Freider Gandica: Control social 

Transcurren los días en un país que es azotado por el comunismo y el control social aumenta exponenciamente. Esto que hoy vivimos es una pesadilla en donde el antagonista es cada vez más cruel y el protagonista parece haberse quedado sin aliento.

Muchos de ustedes habrán visto los videos que son reenviados vía WhatsApp o difundidos por los pocos medios de información sin censura que quedan, en las filmaciones se muestra el proceso humillante por el cual se debe pasar para surtir combustible a precio subsidiado, ya que sino tienes el carnet, pagarla a precio internacional como lo fue mencionado por la cúpula del régimen, es casi un delito.

 “Me sacas la pistola y yo te saco la mía”, fue una frase que se popularizó después del viral video de un ciudadano que se negó a sacar el carnet y que por dicho motivo no lo dejarían surtir combustible. La escena es un poco jocosa por los eventos dados en tan sólo 30 segundos, pero es una realidad a la cual los ciudadanos que vivimos en zonas aledañas a la frontera debemos afrontar. Claro que este no ha sido el único incidente al momento de calarse una larga cola para echar gasolina, el último vídeo viral salió desde la cuenta de el ex candidato a la Gobernación del Táchira y ex alcalde del municipio Michelena, Fernando Andrande. El dirigente social cristiano grabó la cobardía de la GNB que se encuentra “custodiando” estas largas colas y que intentó agredirlo por 2 razones: No tener el carnet y grabar la reacción de los uniformados.

La ciudadanía del Táchira vive a diario estos atropellos por parte de la tiranía y sus esbirros, esto formando parte de otra humillación más para nuestra gente, debido a que el negocio con la gasolina seguirá. De haberlo querido solucionar de una buena vez (cosa que no les conviene) no subsidiarían el combustible sólo por tener un carnet.

Otro caso que tiene sin cuidado a un sector del país es el control social hacia  nuestros abuelos. Ha quedado demostrado un sinfín de veces que la tiraría no siente dolor ajeno y los pensionados no se salvan a pesar de las condiciones de salud en las que se puedan encontrar. Ver a personas muy mayores llevando colchones para quedarse a dormir en las colas de los bancos en donde cobran ya es cotidiano, pues de no hacerlo, corren con el riesgo de quedarse sin recibir dinero.

A pesar de su edad y los años que le trabajaron a la nación, nuestros adultos mayores también debieron pasar por el humillante proceso de sacar el carnet de la patria para cobrar su pensión, siendo éste su legítimo derecho por los años de servicio. No obstante, miles de estos pensionados se negaron rotundamente a arrodillarse ante este carnet de la manipulación y perder su pensión.

El pasado 9 de septiembre, Jesús María Aguirre, quien es padre sacerdotiso, anunció a través de su cuenta en Facebook el suicidio de un abuelo tras no poder cobrar su pensión desde hace 2 sábados atrás. Aguirre en sus estremecedoras palabras relata que este abuelo, proveniente de Carapita-Km8, Caracas, había perdido nuevamente el viaje desde el cerro en donde vivía hasta el banco donde cobraba, razón por la cual decidió dejar de comer lo poco que aún ingeria, ya que él decía que no quería ser más una carga para su familia y un estorbo para el país.

La realidad es más difícil cuando se vive con el estómago vacío. Hoy muchos venezolanos ingieren sólo una comida al día, la desnutrición es mayor al igual que la tasa de mortalidad, todo esto consecuencia de una tiranía que está pendiente de sus bolsillos sin importar lo que pasa a su alrededor. La manipulación continuará hasta donde ellos les plazca, se inventarán otro mecanismo para seguir doctrinando al más vulnerable y continuar en el poder.

Hoy vivimos en una nación arruinada, la revolución de Chávez y sus lacayos destruyeron un país rico, cosa que muchos creyeron imposible. ¿Qué nos queda? Revelarnos. Bolívar no aró en el mar, los frutos de la lucha por la independencia somos nosotros.

 

@FreiderGandica