materiales y equipos eléctricos para la planta Petroanzoátegui que se perdieron del almacén a las dos semanas; 4) El no haber construido ni siquiera una vivienda del Complejo Habitacional San Diego-Cabrutica, ni tampoco la termoeléctrica ordenada por el finado expresidente Hugo Chávez; 5) Incumplimiento de los compromisos adquiridos en los municipios Francisco Miranda y Monagas relacionados a la construcción de sistemas de acueductos y mejoras del sistema eléctrico; 6) Incumplimiento internacional del Convenio Indovenezolano en razón de que la única inversión realizada correspondía a PDVSA sin que la contraparte india hubiera hecho lo propio.

Precisaba el informe que desde el inicio de las investigaciones hasta el 10 de febrero de 2015, aparecieron en las orillas de las carreteras de los municipios Miranda, Monagas cuatro máquinas pesadas pertenecientes a PDVSA convenio China Venezuela y no se descartaba que situaciones similares se presentaran en las otras divisiones de la Faja Petrolífera del Orinoco.

 

El 19 de febrero de 2015, desde la Vicepresidencia de la República a cargo de Jorge Arreaza se envió una comunicación al ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería, Asdrúbal Chávez Jiménez, para remitirle un informe de inspección realizada por el Cuerpo de Inspectores Socialistas de la Presidencia de la República en la División Junín de la Faja Petrolífera del Orinoco “Hugo Chávez Frías”.

Arreaza le solicitó a Chávez Jiménez remitirle “las acciones a ejecutar desde su Despacho para atender las problemáticas expuestas en el citado informe [pérdida de 400 máquinas de construcción pertenecientes a la Gran Misión Vivienda Venezuela PDVSA Petrocedeño, División Junín], en un plazo no mayor de 15 días continuos a partir de la recepción de la comunicación con copia a Larrín José Rivero García, viceministro de Seguimiento e Inspección de la Gestión de Gobierno del Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno. Igualmente le pidió que exhortara al personal del ministerio a todos los niveles, a facilitar toda información solicitada por los inspectores y a garantizar su acceso a los espacios objeto de verificación, pues de no hacerlo estarían contraviniendo órdenes expresas de Nicolás Maduro.

 

Arreaza también se dirigió ese mismo día 19 de febrero de 2015, a Carlos Alberto Osorio Zambrano, ministro del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno, mediante oficio con copia al ministro de Petróleo y Minería, Asdrúbal Chávez y a Larrín José Rivero García, viceministro de Seguimiento e inspección de la Gestión de Gobierno del Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno, para solicitar llevar a cabo una inspección integral y exhaustiva de la División Junín de la Faja Petrolífera del Orinoco “Hugo Chávez Frías”.

El 23 de febrero de 2015, el entonces ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería, Asdrúbal Chávez, remitió el oficio N° VP-2015-000178 del 19/02/2015 del vicepresidente de la República, Jorge Alberto Arreaza Montserrat, junto a un Informe de inspección a la División Junín de la Faja Petrolífera del Orinoco “Hugo Chávez Frías” que había realizado el Cuerpo de Inspectores Socialistas de la Presidencia de la República a Eulogio del Pino, presidente de PDVSA para la fecha. La comunicación solicitaba remitir al vicepresidente las acciones a ejecutar por parte de la estatal petrolera con miras a solventar la situación planteada por los inspectores respecto a la pérdida de 400 máquinas de construcción pertenecientes a la Gran Misión Vivienda Venezuela PDVSA Petrocedeño, División Junín. La respuesta debía producirse en un plazo no mayor de 15 días continuos a partir de la recepción de la comunicación.

No obstante las diligencias e investigaciones aquí descritas, al momento en que se escriben estas líneas, continúa la interrogante acerca de cuál fue el destino de las cuatrocientas máquinas de construcción que se “extraviaron” en la División Junín-PDVSA de la Faja Petrolífera del Orinoco.