Reivindicación mal habida o el desliz de una defensora de DDHH, por Félix Francisco Bertomolde

En la cuenta en twitter de la Doctora Adriana Vigilanza, leí “¿Qué será de la vida de los fiscales nacionales Jessica Waldman (5°) María Alejandra Pérez (6°) y Ana Navarro (62°), con cuya labor se ratificó sentencia vil contra Comisarios del 11A? @theresly”, la destinataria de ese mensaje es la abogada Theresly Malavé, quien hace poco afirmó que “Luisa Ortega Díaz ya se reivindicó ante el país”.

Me resultó contradictorio ver a tan respetada y querida defensora de derechos humanos entrampada con la principal responsable de que las tres damas antes nombradas, junto a Haifa Aissami, forjaran una acusación blindada en el proceso judicial seguido contra los comisarios y funcionarios de la Policía Metropolitana (PM), todas ellas actuando en complicidad con la mafia judicial del estado Aragua.

Para dar respuesta a la interrogante de la Doctora Vigilanza recurrí a una ponderada Abogada de la República cumpliendo funciones en la Unidad de Atención a la Victima de la Fiscalía en Caracas, naturalmente pidió el anonimato.

Entrando en materia fue tajante.

– Me preguntas ¿dónde están? Disfrutando de lo mal habido, eso sí, no dejaron de ser parte de la cofradía de Luisa Ortega, forman de su equipo en la sombra, convencidas de que volverá al poder, muy a nuestro pesar ayudada por ciertos personajes entre quienes se cuenta Theresly, a quien creía objetiva, ¡algo insólito!

No dejó lugar a dudas sobre el paradero de quienes señaló la estimada Dra. Adriana Vigilanza.

– Salvo Haifa, las otras tres no terminan de irse de Venezuela definitivamente, tienen como radicarse en el exterior, pero van y vienen manteniéndose bajo perfil. Haifa Aissami tú sabes dónde está, torpedeando cuanto esfuerzo se hace por el adecentamiento de Venezuela en la Corte Penal Internacional. Y María Alejandra Pérez González, la esposa de un sobrino de Luisa Ortega, está millonaria, viviendo en una mansión en el este de Caracas.

Con relación a las otras dos ex fiscales, abundó en detalles:

– Jessica (Jessica Laura Waldman Rondón, Cédula 13.992.574) sigue viviendo en El Márquez, ella tramitó en el TSJ la desestimación de la denuncia de Guyón Celis contra el presidente Chávez, solicitó a Interpol la captura de Alfredo Peña, actuó en la absolución de los Disip Wilman Martínez y Robert Levi Salas, y Manuel Rosales cuando se presentó en el Ministerio Público lo hizo ante ella. Imposible negar el carácter político de sus actuaciones

– Ana Navarro (Ana Beatriz Navarro Esparragoza, Cédula 12.912.718), aun se le ve por los lados de La Candelaria, fue directora de Protección de Derechos Fundamentales, integró la Comisión de Estado por la Justicia y la Verdad, era protegida de Isaías Rodríguez que la designó en el cargo el 2004, luego se ganó la confianza de Luisa (Ortega). En el 2011 la demandaron por mala paga y figura en el Directorio de Violadores de los Derechos Humanos en Venezuela.

Siempre respetuosa, dejó ver que son delincuentes sin decirlo, destacando que sus principales víctimas eran los presos políticos.

– Existen muchísimos testimonios de como ellas coaccionaban a los presos políticos, se ensañaban con los estudiantes, aplicando otra forma de extorsión, lo hacían para lograr la admisión de hechos inventados por ellas mismas, otro de sus objetivos era convertirlos en delatores, y sé de más de un caso en el cual le sacaron dinero o bienes a familiares de estudiantes.

Entre la delincuencia común harían de las suyas aprovechándose de los cargos que ocupaban y de la protección que les brindaba la Fiscal General de la República a tales fines.

– Los detenidos, procesados o solicitados sólo con pagar grandes cantidades de dólares exigidas por Jessica Waldman, María Alejandra Pérez y Ana Navarro, recibían el beneplácito de “La Jefa” (Luisa Ortega) quien ordenaba manipular la investigación para que el acto conclusivo no condujera a la acusación, anular la emisión de órdenes de captura, parar la solicitud de órdenes de allanamientos, gestionar medidas humanitarias, pedir el levantamiento de las medidas privativas de libertad, todo eso lo negociaban.

Finalmente, cuestionó la posición de la Dra. Theresly Malavé.

– El perdón y el olvido de crímenes atroces son el caldo de cultivo para violaciones futuras que echan por tierra cualquier posibilidad de tránsito a una sociedad democrática, por eso es un absurdo plantear impunidad a crímenes de lesa humanidad, como por ejemplo, los cometidos durante la gestión de Luisa Ortega, responsable de las más abominables violaciones de Derechos Humanos y del más obsceno saqueo de las arcas públicas en toda nuestra historia. En línea con lo anterior, dificulto que la posición de Theresly tenga sustentación válida.

Espero haberle sido de ayuda a la colega Adriana Vigilanza, quien goza de mi respeto y admiración.

Félix Francisco Bertomolde

@memientanchico