Eduardo Semtei: El cambio del cono monetario es inútil

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El gobierno nacional no ha presentado ningún programa económico, ningún plan de estabilización monetaria, mucho menos una estrategia para derrotar la hiperinflación que destroza los bolsillos de los venezolanos. El cambio del cono monetario, que se reduce simplemente a cambiar unos billetes por otros billetes, lo mismo que la última vez,  es simplemente un gigantesco teatro para ocultar la desvalorización monumental de la moneda.

Nota de Prensa

Su  propuesta de vender la gasolina a precios internacionales revela su ignorancia pues no hay un precio internacional uniforme, único; en Irán es 0.29 dólares el litro, en Ecuador 0,39 en Francia 1,75 en Hong Kong 2,13 además utilizar el precio del combustible como un elemento discriminatorio, sectario, excluyente es un nuevo acto inconstitucional.  Los países petroleros, como es natural pues es su ventaja comparativa, pueden tener gasolina más barata.

No hay condiciones técnicas ni administrativas para decretar un aumento explosivo de la gasolina, para controlar su uso o su distribución y por lo tanto el contrabando hacia Colombia y Brasil no  sufrirá mayores impactos.  Solo traerá más ruina a los venezolanos y elevará el costo del transporte de manera exponencial. ¿Aumentar el precio de los combustibles? Sí. Todos los venezolanos estamos de acuerdo. ¡Pero no a precios de los Estados Unidos, allì ganan en dòlares!

De acuerdo al Fondo Monetario Internacional la inflación para 2018 puede acercarse al millón por ciento 1.000.000 % lo que se traduce en una devaluación de la moneda de unos 2.555% todos los días.

Según nuestras estimaciones la inflación puede llegar fácilmente al 3% diario lo que significaría la astronómica cifra de 4.850.000 % de inflación para todo el año.  Estamos hablando que con un 2% diario los precios se van a duplicar cada  35 días y con una devaluación del 3% el lapso se reduce a 23 días.

Tomando la cifra menor de 2% el dólar elevaría su precio para finales de año a más de 100 millones de bolívares fuertes o 1.000 bolívares soberanos. Un cartón de huevos que tiene un valor de unos 5 millones de bolívares fuertes pasará a valer en diciembre de este mismo año 100 millones de bolívares fuertes o 1.000 soberanos.

Y así ocurrirá con los precios de todo, si no se adoptan las medidas necesarias. Estamos frente a una catástrofe.  Aunque el gobierno aprobó a última hora la existencia simultánea de los bolívares fuertes y soberanos es absolutamente claro que los bolívares fuertes no tienen  ninguna capacidad de compra, no valen el papel donde están impresos.

Señalamos con alarma que hoy 15 de agosto se vence el Bono Soberano V18 por 1.050 millones de dólares y que su impago nos colocará automáticamente en estado de default, es decir, un reconocimiento tácito que Venezuela está arruinada, quebrada.

Solo dolarizando el salario, pagándoles a los trabajadores con divisas, con un sueldo mínimo inicial de 75 dólares mensuales, se puede mantener la capacidad de compra de los trabajadores sin que la hiperinflación los pulverice.

Para la Concertación es obligatoria la adopción de un sistema de subsidios alimenticios y medicinales dada la enorme crisis económica que generó las políticas erráticas y expropiadoras del gobierno rojo rojito. Para nosotros el asunto principal del subsidio no es  la metodología para la distribución de las Cajas Clap, medicinas  u otras formas de auxilio a las familias, bien puede ser a través del Carnet de la Patria o de cualquier otro instrumento.

Cualquier sistema que se seleccione debe ser universal, sin ninguna restricción, al alcance de todos los venezolanos, dado que todos sufrimos las penurias de este caos económico y social. Ningún sistema de registro puede ser discriminatorio o excluyente.

Recapitulando; afirmamos que  este cambio del cono monetario no tendrá ningún efecto sobre las magnitudes económicas  como la hiperinflación, el crecimiento de la economía, la capacidad de compra del salario o la tasa de cambio. Seguramente 1000 de bolívares soberanos para finales de año solo podrán comprar un cartón de huevos y tendremos que imprimir un nuevo bolívar que a lo mejor se llamará el bolívar arruinado.

Para atacar la hiperinflación hace falta un programa de rescate, de estabilización que incluya apertura petrolera, financiamiento externo, equilibrio de poderes, respeto a la ley, eliminación del control de cambios, eliminación del control de precios, procesos electorales limpios, reprivatizacion de las empresas estatizadas (comenzando por las agroalimentarias, tanto de producción como de comercialización de alimentos), y respeto a la propiedad privada.

Y sobre todo se requiere de un consenso nacional sobre las medidas, de un proceso de transición pacífica, democrática y electoral. No habrá programa económico exitoso si no hay una transición política efectiva que permita recuperar la confianza en el país y en su economía.