Colombia dice que no puede sola con la migración venezolana

  La terminal de autobuses de Bogotá es un huracán de viajeros y vehículos, pasajeros que se despiden entre sonrisas y lágrimas con esperanzas e ilusiones; sueños como el de más de un centenar de venezolanos que acampan en un parque cerca a la estación mientras esperan un futuro mejor. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

 

 

Colombia no tiene la capacidad de soportar sola la llegada de miles de migrantes que huyen de Venezuela ante la crisis, dijo este martes el canciller Carlos Holmes Trujillo, quien abogó nuevamente por un esfuerzo internacional para atender ese problema.

“Colombia no puede soportar esta situación sola, nosotros hemos venido haciendo un gran esfuerzo, se van a seguir haciendo mayores esfuerzos, pero la magnitud de la crisis es tal que no tenemos la capacidad suficiente para atenderla”, dijo Trujillo a Caracol Radio.

El ministro de Relaciones Exteriores aseguró que Colombia, que ha recibido ayudas de Estados Unidos, insistirá en impulsar “medidas y acciones concretas” en el plano nacional, regional, multilateral e internacional para hacer frente a la ola migratoria.

Entre ellas, reiteró la necesidad de crear un fondo multilateral de emergencia, y de designar a un alto funcionario de Naciones Unidas para que coordine las acciones orientadas a enfrentar la emergencia.

“Este es un asunto que nos afecta principalmente a nosotros como país, pero se trata de una crisis que afecta a toda la región, ya que esa crisis migratoria proveniente de Venezuela ha adquirido una gran magnitud”, afirmó el canciller.

Según la ONU, unos 2,3 millones de personas se fueron de Venezuela desde 2014, en especial a los países vecinos.

Colombia, que comparte 2.200 kilómetros de frontera con Venezuela, ha recibido en los últimos años más de un millón de personas, de las cuales un número mayor a 820.000 se ha regularizado.

Trujillo aseguró que el tema será abordado por el secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, que el miércoles llegará a Bogotá para una visita de tres días, como parte de la primera misión del grupo de trabajo creado en el organismo internacional para atender la migración en el continente.

Almagro, que se reunió la semana pasada con Trujillo en Washington, dijo que en su recorrido abogará por conseguir recursos, por los derechos humanos y por las necesidades básicas de los migrantes.

El secretario se reunirá el jueves en la ciudad caribeña de Cartagena con Trujillo y el presidente colombiano, Iván Duque, quien ha pedido presión internacional contra la “dictadura” de Nicolás Maduro.

El viernes Almagro y el canciller viajarán a la ciudad fronteriza de Cúcuta, principal punto de entrada de los migrantes, para conocer en persona la situación.

Once países latinoamericanos firmaron la semana pasada en Quito una declaración que exhorta al mandatario venezolano a aceptar ayuda humanitaria para “descomprimir la crítica situación”.

El gobierno de Maduro niega que exista una crisis migratoria y considera “injerencista” la actitud de la OEA.

AFP

La terminal de autobuses de Bogotá es un huracán de viajeros y vehículos, pasajeros que se despiden entre sonrisas y lágrimas con esperanzas e ilusiones; sueños como el de más de un centenar de venezolanos que acampan en un parque cerca a la estación mientras esperan un futuro mejor. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
A La terminal de autobuses de Bogotá es un huracán de viajeros y vehículos, pasajeros que se despiden entre sonrisas y lágrimas con esperanzas e ilusiones; sueños como el de más de un centenar de venezolanos que acampan en un parque cerca a la estación mientras esperan un futuro mejor. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
La terminal de autobuses de Bogotá es un huracán de viajeros y vehículos, pasajeros que se despiden entre sonrisas y lágrimas con esperanzas e ilusiones; sueños como el de más de un centenar de venezolanos que acampan en un parque cerca a la estación mientras esperan un futuro mejor. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
La terminal de autobuses de Bogotá es un huracán de viajeros y vehículos, pasajeros que se despiden entre sonrisas y lágrimas con esperanzas e ilusiones; sueños como el de más de un centenar de venezolanos que acampan en un parque cerca a la estación mientras esperan un futuro mejor. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
ACOMPAÑA CRÓNICA: COLOMBIA VENEZUELA ÉXODO. BOG204. BOGOTÁ (COLOMBIA), 07/09/2018.- La terminal de autobuses de Bogotá es un huracán de viajeros y vehículos, pasajeros que se despiden entre sonrisas y lágrimas con esperanzas e ilusiones; sueños como el de más de un centenar de venezolanos que acampan en un parque cerca a la estación mientras esperan un futuro mejor. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
La terminal de autobuses de Bogotá es un huracán de viajeros y vehículos, pasajeros que se despiden entre sonrisas y lágrimas con esperanzas e ilusiones; sueños como el de más de un centenar de venezolanos que acampan en un parque cerca a la estación mientras esperan un futuro mejor. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
La terminal de autobuses de Bogotá es un huracán de viajeros y vehículos, pasajeros que se despiden entre sonrisas y lágrimas con esperanzas e ilusiones; sueños como el de más de un centenar de venezolanos que acampan en un parque cerca a la estación mientras esperan un futuro mejor. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
ACOMPAÑA CRÓNICA: COLOMBIA VENEZUELA ÉXODO. BOG201. BOGOTÁ (COLOMBIA), 07/09/2018.- La terminal de autobuses de Bogotá es un huracán de viajeros y vehículos, pasajeros que se despiden entre sonrisas y lágrimas con esperanzas e ilusiones; sueños como el de más de un centenar de venezolanos que acampan en un parque cerca a la estación mientras esperan un futuro mejor. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
La terminal de autobuses de Bogotá es un huracán de viajeros y vehículos, pasajeros que se despiden entre sonrisas y lágrimas con esperanzas e ilusiones; sueños como el de más de un centenar de venezolanos que acampan en un parque cerca a la estación mientras esperan un futuro mejor. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda